Una peluquería de Houston, Texas, instaló mamparas para separar a los clientes.
En la Gare du Nord de París, las marcas en los andenes mantienen a los viajeros a dos metros de distancia mientras esperan los trenes.
En Bruselas, un concesionario de Mercedes utiliza ruedas para ayudar a mantener el distanciamiento social.
El confinamiento se está relajando un poco en algunas partes del mundo. Para muchas personas, eso significa la oportunidad de salir y hacer cosas que antes se consideraban cotidianas. Y para las empresas en dificultades, supone un respiro bienvenido. Pero las medidas para frenar la propagación del coronavirus han transformado muchas actividades cotidianas. He aquí una instantánea de cómo se están adaptando las personas y las empresas de todo el mundo.
En movimiento
Comprar un sándwich o un café, quizá de camino al trabajo o durante la pausa para comer, a menudo implicaba hacer cola. Estos clientes de los Países Bajos esperan su turno dentro de círculos amarillos de gran tamaño que se extienden hasta el estacionamiento.

Puede que los círculos sean la nueva forma de ayudar a las personas a mantener una distancia segura entre sí. Aquí, en la estación de tren Gare du Nord de París, se utilizan en los andenes.

Comer fuera
A muchos restaurantes y bares les puede resultar difícil seguir siendo comercialmente viables si tienen que reducir considerablemente el número de clientes a los que pueden atender a la vez. Este café de Tailandia ha adoptado un sistema de poleas para entregar comida y bebidas a los clientes.

Y en Hong Kong, los clientes de este café tienen mucho más espacio entre ellos que antes.

Recibir atención
En algunos países todavía no es posible cortarse el pelo. Pero sí se puede si se vive en Texas. Este salón de Houston tiene una separación entre los clientes, y el personal lleva mascarillas y guantes.

En Yakarta, estas personas esperan en fila para usar una máquina automática dispensadora de arroz.

Este banco de Tokio ha instalado muchas mamparas, mientras que tanto el personal como los clientes llevan mascarillas.

En Bruselas, este concesionario de Mercedes ha aprovechado montones de ruedas para ayudar a mantener el distanciamiento social sin perder su identidad de marca.

Esta fábrica italiana, que produce rodamientos metálicos, ha añadido marcas de distanciamiento social en el suelo.
Y en esta fábrica de automóviles de Francia se han instalado barreras de plástico para mantener el distanciamiento social.


