Todo vuelve a mí
2017 fue un año lleno de nostalgia gracias a varias obras de la cultura popular vinculadas al pasado.
Tuvimos otra película oficial de Alien, y Blade Runner regresó con nuevas imágenes para deslumbrarnos. Mientras tanto, «Stranger Things» evocó la fantasía al estilo de Spielberg que fascinó a tantos niños de los años 80, y «Twin Peaks» resucitó al agente Cooper para que desentrañara otro misterio impenetrable de la enigmática mente de David Lynch.
Como nos recuerdan estas películas y series de televisión, muchas cosas pueden cambiar en unas pocas décadas, y las experiencias de una generación pueden ser muy distintas de las de la siguiente, gracias a los avances tecnológicos.
Aunque el uso del teléfono por parte de los niños de «Stranger Things» recordó a quienes rondan los 30 su propia adolescencia anterior a los móviles, es probable que los niños nacidos en 2018 nunca sepan lo que es estar atados a un teléfono fijo. Un viaje al complejo de cines local para ver Blade Runner 2049 quizá despertó en los adultos recuerdos de haber visto la película original, pero los niños nacidos este año quizá nunca sepan lo que es ver una película en una pantalla más pequeña y con un sistema de sonido que no haga vibrar el cerebro.
La tecnología avanza hoy más rápido que nunca. ¿De qué otras cosas hablarán los niños de hoy solo en los libros o, más probablemente, en las pantallas de sus ordenadores? Esta es una lista de las 10 cosas que probablemente nunca vivirán los niños nacidos en 2018.
Viajes largos y aburridos
Los dispositivos móviles y los sistemas de entretenimiento a bordo han facilitado bastante mantenerse distraído durante un viaje largo. Sin embargo, dejando de lado al Concorde, que fue retirado del servicio en 2003, la humanidad no ha hecho gran cosa por aumentar la velocidad de los viajes aéreos para quienes recorren el mundo. Más allá de los trenes bala, cuyo uso es escaso, la velocidad del transporte terrestre también ha seguido siendo bastante limitada.
Sin embargo, es probable que los avances recientes en el transporte aceleren los viajes, lo que significa que los niños de hoy quizá nunca conozcan el suplicio de los vuelos y los viajes por carretera aparentemente interminables.
Los aviones supersónicos están resurgiendo y podrían llevar pasajeros «al otro lado del charco» en tan solo 3,5 horas. Aunque estos aviones sin duda podrían acelerar los viajes para un pequeño grupo de viajeros, las limitaciones físicas y de coste probablemente les impedirán llegar al mercado general.
Sin embargo, la tecnología de hyperloop podría resultar una forma asequible de reducir el tiempo de viaje en los itinerarios.
Estos sistemas ultrarrápidos ya pueden alcanzar velocidades de hasta 387 kmh (240 mph). Si se materializan las rutas propuestas, podrían reducir considerablemente el tiempo de viaje entre grandes ciudades. Por ejemplo, un viaje de Nueva York a Washington D. C. podría durar solo 30 minutos, frente a las cinco horas actuales.

Permisos de conducir
Obtener el permiso de conducir es actualmente un rito de iniciación para los adolescentes, que pasan del final de la infancia al comienzo de la edad adulta. Cuando los recién nacidos de hoy cumplan 16 años, los coches autónomos quizá ya hayan puesto fin a este ritual no oficial al eliminar por completo la necesidad de que haya personas al volante de vehículos motorizados.
Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), en 2015 murieron cada día, en promedio, seis adolescentes de entre 16 y 19 años a causa de lesiones sufridas en colisiones de vehículos motorizados. Dado que la gran mayoría de los accidentes son causados por errores humanos, eliminar el factor humano podría ayudar a salvar vidas de personas de todas las edades, por lo que muchos consideran prioritarios los coches autónomos.
Elon Musk, director ejecutivo de Tesla, está convencido de que su empresa fabricante de coches eléctricos y (actualmente) semiautónomos producirá vehículos totalmente autónomos en los próximos dos años, y varios servicios de transporte por aplicación ya están probando vehículos autónomos.
El monopolio biológico de la inteligencia
Los coches autónomos son solo un ejemplo de las innovaciones posibles gracias al avance de la inteligencia artificial (IA).
Hoy contamos con sistemas de IA que igualan o incluso superan a los expertos humanos en tareas concretas, como jugar al ajedrez o clasificar materiales reciclables. Sin embargo, los expertos predicen que las IA conscientes que igualen la inteligencia humana podrían estar a décadas de distancia.
Los robots avanzados, como Sophia, de Hanson Robotics, ya están difuminando la línea entre los seres humanos y las máquinas. En las próximas décadas se seguirán ampliando los límites a medida que nos acerquemos cada vez más a la singularidad.
Es posible que los niños nacidos en 2018 nunca sepan lo que es incorporarse al mundo laboral o ir a la universidad cuando los seres humanos son las entidades más inteligentes del planeta.
Barreras lingüísticas
Otro uso prometedor de la IA es la comunicación, y con el tiempo la tecnología podría acabar con las barreras lingüísticas en la Tierra.
Herramientas de comunicación como Skype ya incorporan funciones de traducción instantánea que permiten a hablantes de algunos idiomas conversar libremente en tiempo real, y Google ha incorporado funciones de traducción en sus nuevos auriculares.
Otras empresas, como Waverly Labs, también trabajan para perfeccionar una tecnología que algún día igualará la capacidad del pez de Babel, una especie alienígena del libro «Guía del autoestopista galáctico» que puede traducir al instante los idiomas alienígenas para quien lo lleva.
Los niños nacidos en 2018 quizá crezcan en un mundo donde cualquiera pueda hablar con cualquiera, y la idea de un idioma «extranjero» les parecerá, bueno, completamente extraña.
La humanidad como especie de un solo planeta
La tecnología que mejora la comunicación humana podría transformar radicalmente nuestro mundo, pero con el tiempo quizá tengamos que encontrar una forma de comunicarnos con especies extraterrestres. Es cierto que probablemente los mundos a los que lleguemos durante la vida de quienes nacen este año no alberguen vida inteligente, pero es probable que en las próximas décadas alcancemos los primeros hitos hacia ese futuro.
Cuando no está impulsando el futuro del transporte autónomo, Musk presiona a su empresa de exploración espacial, SpaceX, para que desarrolle la tecnología necesaria para llevar seres humanos a Marte. Cree que podrá llevar una tripulación al planeta rojo en 2024, así que los niños de hoy quizá no recuerden una época en la que la presencia cósmica de la humanidad no se extendía más allá de un solo planeta.
Espacios tranquilos
La superpoblación es uno de los factores que mencionan los expertos cuando hablan de la necesidad de que la humanidad se expanda por el cosmos. La expansión urbana descontrolada lleva décadas siendo un problema en la Tierra y provoca una deforestación continua y la pérdida de terrenos agrícolas.
Sin embargo, un problema menos comentado que causa la expansión constante de la urbanización es el aumento de la contaminación acústica.
A los expertos les preocupa que el ruido se esté convirtiendo rápidamente en la próxima gran crisis de salud pública. Según estimaciones basadas en datos recopilados por las Naciones Unidas, para 2100 el 84 por ciento de los 10.800 millones de habitantes del mundo vivirá en ciudades, rodeado de una cacofonía de sonidos.
La disminución del número de personas que viven en zonas en gran medida libres de contaminación acústica significa que muchos de los bebés que nacen hoy nunca sabrán lo que es disfrutar del silencio.
Hambre en el mundo
La urbanización puede limitar el espacio disponible para la agricultura tradicional, pero, gracias a las innovaciones agrícolas, la escasez de alimentos pronto podría ser cosa del pasado.
La agricultura urbana se está convirtiendo rápidamente en una industria importante que lleva productos frescos e incluso pescado a muchos mercados que antes se consideraban desiertos alimentarios (zonas sin acceso a alimentos frescos y sin procesar).
La agricultura vertical facilitará un mayor acceso a las zonas desatendidas y hará más posible que nunca acabar con el hambre en las áreas urbanas. Mientras tanto, las empresas desarrollan formas innovadoras de reducir el desperdicio de alimentos, por ejemplo, transformando restos de comida en dulces o usando posos de café para cultivar hongos.
Si estas innovaciones prosperan, los niños nacidos en 2018 podrían crecer en un mundo donde todas las personas tengan acceso a todos los alimentos que necesitan para llevar una vida sana y feliz.
Dinero en papel
La llegada de las tarjetas de crédito quizá fuera el primer gran golpe al uso del dinero en efectivo, pero no el último. Hoy, el dinero en papel compite con PayPal, Venmo, Apple Pay y un sinfín de otras opciones de pago.
Cuando los niños nacidos en 2018 tengan edad suficiente para ganar un sueldo, tendrán acceso a aún más opciones de pago, y el dinero en efectivo podría desaparecer por completo.
En la carrera por destronar al dinero en papel, las criptomonedas van a la cabeza. La tecnología blockchain aporta una seguridad muy necesaria a las transacciones financieras y, aunque el mercado de las criptomonedas es actualmente volátil, los expertos siguen siendo optimistas sobre su potencial para transformar las finanzas de forma permanente.
Inseguridad digital
Hoy, la seguridad digital es un motivo de gran preocupación. Los ataques informáticos pueden producirse a escala internacional y, con el crecimiento del Internet de las cosas (IoT), hasta los electrodomésticos pueden ser puntos débiles en las defensas que protegen la información personal sensible.
Los expertos se esfuerzan por mantener el desarrollo de la seguridad al ritmo de la generalización de la digitalización, y avances tecnológicos como la biometría y la tecnología RFID están ayudando. Por desgracia, estas defensas todavía dependen en gran medida de programas de cifrado convencionales, que pueden vulnerarse.
La llegada del ordenador cuántico aumentará exponencialmente la potencia de cálculo, y los sistemas de seguridad mejorarán en consecuencia. Cuando los niños nacidos en 2018 lleguen a la edad adulta, el cifrado cuántico de alta velocidad podría garantizar que el mundo digital por el que se muevan sea prácticamente imposible de piratear.
Informática de una sola pantalla
Aunque hoy la mayoría de nuestros dispositivos digitales utilizan una pantalla plana convencional, las interfaces de usuario del futuro serán mucho más dinámicas, y los niños nacidos en 2018 quizá no recuerden una época en la que estaban limitados a una sola pantalla y un teclado.
El desarrollo de la realidad virtual (RV) y la realidad aumentada (RA) ha cambiado el paradigma y, a medida que estas tecnologías sigan avanzando, veremos cada vez más capacidades nuevas integradas en nuestra experiencia informática.
El reconocimiento de gestos, el procesamiento del lenguaje y otras tecnologías permitirán una interacción más integral con nuestros dispositivos y, con el tiempo, quizá interactuemos con sistemas similares a los que vimos en Minority Report.
