Más de 170 millones de personas están confinadas en toda Europa.
La UE ha cerrado sus fronteras exteriores a los no residentes.
Los ciudadanos franceses se enfrentan a una multa de $146 si salen al exterior sin un motivo válido.
A primera vista, el Attestation de déplacement dérogatoire es un formulario sencillo. En un país conocido por su sistema de gobierno centralizado, los formularios no son nada nuevo. Pero este representa una notable restricción de la libertad en un país construido sobre los conceptos de libertad e igualdad.
Francia está en confinamiento y no se permite a los ciudadanos salir por la puerta de su casa sin completar el formulario. Deben justificar por qué están al aire libre y, si no tienen un buen motivo, corren el riesgo de que se les imponga una multa de $146.
Más de 100.000 policías y soldados regulares patrullan las calles de las ciudades y pueblos franceses para hacer cumplir lo que el presidente Emmanuel Macron ha calificado de “guerra” contra el coronavirus. Espera que, al confinar a las personas en sus hogares, se pueda contener la propagación de la COVID-19.
Solo pueden estar al aire libre las personas que no pueden trabajar desde casa, las que van a ayudar a familiares enfermos, las que compran artículos de primera necesidad en tiendas autorizadas o acuden a una cita médica, o las que hacen un breve ejercicio en solitario.
La vida bajo confinamiento
En toda Europa, las calles comenzaron a vaciarse cuando las personas con síntomas del virus empezaron a aislarse. Ahora, en algunos países hay prohibiciones generales para salir de casa. Más de 170 millones de personas están según se informa, bajo confinamiento.
Italia y España han impuesto estas restricciones a sus ciudadanos mientras combaten las dos tasas de infección por coronavirus más altas de Europa. Austria y la República Checa también han ordenado a sus ciudadanos que permanezcan en casa y eviten salir, salvo para lo esencial, como comprar alimentos y suministros médicos.
Noruega ha aprobado una ley que obliga a las personas a quedarse en casa, so pena de una multa de $2.000 y de hasta 15 días de cárcel. Los noruegos que se han refugiado en sus populares cabañas de campo han recibido la orden de regresar a casa de inmediato o arriesgarse a ser detenidos.
Finlandia ha invocado poderes de emergencia para cerrar sus fronteras y suspender las clases en escuelas y universidades. También se han prohibido en el país las reuniones públicas de más de 10 personas. Y Suecia, Bélgica y Dinamarca también han instado a las personas a quedarse en casa y a evitar las aglomeraciones.
Mientras tanto, la Unión Europea ha cerrado sus fronteras exteriores.
Distanciamiento social
En Alemania, la canciller Angela Merkel ha pedido a la población que se quede en casa y cancele todos los planes de viaje. El Gobierno ha prohibido las reuniones en lugares de culto y ha ordenado el cierre de las tiendas no esenciales, así como de los parques infantiles.
En el Reino Unido, el Gobierno afirma que las personas deberían trabajar desde casa siempre que sea posible, y ha pedido a la ciudadanía que practique el “distanciamiento social”, es decir, que mantenga al menos dos metros de distancia con otras personas. Mientras tanto, se ha instado a la población a evitar los pubs, los bares y las grandes reuniones sociales.
Actualmente, están previstas pocas grandes reuniones en Europa, y se han aplazado o cancelado eventos deportivos, como el torneo de fútbol Eurocopa 2020, así como conciertos y festivales.
Incluso se está deteniendo la producción de programas de televisión populares, entre ellos la longeva telenovela de la BBC EastEnders y dos de sus exitosas series médicas.
Muestras de solidaridad
Una oleada de altruismo en todo el continente está ayudando a quienes se ven obligados a quedarse en casa a adaptarse a su nueva forma de vida.
Los vecinos se ofrecen como voluntarios para recoger artículos de primera necesidad para las personas en aislamiento, o incluso para sacar a pasear a sus perros.
En Sevilla, España, un monitor de fitness está impartiendo clases de ejercicio desde la azotea de un bloque de apartamentos para que las personas atrapadas en el interior de los edificios vecinos puedan mantenerse en forma.
En Estados Unidos, el artista Yadesa Bojia produjo vídeos de Facebook que traducen las recomendaciones oficiales sobre el coronavirus para sus compatriotas etíopes estadounidenses, y un grupo de Oxford (Reino Unido) ha creado un centro de asesoramiento en línea para personas vulnerables en aislamiento.
Puede mantenerse al día de la situación, que cambia rápidamente en todo el mundo, a través de las actualizaciones frecuentes sobre la COVID-19 del Foro Económico Mundial, que incluyen las últimas tendencias, investigaciones y análisis.


