Las nuevas tecnologías en la agricultura africana pueden facilitar mucho el trabajo de los pequeños agricultores.
Las aplicaciones que conectan con propietarios de tractores, ofrecen alertas meteorológicas y ponen en contacto con vendedores han revolucionado la agricultura.
Los pequeños agricultores producen más de un tercio de los alimentos del mundo, por lo que la innovación es sumamente importante.
Persisten las dificultades de acceso, especialmente para las mujeres.
Hasta hace un año, Pamela Auma tardaba un mes entero en preparar para la siembra, antes de la temporada de lluvias, el terreno de su granja en el oeste de Kenia.
Con la azada en la mano, esta madre de siete hijos pasaba los días cavando la parcela de un acre (0,4 hectáreas) —aproximadamente del tamaño de un campo de fútbol— y rezando para terminar a tiempo de sembrar maíz y frijoles antes de que llegaran las lluvias.
Hoy en día, el mismo trabajo le lleva menos de dos horas, gracias a un tractor que contrató a través de Hello Tractor, una aplicación para teléfonos inteligentes con sede en Kenia que conecta a pequeños agricultores con propietarios de tractores cercanos.
«El tractor es mucho mejor que hacerlo a mano. Hace un trabajo de calidad y trabaja muy rápido», dijo Auma, de 52 años, por teléfono desde su granja cerca de la ciudad de Kisumu.
«Antes era difícil encontrar un tractor para alquilar y costaba mucho. Ahora, el agente de reservas puede encontrar rápidamente a un propietario de tractor cerca de mí usando su teléfono».
En toda África, cada vez más pequeños agricultores recurren a las tecnologías digitales para acceder a información, servicios y productos que mejoren la eficiencia, aumenten el rendimiento de los cultivos y eleven sus ingresos.
Desde Nigeria hasta Ghana y Kenia, en la última década han surgido numerosas innovaciones en tecnología agrícola —o agrotecnología— para atender a los pequeños agricultores, que durante mucho tiempo han sido desatendidos, pese a ser cruciales para la seguridad alimentaria del continente.
Estas van desde alertas meteorológicas por SMS y aplicaciones móviles que ofrecen crédito, semillas y maquinaria hasta soluciones más avanzadas, como la agricultura de precisión, que utiliza imágenes satelitales y de drones, además de sensores del suelo, para proporcionar datos en tiempo real sobre el estado de los cultivos.
Aloysius Uche Ordu, director de la Africa Growth Initiative de la Brookings Institution, un centro de estudios de Washington, afirmó que esta digitalización de la agricultura tiene el potencial de transformar el sector.
«África es el granero del mundo, o debería serlo. Cuenta con vastas tierras cultivables, produce una gran variedad de cultivos y tiene un enorme potencial de riego gracias a sus siete grandes ríos», dijo Ordu.
«Sin embargo, en 2019 África importó alimentos por valor de 43.000 millones de dólares. Las tecnologías digitales [...] están eliminando las ineficiencias tradicionales de la producción alimentaria de los pequeños agricultores y ayudando a reducir la brecha de rendimiento».
La carrera por alimentar al mundo
Más del 80 % de los 600 millones de hogares agrícolas del mundo son pequeños agricultores que poseen menos de dos hectáreas de tierra, señala la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).
Estos pequeños productores ocupan el 12 % de las tierras cultivables del mundo y producen más de un tercio de los alimentos mundiales.
Sin embargo, los pequeños agricultores de toda la región se enfrentan a numerosos desafíos.
El trabajo agrícola requiere mucha mano de obra y tiempo. La mayoría de los agricultores tiene un alcance de mercado limitado, poca información para mejorar su producción y no puede acceder a crédito ni a seguros que les permitan obtener servicios e insumos agrícolas de calidad, como semillas, fertilizantes y maquinaria.
Además, los fenómenos meteorológicos, cada vez más erráticos y atribuidos al cambio climático, están perjudicando el rendimiento de los cultivos, y los confinamientos por la COVID-19 han limitado su capacidad para obtener suministros y vender sus productos.
Pero mientras muchos agricultores luchan por producir lo suficiente para ganarse la vida, el mundo necesita más alimentos, y los necesita pronto.
El World Resources Institute prevé que la población mundial se acercará a los 10.000 millones para 2050 y, para alimentar a tantas personas, la producción de alimentos tendrá que aumentar casi un 60 %.
«El Uber de los tractores»
Las tecnologías digitales son clave para garantizar que haya suficientes alimentos para todos, afirman los innovadores en agrotecnología.
Aprovechando la rápida expansión de la red de usuarios de teléfonos móviles de África, actualmente hay más de 400 soluciones agrícolas digitales en uso en el África subsahariana, según un informe de 2020 de GSMA, el grupo de presión mundial del sector de las telecomunicaciones.
Hello Tractor, la aplicación que Auma utiliza para ayudar con el trabajo de su granja, opera en 13 países, entre ellos Nigeria, Kenia y Tanzania, y suele describirse como «el Uber de los tractores».
La aplicación permite a los propietarios de tractores alquilar sus máquinas a pequeños agricultores de la zona y a los agricultores agruparse para alquilar un vehículo a precios asequibles.
Los tractores llevan dispositivos GPS para que sus propietarios puedan seguir su ubicación y actividad.
«La mecanización es muy importante para ser un agricultor productivo. Sin embargo, los pequeños agricultores tienen limitaciones de mano de obra y tiempo: disponen de un plazo muy breve para sembrar y, si no lo hacen a tiempo, pierden rendimiento», dijo Jehiel Oliver, director ejecutivo de Hello Tractor.
«Así que esta tecnología permite poner estos costosos equipos al alcance de los agricultores».
Desde su lanzamiento en 2014, la empresa ha atendido a cerca de medio millón de agricultores, dijo Oliver, quien añadió que el 55 % de los clientes de la aplicación utilizaba un tractor por primera vez.
También hay aplicaciones como DigiFarm en Kenia, que funcionan como centros integrales y permiten a los agricultores prescindir de intermediarios para acceder a semillas y fertilizantes de bajo costo, proveedores de préstamos y seguros, y compradores mayoristas.
En Ghana, Farmerline —una plataforma de servicios de voz y SMS— ofrece asesoramiento agrícola, pronósticos meteorológicos, precios de mercado y consejos financieros a alrededor de un millón de pequeños productores.
Moses Dery Sekyere, de 41 años, que cultiva frijoles, maíz y mijo en una granja de 10 acres en la región de Ashani, al sur de Ghana, dijo que se suscribió a Farmerline en septiembre.
«La información que me compartieron sobre técnicas de cosecha y almacenamiento poscosecha me ha resultado muy beneficiosa en esta temporada de siembra», dijo en comentarios enviados por correo electrónico.
«Ahora sé cómo manejar mejor mis productos después de cosecharlos».
La aplicación Nuru de PlantVillage puede escanear una planta enferma y aconsejar cómo tratarla, mientras que soluciones más tecnológicas, como la empresa emergente nigeriana Zenvus utilizan sensores para analizar datos del suelo, como la temperatura y los nutrientes, de modo que los agricultores sepan qué fertilizante aplicar y cuándo regar.
La brecha digital
Korie Betty Maru, fundadora de Digital Farmers Kenya, un grupo de Facebook con más de 436.000 miembros que comparte consejos y tecnologías agrícolas, dijo que los pequeños agricultores están deseosos de adoptar la tecnología y las formas modernas de cultivar.
«Ya sea para encontrar nuevos compradores para sus productos, pedir consejos a agrónomos sobre cómo combatir las plagas o probar productos más eficientes, como bombas solares para el riego», dijo.
Sin embargo, pese a su abundancia, muchas soluciones digitales tienen dificultades para ampliarse y no logran mejorar la vida de los agricultores, según han constatado investigadores.
Un estudio del Centro Técnico de Cooperación Agrícola y Rural (CTA), con sede en los Países Bajos, muestra que más de 33 millones de pequeños agricultores de África se han registrado en algún tipo de servicio digital, pero menos de un tercio lo utiliza lo suficiente como para obtener todos sus beneficios.
El acceso a Internet también sigue estando fuera del alcance de la mayoría de los pequeños productores del África subsahariana, donde la penetración ronda el 26 %, señala GSMA.
Además, las mujeres agricultoras están quedando excluidas debido a la brecha digital: GSMA informa que las mujeres del África subsahariana tienen un 13 % menos de probabilidades que los hombres de poseer un teléfono móvil.
En una región donde entre el 40 y el 50 % de los pequeños agricultores son mujeres, solo una cuarta parte está registrada como usuaria de servicios digitales, según el CTA.
Los investigadores afirman que es necesario invertir mucho en construir infraestructura de tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC) y mejorar la alfabetización digital en las zonas rurales.
Elias Nure, responsable del equipo de agricultura digital climáticamente inteligente de la iniciativa AgriFin de la organización benéfica Mercy Corps, que ofrece soluciones digitales especializadas a los agricultores, dijo que uno de los mayores desafíos consiste en adaptar estas herramientas.
«Algunas de estas soluciones son increíbles, como las herramientas de agricultura de precisión, de teledetección, de cadena de bloques y de inteligencia artificial», dijo Nure.
«Pero muchas no se han desarrollado para los agricultores africanos y quizá no estén adaptadas al 100 % a los pequeños productores».



