El trabajo híbrido impulsa la demanda de más tecnología y viviendas más grandes: ambas cosas son malas noticias para el planeta

A woman is working remotely on her laptop with a cup of tea in her hand.
A woman is working from home on her laptop with a cup of tea in her hand, which is the reality for many employees in the UK.Image: Dai KE/Unsplash
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  • Desde el primer confinamiento en el Reino Unido, en 2020, el número de personas que trabajan a distancia ha aumentado considerablemente.

  • Esto ha aumentado la demanda de equipos para la oficina en casa, lo que ha incrementado el número de envíos a escala mundial.

  • La necesidad de equipos para la oficina en casa y de viviendas más grandes puede tener un impacto negativo en el medio ambiente.

Solo el 5 % de las personas empleadas en el Reino Unido trabajaba desde casa en 2019. El inicio de la pandemia y el cierre repentino de las oficinas durante el primer confinamiento hicieron que el 47 % de los empleados hiciera lo mismo en abril de 2020.

Aunque ahora es posible volver a trabajar a tiempo completo en las oficinas, las cifras más recientes de mayo muestran que el 26 % sigue trabajando desde casa y que otro 11 % trabaja en modalidad híbrida, repartiendo su tiempo de trabajo entre la oficina y el hogar.

En febrero de 2021, el 52 % Image: Vox EU

Con menos personas desplazándose al trabajo y menos comida desperdiciada al celebrarse en línea los eventos laborales con servicio de catering en lugar de hacerlo presencialmente, muchos esperaban que el paso al trabajo a distancia beneficiara a los trabajadores y al medio ambiente.

Pero puede que no sea así. No todo el mundo puede permitirse una oficina en casa ni los gastos adicionales de calefacción o internet. Además, la pérdida de economías de escala que supone calentar y enfriar viviendas individuales durante el día, en comparación con las oficinas, puede hacer que el trabajo a distancia sea menos eficiente desde el punto de vista energético.

Nuestra investigación sobre las adaptaciones que hicieron los trabajadores de oficina para trabajar desde casa durante el primer confinamiento de 2020 reveló dos tendencias preocupantes: la duplicación de los equipos de oficina y la demanda de más espacio y viviendas más grandes.

La duplicación de equipos

Las entrevistas con 17 hogares del Reino Unido, seleccionados por la diversidad de sus perfiles profesionales, edades y tamaños, permitieron descubrir cómo y por qué algunas personas pasaron de trabajar en mesas de cocina y sofás, pensando que el confinamiento duraría unas semanas, a crear espacios de trabajo más permanentes y de mayor calidad.

Para adaptarse a esta situación y recrear oficinas en casa, los trabajadores compraron tecnología y mobiliario que a menudo se transportaban desde distintos lugares del mundo. Las ventas mundiales de computadoras portátiles y de escritorio aumentaron un 11,2 % entre abril y junio de 2020, con 72,3 millones de unidades enviadas. Las ventas de monitores también se dispararon y las cámaras web se agotaron temporalmente en todo el Reino Unido. Las búsquedas en línea de escritorios y sillas de oficina aumentaron un 438 % y un 300 %, respectivamente, con respecto al año anterior.

Las compras de equipos y mobiliario de oficina alcanzaron su punto máximo durante el primer confinamiento, pero es probable que la demanda siga siendo alta. Ahora hay cinco veces más personas que quieren trabajar desde casa que en 2019.

Y la creación de oficinas en casa con sillas, computadoras, monitores, escritorios y soportes nuevos también ha impulsado el deseo de tener viviendas más grandes.

La demanda de viviendas más grandes

Nuestra investigación reveló que trabajar desde casa hizo que más personas quisieran viviendas con cocinas más grandes, habitaciones adicionales, oficinas, garajes y jardines. Ya fuera por la vergüenza de que los colegas de tu pareja te vieran en pantalones cortos de yoga o por el horror de salir corriendo de la pantalla para perseguir a tu hijo desnudo, el confinamiento llevó a replantearse colectivamente lo que se necesita en una vivienda. Cuando varias personas comparten una habitación, suele perderse la sensación de tranquilidad y privacidad. Y aunque muchas oficinas son, en esencia, espacios de trabajo compartidos, ha resultado difícil trabajar en la misma habitación que otra persona que realiza una tarea distinta, especialmente durante llamadas de audio o video.

Desde el primer confinamiento, las ventas de viviendas se han disparado, y en junio se registró el mayor número de ventas desde que hay registros.

Muchas de estas ventas corresponden a personas que se han trasladado de las ciudades a los suburbios y al campo, donde las viviendas suelen ofrecer más espacio. Por desgracia, esto son malas noticias para la sostenibilidad. Disponer de más espacio doméstico por persona puede aumentar el consumo de energía y los hogares suburbanos suelen tener una mayor huella de carbono. Incluso quienes se hayan trasladado al campo para trabajar desde casa con más frecuencia podrían acabar emitiendo más carbono por desplazamiento debido a que viajan con menos frecuencia, pero a distancias más largas.

Posibles respuestas

La duplicación de equipos y la necesidad simultánea de calefacción e iluminación en oficinas y viviendas, que surge cuando los trabajadores reparten su tiempo entre ambas, es una situación especialmente insostenible.

Aunque algunos lugares de trabajo permitieron que los empleados se llevaran a casa sus equipos de oficina durante el primer confinamiento, las dificultades para conseguir una cámara web y las largas esperas para recibir equipos de oficina mostraron que la mayoría no logró redistribuir adecuadamente los recursos ni apoyar a los trabajadores. Las empresas que actualmente están reduciendo el tamaño de sus oficinas podrían ofrecer descuentos en los artículos que les sobran, como hizo Hootsuite. También podrían rechazar el modelo híbrido y promover que se trabaje únicamente desde casa o desde la oficina.

El traslado fuera de las ciudades y a viviendas más pequeñas también se vio favorecido, podría decirse, por la moratoria del impuesto de actos jurídicos documentados del Gobierno del Reino Unido. Se atribuye a la decisión de elevar temporalmente el umbral a partir del cual se aplicaba este impuesto sobre la propiedad el haber desencadenado una fiebre de compras. Las políticas de vivienda también son políticas climáticas, y el Gobierno del Reino Unido, que se autoproclama líder en materia climática y fue anfitrión de las conversaciones de la ONU sobre el clima de 2021, debería prestar más atención a las repercusiones de todas las políticas en el cambio climático.

El modelo de trabajo híbrido aún está evolucionando, por lo que puede hacerse más sostenible. Esto requiere políticas adecuadas para apoyar a quienes se trasladan fuera de las ciudades y se adaptan a modalidades de trabajo flexibles.

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