El número de desplazados internos alcanza una cifra récord. He aquí por qué

Children play at the Al Habbari informal camp for displaced people in Sana’a, Yemen
Children play at the Al Habbari informal camp for displaced people in Sana’a, Yemen.Image: NRC/Becky Bakr Abdulla
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Aunque las personas refugiadas y migrantes internacionales acaparan más titulares, los desplazados internos (DI) representan la mayoría de las personas desplazadas por la fuerza en el mundo. Un nuevo informe publicado por el Centro de Seguimiento de los Desplazamientos Internos (IDMC, por sus siglas en inglés) revela que el número de personas desplazadas dentro de sus propios países por conflictos y violencia es el más alto jamás registrado: 41,3 millones de personas a finales de 2018. Esto supone un aumento de más de un millón desde finales de 2017 y dos tercios más que el número mundial de personas refugiadas. Tres cuartas partes, o 30,9 millones de personas, se encontraban en solo 10 países.

La combinación de crisis de desplazamiento prolongadas, como las de Siria, Colombia e Irak, y el elevado número de nuevos desplazamientos provocados por el aumento de los conflictos y la violencia en lugares como Etiopía, Nigeria y Camerún explica esta cifra récord.

La inestabilidad política, la pobreza crónica y la desigualdad siguen impulsando los desplazamientos cíclicos y prolongados. Muchas personas desplazadas internas regresan a zonas inseguras con pocas oportunidades socioeconómicas, como Kabul, en Afganistán, donde se enfrentan a la inseguridad en la tenencia de la tierra y al riesgo de un nuevo desplazamiento. En Mosul, Irak, las personas desplazadas internas que regresan afrontan dificultades debido a la destrucción generalizada y a la presencia de artefactos explosivos sin detonar. En vez de crear las condiciones para soluciones duraderas al desplazamiento, esto está recreando condiciones de riesgo futuro.

El IDMC también registró 28 millones de nuevos desplazamientos entre enero y diciembre de 2018. De ellos, 10,8 millones fueron provocados por conflictos y violencia, y 17,2 millones por desastres y los efectos del cambio climático. África subsahariana y Oriente Medio y Norte de África se vieron afectadas de manera desproporcionada por los desplazamientos asociados a conflictos. Los desplazamientos relacionados con desastres afectaron principalmente a Asia oriental y el Pacífico, y a Asia meridional, dos regiones con altos niveles de exposición de la población y vulnerabilidad ante las amenazas. El año pasado, Indonesia sufrió varios terremotos y tsunamis, además de inundaciones que causaron daños generalizados y obligaron a huir a más de 850.000 personas. En India, unas inundaciones sin precedentes en el estado de Kerala desplazaron a alrededor de 1,5 millones de personas.

En un mundo cada vez más urbanizado, los desplazamientos internos tienen lugar cada vez más en pueblos y ciudades. Los combates en ciudades como Al Hudayda, en Yemen, y Trípoli, en Libia, explicaron gran parte de los desplazamientos registrados en Oriente Medio en 2018. También se prevé que los efectos de los desastres y del cambio climático tengan un impacto desproporcionado en las ciudades. Nuevos datos revelan que, en cualquier año futuro, las inundaciones podrían desplazar a un promedio de 17,8 millones de personas, de las cuales el 80% se encuentra en zonas urbanas y periurbanas.

A medida que crecen nuestras ciudades y cambia el panorama del desplazamiento urbano, las autoridades locales estarán en primera línea tanto para responder a las crisis como para reducir los riesgos a largo plazo. La responsabilidad y el liderazgo nacionales, junto con la rendición de cuentas internacional, deben combinarse con un apoyo tangible y significativo a la acción local. Dado que cada vez más personas desplazadas internas viven en centros urbanos de todo el mundo, esta acción local tendrá que llevarse a cabo cada vez más en pueblos y ciudades.

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