En la primera Global Risk Officers Outlook del Foro Económico Mundial, los directores de riesgos (CRO) han identificado los mayores riesgos para las organizaciones.
La mayoría de los CRO consideró que cuatro riesgos macroeconómicos tenían una probabilidad muy alta de causar un impacto grave en los próximos seis meses
Desde conflictos e incertidumbre económica hasta cambios regulatorios, interrupciones en la cadena de suministro y ética de la IA, esto es lo que preocupa ahora a los CRO.
A mitad de 2023, los directores de riesgos (CRO) están más preocupados por “la volatilidad continua en las relaciones geopolíticas y geoeconómicas entre las grandes economías”, mientras que la mayoría anticipa “trastornos a escala mundial”.
Seis meses después del Informe de Riesgos Globales 2023 detectó que estamos al borde de una “policrisis”, el Foro Económico Mundial ha lanzado su primera Perspectiva Global de Directores de Riesgos.
Esta revisión intermedia del panorama de riesgos según los CRO identifica las amenazas más importantes y probables para el crecimiento económico, los mercados mundiales y las operaciones empresariales en general en la segunda mitad del año.
En la encuesta de junio, se pidió a la comunidad de CRO del Foro que estimara el probable nivel de volatilidad global en cinco ámbitos: relaciones geopolíticas, economía, política interna, sociedad y tecnología.
Más del 85 % afirmó que esperaba una volatilidad continua en las condiciones económicas y financieras dentro de las grandes economías y entre ellas.
Cuatro riesgos macroeconómicos dominan la segunda mitad de 2023
También se pidió a los CRO que seleccionaran hasta cinco riesgos que esperan que tengan un “impacto grave” en sus organizaciones durante el resto de 2023.
Al menos la mitad de ellos seleccionó estos cuatro riesgos macroeconómicos:
1. Indicadores macroeconómicos
El foco en los riesgos económicos concuerda con las “sombrías evaluaciones internacionales de las perspectivas de crecimiento mundial”, según el informe.
En junio, el Banco Mundial estimó que el crecimiento del PIB mundial en 2023 será del 2,1 %, frente al 3,1 % en 2022.
La inflación se está reduciendo, pero en muchos países sigue siendo “persistentemente alta” y continúa afectando de forma significativa al panorama de riesgos económicos, señalan los autores del informe. Una consecuencia importante es el aumento de los tipos de interés, que ahora están en su nivel más alto en Europa desde hace al menos 15 años.
Esto ha reducido la demanda, pero ha encarecido los costes de los préstamos, y ha convertido las dificultades financieras por deuda o el impago en una preocupación muy real entre los CRO: casi una cuarta parte afirma que la deuda es “muy probable que tenga un impacto grave en su organización” este año.
La noticia más positiva es que solo un puñado de CRO considera el desempleo como uno de los principales riesgos para su organización. Muchas economías siguen registrando condiciones sólidas en el mercado laboral. De hecho, la mitad de los países miembros de la OCDE registran máximos históricos en empleo y en tasas de participación en la fuerza laboral.
2. Precios y/o interrupciones del suministro de insumos clave
Los CRO esperan los niveles más altos de volatilidad en las relaciones geopolíticas y geoeconómicas, que tienen un impacto significativo en las cadenas de suministro.
Más de la mitad de los encuestados identificó los precios y/o las interrupciones del suministro de recursos críticos, como los combustibles, como muy probables de causar un impacto grave en sus organizaciones en los próximos meses.
En la mayoría de las grandes economías, los precios de los alimentos están por encima de los promedios históricos y el fenómeno meteorológico de El Niño podría perjudicar la producción de cultivos y provocar escasez de agua.
Algunos de los CRO encuestados creen que podría haber shocks geopolíticos adicionales en los insumos clave en los próximos seis meses. Estos podrían incluir una nueva crisis energética o un mayor control sobre los insumos industriales críticos.
3. Conflictos armados y/o uso de armas
La mitad de los CRO considera que los conflictos armados y/o el uso de armas tienen una probabilidad muy alta de causar un impacto grave en su organización en los próximos seis meses.
Más de 100 conflictos armados se están produciendo en todo el mundo en la actualidad, y muchas organizaciones se ven afectadas directamente y otras sufren interrupciones indirectas, como en el comercio y las cadenas de suministro.
La guerra en Ucrania lleva 18 meses en curso y Rusia se retiró recientemente del acuerdo de cereales mediado por la ONU, lo que amenaza aún más la seguridad alimentaria mundial.
Un CRO señaló: “El conflicto no es localizado: tiene efectos colaterales debido a las interdependencias globales.”
Pero no solo el conflicto transfronterizo tiene impacto: la violencia intraestatal, incluidos las huelgas y los disturbios, según prevén casi una cuarta parte de los CRO, afectará a las organizaciones en los próximos seis meses.
4. Cambios regulatorios, cumplimiento y aplicación normativa, que abarcan la evolución relacionada con la transición ecológica y la IA
Casi la mitad de los encuestados espera que la agitación causada por la evolución política en las principales economías del mundo sea significativa.
Esto podría incluir tanto elecciones y cambios de régimen como cambios regulatorios, cumplimiento y aplicación normativa, que la mitad de los CRO considera un riesgo principal en los próximos seis meses.
Estos van desde restricciones comerciales hasta novedades regulatorias relacionadas con el cambio climático y las tecnologías de IA, incluida la Ley de Inteligencia Artificial de la UE.
Riesgos éticos y sociales
Los riesgos éticos y sociales también cobran importancia para las organizaciones, y los CRO los consideran más complicados de gestionar que el cumplimiento normativo.
“Los riesgos éticos y sociales son mucho menos blancos o negros que el cumplimiento normativo y evolucionan constantemente”, señaló uno de los encuestados.
Entre esos riesgos figuran los que plantean las tecnologías de IA. Los CRO afirmaron que comprenden estos riesgos, pero todos consideraron que el desarrollo y el despliegue de la IA están “superando” la gestión de dichos riesgos.
“El mayor riesgo es la falta de comprensión sobre el ritmo del cambio y sus implicaciones”, afirmó un CRO.
“Sin una comprensión compartida más profunda y amplia, será difícil encontrar soluciones. Temo que el despliegue y la evolución de la IA superen la capacidad de la sociedad para comprenderla y responder de forma constructiva”.
Qué pueden hacer las empresas para gestionar los riesgos: la opinión de los expertos
Las empresas que quieran desarrollar una estrategia sólida de gestión de riesgos y, en última instancia, una empresa resiliente, deben centrarse en las amenazas a largo plazo, afirma Peter Giger, director de riesgos del grupo de Zurich Insurance Group, que contribuyó a la encuesta.
“Dar demasiada importancia a los riesgos a corto plazo, como la crisis del coste de la vida, puede distraernos de lo que debería ser un enfoque a largo plazo y de amplio alcance. Centrarse de forma demasiado estrecha en los riesgos que probablemente dominarán en los próximos seis meses o así puede hacer que nos distraigamos fácilmente de abordar los grandes riesgos que determinarán el futuro.”
La IA es un buen ejemplo de riesgo que nos obliga a pensar a largo plazo.
“¿Va la IA a alterar hoy la vida de todos? Probablemente no”, afirma Giger. “Para muchos de nosotros, no es una amenaza inmediata. Pero ignorar las implicaciones y las tendencias que la IA traerá consigo con el tiempo sería un error enorme.
“No cambiará la vida tal como la conocemos en los próximos meses. Pero sería prudente empezar a planificar ahora formas de mitigar o adaptarse a los posibles cambios –y a los riesgos junto con las oportunidades– que la IA podría introducir.
“El cortoplacismo es simplemente una distracción que puede agotar la energía y el enfoque necesarios para la visión general. Los riesgos también tienden a interconectarse. Comprender cómo los riesgos pueden conectarse e incluso amplificarse entre sí es un paso importante para definir estrategias de mitigación y decidir dónde invertir recursos escasos.”
La buena noticia, según Giger, es que desarrollar resiliencia a menudo responderá a más de una amenaza.
Aunque los problemas a corto plazo deben gestionarse y mitigarse, las empresas que aspiran a tener éxito a largo plazo necesitan establecer un marco que respalde la resiliencia empresarial a largo plazo.
“En un mundo que avanza tan rápido, la idea de que cualquier tipo de riesgo puede ser irrelevante porque no está directamente relacionado con el propio negocio es difícilmente una opción. Actuar ahora para desarrollar formas de responder a los riesgos que probablemente exijan respuestas en el futuro es clave.
“Se necesita una preparación sólida, no negación. Construir y reforzar la resiliencia empresarial ayudará a las empresas a gestionar activamente tanto los efectos adversos como los favorables de los cambios percibidos en el entorno empresarial.
“Las acciones basadas en una visión a largo plazo son necesarias para dar forma a resultados positivos, contribuyendo a un mundo más positivo, inclusivo y, en última instancia, estable para todos.”




