Podemos erradicar el hambre para 2030. Así es cómo

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Cada día, demasiados hombres y mujeres de países de todo el mundo luchan por ofrecer a sus hijos una comida sencilla y nutritiva. Cuando hablamos de alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), hablamos de transformar la vida de estas familias que se encuentran en la base de la pirámide económica. Los ODS no son meras aspiraciones, sino que nos ofrecen una hoja de ruta orientada a resultados para alcanzar la paz y la prosperidad en todo el mundo, y reconocen que primero debemos llegar a quienes se han quedado más atrás, tanto en los países en desarrollo como en los desarrollados. Los ODS son un llamado a la acción para todos, que nos insta a unirnos en colaboración para resolver algunos de los problemas más urgentes y persistentes a lo largo de la historia que enfrenta la humanidad.

El segundo de estos objetivos exige que acabemos con el hambre, un desafío que algunos podrían considerar demasiado complejo o costoso para superar en nuestra vida. El ODS de Hambre Cero no es imposible. Como director ejecutivo del Programa Mundial de Alimentos, la mayor organización humanitaria que lucha contra el hambre en todo el mundo, dirijo un equipo mundial comprometido con alcanzar este objetivo. Reconocemos que ninguna organización por sí sola logrará el «Hambre Cero» —ni ninguno de los demás ODS—, pero, si trabajamos juntos para ofrecer soluciones sostenibles e innovadoras, podremos alcanzar este objetivo para 2030.

Estos son cinco pasos para alcanzar el Hambre Cero:

  • Dar prioridad a quienes se han quedado más atrás: Para aprovechar todo el potencial de nuestra economía globalizada, los gobiernos nacionales deben ampliar los sistemas de protección social para las personas más vulnerables. Ofrecer esta oportunidad de crecimiento económico equitativo aumentará el poder adquisitivo de los 2.000 millones de personas más pobres, lo que a su vez generará una demanda adicional, creará nuevos puestos de trabajo y dará impulso a las economías locales. Invertir en desarrollo inclusivo no solo es lo correcto, también tiene sentido para los negocios.

  • Abrir el camino de la granja al mercado: Es fundamental que todas las personas, los 7.000 millones de nosotros, tengan acceso a alimentos asequibles y nutritivos. Debemos innovar e invertir para que nuestras cadenas de suministro sean más eficientes mediante el desarrollo de mercados sostenibles y duraderos. Para apoyar esos mercados, también debemos mejorar la infraestructura rural, en particular las carreteras, el almacenamiento y la electrificación, y garantizar que los agricultores puedan llegar a una base de consumidores más amplia.

  • Reducir el desperdicio de alimentos: De los 4.000 millones de toneladas métricas de alimentos que producimos cada año, se desperdicia un tercio, lo que le cuesta a la economía mundial cerca de 750.000 millones de dólares al año. En los países desarrollados, a menudo se desperdician alimentos en el plato, mientras que en los países en desarrollo se pierden durante la producción: los cultivos no se utilizan ni procesan por falta de almacenamiento adecuado o porque los agricultores no pueden llevar sus productos al mercado.

  • Promover una variedad sostenible de cultivos: Hoy, cuatro cultivos (arroz, trigo, maíz y soja) representan el 60 % de todas las calorías que se consumen en el mundo. Para abordar los desafíos del cambio climático y de la disponibilidad y el acceso a los alimentos, debemos ayudar a los agricultores a explorar e identificar una gama más diversa de cultivos. La diversidad de cultivos agrícolas podría proporcionar a las comunidades los nutrientes necesarios para un crecimiento saludable y una vida activa. Para lograr este objetivo, debemos formar a los agricultores en el cultivo de estas especies y asegurarnos de que tengan acceso a las herramientas y habilidades necesarias. Igual de importante es crear un mercado de consumo para estos alimentos diversos, educando a las comunidades sobre la importancia nutricional de consumir una amplia variedad de alimentos.

  • Dar prioridad a la nutrición desde los primeros 1.000 días de vida de un niño: Nada es más importante para el desarrollo de un niño que una buena salud y nutrición, sobre todo durante los primeros 1.000 días, desde la concepción hasta los dos años. Para prevenir el retraso del crecimiento y promover un desarrollo saludable, debemos asegurarnos de que los niños y las madres lactantes tengan acceso a los alimentos nutritivos necesarios.

Únete a nosotros para salvar vidas, transformar vidas y alimentar sueños. Colaboremos para innovar, crear soluciones sostenibles y tender la mano a quienes necesitan apoyo para salir adelante, no limosnas. Si trabajamos juntos, alcanzaremos los ODS y lograremos un mundo sin hambre: un mundo con Hambre Cero.

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