Las pruebas rápidas de antígenos están ahora más disponibles en supermercados y farmacias, por lo que es importante que sepamos cómo usarlas correctamente.
Las pruebas rápidas de antígenos sirven para saber si una persona tiene COVID-19 antes de asistir a una reunión o un evento, o si presenta síntomas.
Si aparecen líneas de color tanto en la C como en la T, el resultado es positivo. En cambio, si aparece una sola línea de color, el resultado es negativo.
Ahora puedes comprar pruebas rápidas de antígenos en supermercados y farmacias para hacerte en casa una prueba de COVID-19 en unos 15 minutos.
Obtendrás los resultados mucho antes que con las pruebas PCR estándar, que la mayoría conocemos.
Así puedes sacar el máximo partido a estas pruebas rápidas de antígenos y aumentar las posibilidades de obtener un resultado fiable.
Recuérdame, ¿qué es una prueba rápida de antígenos?
Una prueba rápida de antígenos detecta proteínas del SARS-CoV-2, el virus que causa la COVID-19, en una muestra. Puedes recoger la muestra en casa, por tu cuenta, con un hisopo nasal o con saliva.
La prueba que la mayoría conocemos, la reacción en cadena de la polimerasa (PCR), es diferente. Detecta material genético del virus. Las muestras para las pruebas PCR las recogen profesionales sanitarios capacitados y las procesan en el laboratorio técnicos especializados.
Las pruebas rápidas de antígenos pueden realizarse en cualquier lugar y por cualquier persona razonablemente competente. Según la prueba, puedes obtener un resultado en unos 15 minutos, frente a las horas o los días que tarda una PCR.
Sin embargo, las pruebas rápidas de antígenos no son tan fiables como las PCR. Es más probable que den falsos negativos (la prueba indica que no tienes COVID-19 cuando sí la tienes) o falsos positivos (la prueba indica que tienes COVID-19 cuando no es así).
Sin embargo, la precisión de las pruebas rápidas de antígenos mejora si te las haces cuando tienes síntomas o en los siete días posteriores a una posible exposición.
¿Por qué hacerse una?
Las pruebas rápidas de antígenos son útiles si quieres comprobar rápidamente si tienes COVID-19. Por ejemplo, quizá se acerque una reunión familiar a la que asistirán muchos parientes mayores y vulnerables, y quieras protegerlos.
También podrías hacerte una prueba rápida de antígenos si tienes síntomas de COVID-19 y no puedes hacerte una PCR de inmediato.
¿Qué prueba usar?
Las pruebas rápidas de antígenos que se venden en Australia deben contar con la aprobación de la Administración de Productos Terapéuticos (TGA, por sus siglas en inglés), y su sitio web enumera las pruebas aprobadas para uso doméstico.
En general, se dividen en dos grupos. Analizan:
Secreciones nasales, obtenidas con un hisopo nasal, o
Saliva, escupida en un tubo o recogida con un hisopo por el interior de la boca.
La TGA describe cada prueba aprobada como de «sensibilidad aceptable», «sensibilidad alta» o «sensibilidad muy alta».
Las pruebas de «sensibilidad muy alta» tienen más probabilidades de detectar una infección real por SARS-CoV-2 y utilizan hisopos nasales.
¿Cómo se realiza la prueba rápida de antígenos?
Las pruebas incluyen instrucciones (y un código QR que enlaza a un vídeo). Debes seguirlas al pie de la letra para obtener un resultado preciso.
Según el tipo de prueba, recogerás una muestra de secreciones nasales o de saliva y la colocarás en una solución química.
A continuación, colocarás esa solución química con la muestra en un dispositivo indicador —parecido a una prueba de embarazo—. Este muestra un resultado positivo mediante un cambio de color perceptible.
7 consejos para obtener un resultado preciso
Estos consejos se basan en el análisis de las instrucciones del sitio web de la TGA sobre el uso de las pruebas rápidas de antígenos aprobadas. Esto es lo que debes tener en cuenta:
comprueba la fecha de caducidad. No uses una prueba caducada
algunas pruebas deben estar a temperatura ambiente durante 30 minutos antes de usarlas. Así que planifica con antelación
si usas un hisopo nasal, suénate la nariz antes de recoger la muestra. Si usas una prueba de saliva, no comas ni bebas durante los 10 minutos previos a la recogida de la muestra
evita contaminar la muestra. Independientemente de la prueba que uses, las instrucciones pueden pedirte que limpies una superficie plana; te laves o desinfectes las manos y las seques; y dispongas los elementos de la prueba. No toques nunca el extremo funcional del hisopo (el extremo blando que va dentro de la nariz), pues lo contaminarías
sigue al pie de la letra las instrucciones para recoger la muestra. Por ejemplo, para un hisopo nasal te pedirán que lo introduzcas 2 cm, lo gires cinco veces y repitas el proceso en ambas fosas nasales. Una vez recogida la muestra, introdúcela en la solución química
coloca en el dispositivo indicador el número de gotas de solución indicado. No añadas más «por si acaso»
lee los resultados exactamente en el momento recomendado. Por ejemplo, las instrucciones pueden pedirte que leas el resultado no antes de 15 minutos después de añadir la solución y no más tarde de 20 minutos. Pasados 20 minutos, el resultado podría dejar de ser preciso.
¿Qué significan las líneas de color?
Debes fijarte en dos líneas de color. Una es la C (control), que indica si la prueba funciona correctamente. La otra es la T (prueba) o Ag (antígeno). La combinación de ambas determina el resultado:
si no aparece la línea de color C, la prueba no es válida. El kit podría estar caducado o quizá no realizaste la prueba correctamente
si aparece la línea de color C, pero no la línea T (o Ag), el resultado es negativo (es poco probable que tengas COVID-19)
si aparecen las líneas C y T (o Ag), el resultado es positivo (es probable que tengas COVID-19).
¿Y ahora qué?
Si el resultado es negativo y no tienes síntomas, ¡enhorabuena! Si el resultado es negativo, pero tienes síntomas, hazte una prueba PCR para asegurarte. Mientras tanto, evita el contacto con otras personas.
Si el resultado es positivo, hazte lo antes posible una prueba PCR para confirmarlo y aíslate mientras tanto.



