¿Qué son los «químicos eternos» y por qué quiere prohibirlos la UE?

Wind turbines.
Forever chemicals are used in wind turbines for instance.Image: Unsplash/Thomas Reaubourg
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  • La UE planea restringir el uso de unos 10.000 PFAS, sustancias químicas sintéticas persistentes que se acumulan en el medio ambiente y el cuerpo humano.

  • La contaminación es una de las principales preocupaciones de los expertos en riesgos tanto en la actualidad como durante la próxima década, según el Informe sobre Riesgos Globales 2024 del Foro Económico Mundial.

  • Sin embargo, los PFAS también son fundamentales para desarrollar las tecnologías limpias necesarias para la transición a cero emisiones netas, como las baterías de los coches eléctricos y las pilas de combustible.

«Para siempre» suele tener connotaciones positivas. Pero a veces no queremos que las cosas duren para siempre; por ejemplo, los contaminantes.

Los expertos en riesgos encuestados para el Informe sobre Riesgos Globales 2024 afirmaron que la contaminación era una de sus diez principales preocupaciones, tanto en la actualidad como durante la próxima década.

Los «químicos eternos» son un ejemplo de ello. Estas sustancias resistentes, también conocidas como sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas (PFAS) , no se degradan.

Se acumulan en el medio ambiente y el cuerpo humano con el tiempo y se han relacionado con diversos problemas de salud. Cada vez hay más normativas que prohíben o restringen su uso, entre ellas las de la Unión Europea (UE) y varios estados de EE. UU. La OCDE también insta a sus miembros a restringir o prohibir estas sustancias.

Sin embargo, las propiedades de los PFAS también se consideran vitales para muchas tecnologías de cero emisiones netas como las baterías de los coches eléctricos y las pilas de combustible, además de para la atención sanitaria.

Esto es lo que hay que saber sobre los PFAS.

La contaminación sigue estando muy presente en la mente de los expertos en riesgos.Image: Foro Económico Mundial

¿Qué son exactamente los PFAS?

Los PFAS son sustancias químicas sintéticas que se utilizan ampliamente en productos de consumo desde la década de 1950. Hoy en día, este grupo incluye casi 15.000 sustancias químicas, según el Instituto Nacional de Ciencias de la Salud Ambiental de EE. UU. (NIEHS).

Propiedades como la repelencia al agua y la resistencia a las manchas los convirtieron en una opción ideal para todo tipo de productos, desde envases de alimentos, utensilios de cocina antiadherentes, ropa y alfombras hasta espumas contra incendios. La gran resistencia de sus enlaces carbono-flúor, difíciles de romper, es la causa de que sean casi indestructibles.

Como los PFAS se degradan lentamente, si es que llegan a hacerlo, se acumulan en el medio ambiente y el cuerpo humano. En un estudio de 2012 citado por el NIEHS, se detectaron PFAS en la sangre del 97 % de los estadounidenses.

Los PFAS están presentes en muchos procesos cotidianos.Image: AEMA

¿Qué efectos tienen los PFAS en la salud?

Los PFAS pueden encontrarse en muchos lugares donde las personas están expuestas a ellos, afirma la Agencia de Protección Ambiental de EE. UU. (EPA). Entre ellos se incluyen el agua potable contaminada con PFAS, alimentos como pescado o carne expuestos a los PFAS presentes en el medio ambiente, el uso de productos fabricados con PFAS y la inhalación de aire que contiene estas sustancias.

La EPA señala que cada vez hay más investigaciones sobre los posibles efectos de los PFAS en la salud. La exposición a estas sustancias químicas puede reducir la fertilidad, retrasar el desarrollo infantil y aumentar el riesgo de ciertos tipos de cáncer. También puede afectar al sistema inmunitario, la respuesta a las vacunas y las hormonas.

Sin embargo, determinar estos efectos con precisión no es sencillo, dada la gran cantidad de PFAS y la amplia variedad de usos que tienen.

¿Por qué son importantes los PFAS para la transición a cero emisiones netas?

Por este motivo, cualquier restricción del uso de PFAS debe sopesarse teniendo en cuenta que estas sustancias desempeñan un papel fundamental en el desarrollo de las tecnologías limpias necesarias para la transición a cero emisiones netas.

Por ejemplo, los gases fluorados (gases F), un tipo de PFAS, son componentes clave de las baterías de los coches eléctricos y de las bombas de calor, dos tecnologías importantes para descarbonizar el transporte y la calefacción doméstica, explica Energy Monitor. Los PFAS también se utilizan en turbinas eólicas. Otro tipo, los fluoropolímeros, es esencial para producir hidrógeno sin carbono mediante electrólisis, una tecnología importante para lograr cero emisiones netas en las próximas dos décadas.

Aunque existen alternativas, puede que no ofrezcan los mismos resultados. Energy Monitor cita a un fabricante de bombas de calor que afirmó que su uso reduciría el ahorro de emisiones que se puede conseguir.

El fabricante estadounidense Chemours, la empresa responsable de Teflon, también señala el papel de los PFAS en las baterías de iones de litio de los coches eléctricos, ya que proporcionan mayor densidad energética y más autonomía.

La UE quiere prohibir los productos químicos tóxicos persistentes. Pero la transición energética depende de ellos.
La UE quiere prohibir los productos químicos tóxicos persistentes. Pero la transición energética depende de ellos.
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¿Qué medidas regulatorias se están planeando?

A raíz de una iniciativa de los países miembros, la UE planea restringir el uso de PFAS mediante su reglamento REACH sobre sustancias químicas. La prohibición abarcaría unas 10.000 sustancias diferentes y las prohibiría por completo. Actualmente, la ECHA, la Agencia Europea de Sustancias y Mezclas Químicas, está evaluando los planes y se espera que publique sus conclusiones en su próxima reunión plenaria, en marzo de 2024.

Si se impone la prohibición, las empresas dispondrían de entre 18 meses y 12 años para encontrar alternativas, aunque habría algunas «excepciones».

La UE también ha establecido límites para los PFAS en su directiva sobre la calidad del agua, que entrará en vigor en 2026, mientras que la ECHA ha propuesto restricciones para las espumas contra incendios que contienen PFAS.

Además del creciente número de prohibiciones estatales, la Agencia de Protección Ambiental de EE. UU. está elaborando un conjunto de normativas nacionales para eliminar gradualmente el uso de PFAS y proteger a las comunidades de la contaminación.

A escala internacional, se han puesto en marcha iniciativas similares o están en curso.

Sin embargo, un estudio académico que analiza los planes de la UE advierte que una prohibición general podría plantear nuevos problemas, pese a su objetivo de proteger la salud humana y la del planeta. Según sus autores, los materiales alternativos podrían resultar menos seguros, ralentizar la transición a cero emisiones netas o reducir la eficacia de la atención sanitaria.

Los legisladores deben sopesar cuidadosamente estos retos al plantearse un enfoque más específico. Al mismo tiempo, los esfuerzos científicos por desarrollar y ampliar métodos para recuperar o filtrar los PFAS antes de que dañen el medio ambiente y a las personas pueden ayudar a abordar los riesgos que plantean estos químicos eternos.

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