En resumen
La startup Electro.Aero y el fabricante de aeronaves Pipistrel han iniciado vuelos de prueba de un avión totalmente eléctrico sobre un aeropuerto de Australia. El objetivo es contar con aviones eléctricos capaces de transportar hasta cinco personas en distancias cortas.
Vuelo de prueba
Mientras el mundo se prepara para un futuro de vehículos totalmente eléctricos (VE) y numerosos países planean eliminar los automóviles con motor de combustión, no sorprende que los próximos VE sean aviones. Los recientes vuelos de prueba de un avión eléctrico monomotor en Australia son un ejemplo de esta transición.
El fabricante esloveno de aeronaves ligeras Pipistrel hizo volar por primera vez el 2 de enero el avión biplaza apodado «Pipistrel Alpha Electro» sobre un aeropuerto de Perth. Pipistrel tiene una trayectoria en la fabricación de aviones innovadores, incluidos algunos propulsados por hidrógeno.
Este avión funciona con dos baterías de iones de litio, como las de los VE de Tesla, que pueden mantenerlo en el aire durante una hora, con unos 30 minutos de energía adicional de reserva. Según se afirma, las baterías pueden proporcionar al avión un total de 1.000 horas de vuelo a lo largo de su vida útil. Un supercargador instalado en el aeropuerto de Jandakot puede cargar por completo el Alpha Electro en aproximadamente una hora.

Volar sin contaminar
Para llevar los aviones eléctricos a los cielos australianos, Pipistrel colabora con la startup local Electro.Aero. Las dos empresas reconocen las ventajas de los aviones eléctricos frente a los convencionales, afirmó Joshua Portlock, fundador de Electro.Aero. «La propulsión eléctrica es mucho más sencilla que un motor de gasolina», dijo Portlock a ABC. «Dentro de un motor de gasolina hay cientos de piezas móviles».
No ocurre lo mismo con este avión eléctrico, que también resulta más barato de volar que las aeronaves que utilizan combustible para aviones. Por ejemplo, hacer funcionar el motor del Alpha Electro cuesta solo unos 3 dólares por hora. El avión utiliza la electricidad de manera eficiente: necesita apenas 60 kilovatios de potencia para despegar y solo 20 kW para volar en crucero, cuando se desliza casi tan silenciosamente como un automóvil eléctrico.
Además, volar con electricidad es considerablemente más limpio que utilizar combustibles fósiles. Esto es especialmente crucial en la lucha actual contra el cambio climático, ya que se dice que la industria de la aviación está entre las mayores fuentes de emisiones de carbono, debido a los más de 20.000 aviones que se utilizan en todo el mundo. Afortunadamente, Electro.Aero y Pipistrel no son las únicas empresas que trabajan en aviones eléctricos. Una startup con sede en Estados Unidos está desarrollando un avión de pasajeros totalmente eléctrico y económico.
Electro.Aero espera conectar una estación de carga para aviones eléctricos al parque solar cercano al aeropuerto de la isla Rottnest, lo que podría permitir que taxis aéreos eléctricos transporten hasta cinco personas en grupos pequeños hasta la isla.
