Una combinación mortal
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la obesidad es uno de los problemas de salud más comunes del mundo. Afecta a más de 600 millones de adultos y alrededor de 41 millones de niños menores de 5 años. De ellos, más de 29 millones se encuentran en Estados Unidos, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC).
Las consecuencias de la obesidad pueden ser tan graves como las enfermedades cardíacas, los accidentes cerebrovasculares, algunos tipos de cáncer y la diabetes tipo 2, que, según los CDC, afecta a alrededor de 29 millones de estadounidenses. Ahora, investigadores de la Universidad Católica de Lovaina, en Bélgica, quizá hayan encontrado una forma de frenar el desarrollo de la diabetes tipo 2 y la obesidad en seres humanos mediante una proteína descubierta recientemente.

Desde hace 10 años, los científicos Patrice Cani, investigador de WELBIO en el Instituto de Investigación de Medicamentos de Lovaina, y Willem de Vos, de la Universidad de Wageningen, en los Países Bajos, estudian una bacteria llamada Akkermansia muciniphila, y han observado que se encuentra en menores cantidades en los ratones obesos. El tratamiento de ratones con A. muciniphila pareció revertir varios trastornos metabólicos que conducían a la obesidad.
Un descubrimiento inesperado
En un estudio publicado en la revista Nature Medicine, Cani y de Vos descubrieron algo más. Desde diciembre de 2015, se realizan ensayos de tratamientos basados en Akkermansia en seres humanos. Aunque sus efectos aún no son concluyentes, está claro que el tratamiento no es perjudicial para las personas; al fin y al cabo, A. muciniphila es una de lasbacterias intestinales más comunes.
Entonces surgió algo. Descubrieron que la pasteurización tenía efectos muy positivos en la bacteria. «De manera inesperada, descubrimos que la pasteurización de A. muciniphila aumentaba su capacidad para reducir el desarrollo de la masa grasa, la resistencia a la insulina y la dislipidemia en ratones», señala el estudio.
Al parecer, la pasteurización hace que la bacteria sea eficaz porque elimina todo lo demás en A. muciniphila, salvo una proteína; la versión modificada genéticamente de esta se llama Amuc_1100. Cuando se probó en ratones, esta proteína pareció beneficiar al sistema inmunitario, bloquear el paso de toxinas al torrente sanguíneo y reforzar la inmunidad intestinal.
Amuc_1100 es la clave de la capacidad de A. muciniphila para combatir la obesidad en ratones. Se espera que, en un futuro próximo, pueda hacer lo mismo en seres humanos.


