La producción de algodón en Australia forma parte de una industria agrícola que mueve miles de millones de dólares.
La deriva de pulverización (el desplazamiento de pesticidas más allá de las zonas objetivo) supone un riesgo para la industria.
Un nuevo proyecto que utiliza tecnología de IA permite a los agricultores controlar las operaciones de pulverización mediante la toma de decisiones basada en datos.
En 2018-2019, la industria agrícola australiana tuvo un valor de 62 000 millones de dólares australianos. A medida que la población sigue creciendo y la seguridad alimentaria se ve amenazada, las innovaciones tecnológicas son fundamentales para que este sector siga prosperando.
Las explotaciones agrícolas de todo el mundo recurren a maquinaria automatizada y a herramientas analíticas para vigilar los niveles de suelo y de cultivos, con el objetivo de mejorar la eficiencia agrícola y garantizar que la población mundial pueda acceder a lo que necesita para sobrevivir y prosperar. Esto incluye una de las fibras naturales más importantes y utilizadas en todo el mundo: el algodón.
El algodón es un producto básico esencial en la economía mundial y uno de los cultivos de mayor valor añadido del mundo. La producción de algodón en el campo y su transformación en las fábricas generan miles de millones de dólares en actividad empresarial e ingresos a escala mundial.
Encontrar formas de aplicar tecnología de IA basada en datos para garantizar la viabilidad de este sector es de importancia mundial.
¿Qué es la deriva de pulverización y por qué constituye un problema?
Uno de los mayores riesgos para la industria algodonera, y para otras muchas industrias agrícolas, es la deriva de pulverización.
Los pesticidas se utilizan en muchas prácticas agrícolas para proteger los cultivos frente a plagas, malas hierbas y enfermedades, y ayudan a garantizar que la industria agrícola australiana siga siendo productiva, rentable y sostenible.
Sin embargo, el desplazamiento de pesticidas más allá del cultivo objetivo (la deriva de pulverización) es altamente indeseable, ya que provoca desperdicio y una exposición no deseada en zonas que no son objetivo.
La deriva de pulverización y el desplazamiento no deseado de pesticidas tienen un impacto financiero perjudicial para los productores y constituyen un problema medioambiental global que debe abordarse.
Profesora Ann Nicholson y Ross Pearson.
El algodón es especialmente sensible a la deriva de pulverización de pesticidas, y en 2018 el impacto financiero en la industria algodonera australiana fue considerable, con unas pérdidas de producción estimadas en 18 millones de dólares australianos.
La deriva de pulverización y el desplazamiento no deseado de pesticidas tienen un impacto financiero perjudicial para los productores y constituyen un problema medioambiental global que debe abordarse.
Aunque el problema de la deriva de pulverización no es nuevo, lleva tiempo siendo un problema significativo en la industria agrícola. Los robots y las tecnologías de aprendizaje automático, que forman parte del campo más amplio de la IA, tienen la capacidad de facilitar nuevos métodos agrícolas más sostenibles que llevarán las prácticas agrícolas a nuevas cotas, al conservar los recursos, reducir al mínimo el uso de pesticidas y acortar el tiempo necesario para llegar al mercado.
La IA está mejorando la productividad y reduciendo el impacto medioambiental
Una reciente alianza entre la Facultad de Tecnología de la Información de la Universidad de Monash, BARD AI, PentaQuest, y AgriSci, está aplicando tecnología de IA para respaldar operaciones de pulverización informadas y una mejor toma de decisiones, reduciendo así los impactos de la deriva de pulverización y mejorando la productividad, la rentabilidad y la sostenibilidad agrícolas en su conjunto, al tiempo que minimiza el impacto medioambiental global.
El proyecto Revolutionising Agricultural Spray Applications for the Cotton Research and Development Corporation (CRDC) está aplicando prácticas de IA y de diseño de juegos para abordar el reto de la deriva de pulverización.
La información por sí sola no cambia el comportamiento, y el uso de tecnología avanzada no garantiza que los agricultores adopten nuevas plataformas. Mediante la incorporación de aplicaciones de diseño similar a los juegos, que impulsan mejores resultados en formación y participación, junto con modelos de apoyo a la decisión basados en IA, el proyecto puede ofrecer una adopción continua y un apoyo a la decisión preciso que informa adecuadamente a los agricultores.
Las mecánicas de gamificación de la plataforma fomentan el cambio de comportamiento al incentivar a los agricultores mediante la participación comunitaria, el reconocimiento del cumplimiento normativo y evaluaciones de riesgo en tiempo real sobre sus prácticas de pulverización actuales.
El componente de IA del proyecto se basará en las redes bayesianas, que proporcionan una metodología probabilística rigurosa para modelizar problemas del mundo real que implican incertidumbre. Esta tecnología ofrecerá apoyo a la decisión informando a los agricultores en tiempo real sobre los posibles riesgos y consecuencias de sus decisiones de pulverización.
Se necesita inversión para ampliar la escala de las innovaciones
Para avanzar en la aplicación de la IA en el sector agrícola, es fundamental que los gobiernos de todos los niveles inviertan en infraestructuras y programas que respalden la adopción, la prueba y el desarrollo de soluciones de gestión agrícola.
El proyecto recibió una subvención de la Business Research and Innovation Initiative de cerca de 100 000 dólares australianos a principios de este año y también se está considerando la concesión de otro millón de dólares australianos para desarrollar un prototipo o una prueba de concepto, cuya decisión se tomará a finales de este año.
Oportunidades de financiación como esta han permitido al equipo del proyecto trabajar con grupos locales de productores, agrónomos, distribuidores, consultores y contratistas de pulverización con ideas afines para ayudar a erradicar la deriva de pulverización.
Se espera que, gracias a la financiación adicional, el proyecto pueda involucrar a la comunidad agrícola y fomentar un cambio de prácticas que reduzca la aparición de pulverizaciones fuera de objetivo y promueva técnicas de pulverización más seguras.
Con la expansión y diversificación de la actividad agrícola en todo el planeta, el problema de la deriva de pulverización es cada vez más crucial. Con un mayor uso de pesticidas, las tierras de cultivo restantes y la fauna silvestre de los entornos naturales deben protegerse más que nunca.
A medida que el crecimiento de la población mundial provoca la expansión urbana, cada vez habrá menos tierra disponible para las prácticas agrícolas, lo que obligará a los agricultores a ser más eficientes en el uso de sus tierras. La robótica, el aprendizaje automático y las nuevas prácticas agrícolas digitales pueden contribuir a garantizar la viabilidad futura de este sector.
Encontrar formas de reducir el volumen de pesticidas utilizados en las prácticas agrícolas, manteniendo su eficacia y teniendo en cuenta la protección del entorno circundante, es de importancia primordial.
