Las interacciones sociales, ya sean habituales u ocasionales, influyen en las decisiones y los comportamientos individuales. Aunque los economistas quizá se incorporaron tarde al estudio de las redes sociales, su interés por el tema ha sido considerable. Varios estudios resumen los efectos de las redes sociales en la actividad económica (p. ej., Jackson 2008; Jackson y Zenou 2014). En el mercado laboral, en particular, está ampliamente documentado que las redes sociales desempeñan un papel importante en la transmisión de información sobre empleos (Topa 2011). En concreto, Granovetter (1973, 1983) muestra que los vínculos débiles son superiores a los fuertes a la hora de brindar apoyo para conseguir un empleo. De hecho, en una red estrecha en la que todos se conocen, la información se comparte y, por tanto, las posibles fuentes de información se agotan rápidamente, de modo que la red pronto se vuelve redundante en cuanto al acceso a información nueva. En cambio, Granovetter destaca la importancia de los vínculos débiles, que abarcan un círculo secundario de conocidos con contactos en redes ajenas a la red del individuo y que, por ello, ofrecen nuevas fuentes de información sobre oportunidades laborales.
También se reconoce ampliamente que las redes sociales influyen mucho en la decisión de migrar (p. ej., Munshi 2003). Sin embargo, se sabe poco sobre los mecanismos subyacentes. ¿Son los vínculos débiles tan pertinentes como en la búsqueda de empleo? ¿Quién influye más en mi decisión de migrar, mis amigos cercanos o mis conocidos, y por qué? Para responder a estas preguntas, investigamos en profundidad el papel de las redes en la decisión de migrar del campo a la ciudad en China, distinguiendo los efectos de los vínculos fuertes y débiles.
Contexto
Dada la importancia de la migración interna y de las redes, China ofrece un caso de estudio fascinante. En efecto, China está experimentando actualmente uno de los mayores movimientos de mano de obra de la historia. La migración masiva de las zonas rurales a las urbanas fue desencadenada por las reformas económicas iniciadas a finales de la década de 1970. Estimaciones recientes indican que más de 160 millones de trabajadores migrantes se han trasladado de su residencia rural a zonas urbanas (NBS China, 2013). Al mismo tiempo, el guanxi —las conexiones sociales— impregna muchos aspectos de la cultura china y se utiliza con frecuencia para realizar las tareas más diversas de la vida cotidiana, desde conseguir un empleo hasta obtener favores.
Modelo
Presentamos un modelo en el que las personas pertenecen a distintas díadas: dos personas de una misma díada mantienen un vínculo fuerte entre sí. Sin embargo, cada integrante puede conocer a otras personas fuera de la díada; nos referimos a estas relaciones como vínculos débiles o encuentros aleatorios.
Nuestro modelo plantea que la probabilidad de migrar aumenta con las interacciones sociales con vínculos fuertes, las interacciones sociales con vínculos débiles y la tasa de llegada de empleos, mientras que disminuye con la tasa de destrucción de empleos en la ciudad (que, en el contexto de China, corresponde a la tasa de emigración, es decir, al regreso a la aldea de origen).
Datos y marco empírico
Contrastamos nuestras predicciones teóricas con un conjunto de datos longitudinales único, Rural-to-Urban Migration in China (RUMiC), que nos permite observar las redes de las personas antes de que tomen la decisión de migrar.
En primer lugar, definimos los vínculos fuertes a partir del contacto familiar más cercano (un amigo, un vecino o un pariente que no sea miembro del hogar). También conocemos varias características de ese contacto, en particular si ya ha migrado a la ciudad.
En segundo lugar, usamos como indicador de los vínculos débiles la aldea de residencia de la persona, para la cual conocemos la proporción de habitantes que migraron a la ciudad.
En tercer lugar, dado que la red se mide en un momento anterior a la migración por 1 o 2 años, podemos estimar el impacto de la migración de los vínculos fuertes y débiles en la posterior decisión de migrar de la persona.
¿Cómo pueden ayudar los contactos cercanos que se trasladaron a la ciudad? Como muestra la Figura 1, los vínculos fuertes que migraron tienen una probabilidad considerablemente mayor de haber prestado ayuda económica durante los 12 meses anteriores que los vínculos fuertes que no migraron. Por tanto, el apoyo, por ejemplo, con dinero y vivienda, es un canal probable por el que los vínculos fuertes brindan ayuda concreta en la decisión de migrar. Por otro lado, los vínculos débiles que migraron suelen proporcionar información sobre empleos en el lugar de destino.
Figura 1. Vínculos fuertes: tipo de ayuda

Resultados
Los resultados de nuestro análisis indican que tanto los vínculos débiles como los fuertes influyen en la decisión de migrar, aunque el impacto de los vínculos débiles parece ser relativamente mayor que el de los fuertes.
Es importante señalar que constatamos que los vínculos débiles y fuertes se complementan en la decisión de migrar.
Mostramos que, si el 50 % de los vínculos débiles de una persona ha migrado, su probabilidad de migrar aumenta un 155 % si su vínculo fuerte ha migrado, en comparación con el caso en que este no ha migrado. Esto indica que el efecto interactivo entre los vínculos débiles y fuertes es particularmente intenso por encima de cierto umbral de la proporción de migrantes en la aldea, como muestra la Figura 2. En otras palabras, en la decisión de migrar, la información sobre empleos procedente de los vínculos débiles resulta especialmente eficaz cuando se combina con la ayuda concreta que brinda el vínculo fuerte.
En términos más generales, nuestra investigación muestra que, para comprender plenamente el alcance del impacto de las interacciones sociales y las redes sociales en las decisiones de migrar, es necesario tener en cuenta el comportamiento tanto de los vínculos fuertes como de los débiles, así como las posibles complementariedades entre ellos.
Por tanto, los estudios anteriores que se centraron únicamente en el papel de los vínculos débiles subestimarían el impacto total de las redes sociales en la decisión de migrar.
Figura 2. Probabilidades previstas: interacción entre vínculos débiles y fuertes

Referencias
Granovetter, M S (1973), «The strength of weak ties», American Journal of Sociology 78, 1360-1380.
Granovetter, M S (1983), «The strength of weak ties: A network theory revisited», Sociological Theory 1, 201-233.
Jackson, M O (2008), Social and Economic Networks, Princeton: Princeton University Press.
Jackson, M O y Y Zenou (2014), «Games on networks», en: P Young y S Zamir (eds.), Handbook of Game Theory, vol. 4, Ámsterdam: Elsevier Publisher, pp. 91-157.
Munshi, K (2003), «Identification of network effects: Mexican migrants in the US Labor market», Quarterly Journal of Economics 118, 549-597.
NBS China (2013), «China Statistical Yearbook 2010», National Bureau of Statistics of China, China Statistics Press.
Topa, G (2011), «Labor markets and referrals», en: J. Benhabib, A Bisin y M O Jackson (eds.), Handbook of Social Economics, vol. 1B, Ámsterdam: Elsevier Science, pp. 1193-1221.
Este artículo se publica en colaboración con VoxEU. La publicación no implica que el Foro Económico Mundial respalde las opiniones expresadas.
Para mantenerse al día con Forum:Agenda, suscríbase a nuestro boletín semanal.
Autoría: Corrado Giulietti es director de investigación de IZA. Jackline Wahba es profesora de Economía en la Universidad de Southampton. Yves Zenou es profesor de Economía en la Universidad de Estocolmo e investigador de CEPR.
Imagen: Un agente de policía comprueba el pasaporte de un inmigrante chino en la fábrica textil Shen Wu, en Prato, el 9 de diciembre de 2013. REUTERS/Stefano Rellandini.



