Así debes practicar el distanciamiento social – según dónde estés y lo que hagas

COVID-19 social distancing pandemic
The 2 metre rule needs to become adaptable and fluid.Image: Unsplash
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  • Las normas actuales de distanciamiento social frente a la COVID-19 son demasiado rígidas y deben reflejar mejor los riesgos de la vida real, afirman investigadores de Oxford y del MIT.

  • Han dividido las situaciones en categorías de riesgo alto y bajo, incluidas el habla y el canto.

  • En algunas situaciones probablemente deberíamos relajar las restricciones, aconsejan, y en otras, aumentarlas.

  • Los investigadores afirman que la circulación del aire también es un factor importante en la dispersión de las gotículas infecciosas que transportan el virus.

¿El distanciamiento social de dos metros nació en 2020, verdad?

No. Tiene más de 100 años y fue propuesto por el científico alemán Carl Flügge en 1897. Además, investigaciones recientes han descubierto que las gotículas de los estornudos pueden viajar hasta ocho metros. ¿Están desactualizadas las directrices estándar de distanciamiento?

La preocupación por estos datos ha dado lugar a un nuevo gráfico al estilo de ‘semáforo’ elaborado por investigadores de Oxford y del MIT, publicado en la revista médica The BMJ.

Argumentan que la directriz de distanciamiento seguro de 1-2 metros es “una simplificación excesiva” basada en “ciencia desactualizada”. En cambio, prefieren un modelo más matizado basado en el contexto y el riesgo. Estar en silencio junto a alguien al aire libre crea una probabilidad de transmisión mucho menor, afirman. Pero pasar mucho tiempo en un bar ruidoso se considera más arriesgado.

¿Es hora de replantearse las cosas?

El riesgo de contagiarse de COVID-19 depende de dónde estés y de lo que hagas.Image: BMJ

El gráfico de ‘semáforo’

La idea central del gráfico es que “las influencias ambientales son complejas” y requieren respuestas diferentes y calibradas de forma adecuada.

El gráfico muestra que las situaciones de mayor riesgo (en rojo) son aquellas con ‘alta ocupación’ durante un periodo prolongado. Las reuniones tranquilas, breves y de ‘baja ocupación’, con solo unas pocas personas al aire libre, son las menos arriesgadas (en verde).

El informe que acompaña al gráfico pone como ejemplo, en los últimos meses, a los cientos de trabajadores de plantas de procesamiento de carne de todo el mundo que han dado positivo en COVID-19.

Una explicación de estas altas tasas de transmisión es la dificultad de los trabajadores de cadenas de producción de ritmo acelerado para mantener la distancia suficiente. Otros factores incluyen la probabilidad de ruido de fondo, que puede llevar a gritar, dispersando gotículas infecciosas.

“Situaciones de riesgo compuesto similares podrían darse en otros entornos interiores concurridos y ruidosos, como bares o locales de música en directo”, afirman los investigadores.

Para este tipo de entornos, “debería considerarse el distanciamiento físico de más de dos metros y la minimización del tiempo de ocupación”, añaden.

Pero se consideran escenarios opuestos mucho menos arriesgados, como el contacto tranquilo, en un entorno al aire libre durante un breve periodo. “Es probable que un distanciamiento menos estricto sea adecuado en escenarios de bajo riesgo”, afirma el equipo.

Esta fotografía de un artículo de investigación de 1941 muestra cómo los estornudos dispersan gotículas.Image: BMJ/Bettmann/Getty

Encontrar la distancia adecuada

Pero, en cuanto se empiezan a dividir los riesgos en subcategorías, las cosas se complican. ¿Exactamente a qué distancia deberían estar las personas?

Un estudio de 1948 descubrió que, en un grupo de personas con infecciones por estreptococos hemolíticos, parte de las bacterias expulsadas al estornudar logró propagarse casi 2,9 metros. Sin embargo, la mayoría de los participantes produjeron gotas grandes que apenas llegaban a superar los dos metros. En otras palabras, todos somos diferentes.

Aun así, los responsables de las políticas deben encontrar una respuesta que funcione de la mejor manera para el mayor número de personas. Y en el pasado ha prevalecido la experiencia de la mayoría. Entonces, ¿no deberíamos simplemente mantenernos en 1-2 metros?

Las gotículas de los estornudos pueden viajar hasta ocho metros.Image: BMJ/Bourouiba2

Es complicado

No, afirman los autores del informe, que consideran que la postura de 1-2 metros está desfasada. Citan investigaciones que muestran que ocho de cada 10 estudios recientes sobre la “proyección horizontal de gotículas respiratorias” (como las de los estornudos) han descubierto que las partículas pueden viajar más de dos metros y, en algunos casos, hasta ocho.

Al mismo tiempo, los científicos son cada vez más conscientes de que la circulación y la ventilación del aire también son un factor importante en la transmisión. Sin mucha circulación de aire, las gotículas tienden a no llegar lejos. Pero los patrones de circulación del aire también representan un riesgo.

En un restaurante de China, 10 personas de tres familias distintas se contagiaron de COVID-19 en una hora, aunque estaban sentadas a al menos dos metros de distancia.

Complejidades como esta fundamentan la recomendación general del informe de que las normas de distanciamiento deberían “reflejar los múltiples factores que afectan al riesgo, incluidas la ventilación, la ocupación y el tiempo de exposición”.

Como muestra el gráfico, en realidad no es posible establecer una distancia que funcione para todos, porque cada situación es diferente.

En escenarios de bajo riesgo, según los investigadores, es probable que sea seguro ser un poco menos cautelosos. Pero cuando estamos en territorio ‘rojo’ de alto riesgo, probablemente debamos extremar la precaución.

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