La recuperación económica tras la COVID-19 es la primera prioridad en Oriente Medio.
Abordar el cambio climático y ampliar la Cuarta Revolución Industrial puede impulsar una recuperación eficaz.
Avanzar en el diálogo geopolítico es fundamental para una región MENA sostenible y resiliente.
Oriente Medio sigue tratando de trazar su propio camino en el contexto de los cambios geopolíticos globales, que se ven agravados aún más por el impacto disruptivo de la pandemia de COVID-19. De hecho, el FMI prevé que Oriente Medio crezca un 4,1 % en 2022, pero la realidad es que, con un margen fiscal y monetario cada vez más reducido en la mayoría de las economías, la recuperación sigue siendo desigual. Por ejemplo, 10 países de la región de Oriente Medio y Norte de África (MENA) han vacunado a menos del 10 % de su población, lo que probablemente impulse el resurgimiento del virus en la región.
En este contexto, será crucial mejorar la coordinación y el diálogo regionales. Estas son cuatro formas concretas en que las partes interesadas regionales pueden trabajar juntas para impulsar una recuperación eficaz y crear una región MENA más inclusiva, sostenible y resiliente.
1. Coordinar una recuperación sólida e inclusiva
La primera prioridad es la recuperación económica tras la COVID-19, dado el consiguiente aumento de las ratios de deuda pública sobre el PIB en la región. Es imperativo que los gobiernos coordinen los esfuerzos de recuperación involucrando proactivamente al sector privado para garantizar que sus intervenciones tengan el máximo efecto.
Para facilitar este proceso, el Foro Económico Mundial ha convocado periódicamente al Grupo de Acción Regional para Oriente Medio y Norte de África. Este grupo está compuesto por más de 60 ministros y directores ejecutivos de la región y trabaja para permitir la coordinación y el intercambio de políticas. En abril de 2020, el grupo respaldó los Principios del capitalismo de las partes interesadas, comprometiendo a sus miembros a adoptar una recuperación inclusiva y sostenible. El Foro también ha organizado varios Diálogos Nacionales sobre Estrategia, que permiten a jefes de Estado o de Gobierno intercambiar ideas directamente con líderes empresariales para orientar las políticas de sus países en materia de recuperación. Durante 2021, hemos celebrado dichos diálogos con Arabia Saudí, Egipto e Israel, y estamos planificando diálogos con otros países para el próximo año.
Estos diálogos cuentan con el respaldo de colaboraciones existentes en varios países a través de los Aceleradores de Competencias y de Cierre de la Brecha de Género del Foro. Operando en Egipto, Jordania, Omán, Baréin y los EAU, estos aceleradores reúnen a líderes del gobierno y de empresas relevantes para diseñar estrategias nacionales que doten a los ciudadanos de las competencias necesarias para triunfar en los mercados laborales del futuro y eliminar los obstáculos a la integración equitativa de las mujeres en el lugar de trabajo. Según el Informe sobre la Brecha de Género del Foro, si todo se mantiene igual, se tardarán 142 años en cerrar la brecha de género en la región. Buscamos oportunidades adicionales de asociación para consolidar aún más los avances logrados por los países pioneros de la región.
2. Avanzar hacia una región MENA verde
Oriente Medio es responsable de alrededor del 8 % de las emisiones mundiales de carbono, pero se está calentando al doble de velocidad que el resto del mundo. Por primera vez, el ciudadano medio empieza a sufrir las destructivas consecuencias del cambio climático, como las sequías en Irán e Irak, las inundaciones en el Golfo y la desertificación progresiva en toda la región. Esta rápida degradación ambiental se ve compensada por el hecho de que la región está en una posición óptima para convertirse en líder en energías renovables, como la eólica y la solar, así como en la producción y exportación de hidrógeno.
Al igual que la COVID-19, los efectos del cambio climático no se detienen en las fronteras nacionales. Un marco regional para abordar sus causas será crucial para evitar escenarios de «empobrecer al vecino». Que Egipto y los EAU acojan la COP27 y la COP28, respectivamente, contribuirá a garantizar que la lucha contra el cambio climático se convierta en una piedra angular de la formulación de políticas en Oriente Medio.
El Foro Económico Mundial ha ofrecido su apoyo a ambos países para garantizar que el sector privado se sume en este momento tan importante. Además, el Foro prevé reunir por primera vez un «Grupo de Acción para la Sostenibilidad en la región MENA», que reunirá a líderes del gobierno y de las empresas para colaborar en soluciones innovadoras que aborden los desafíos ambientales de la región.
3. Ampliar la Cuarta Revolución Industrial
El tercer ámbito de colaboración es la tecnología, uno de los sectores clave en los que es necesario recuperar la confianza. La región MENA ha sido testigo de una avalancha de actividades a este respecto, ejemplificada por la adopción, por parte de Arabia Saudí y de los EAU, de leyes de protección de datos personales el otoño pasado. Dada la población joven y experta en tecnología de la región MENA, su problema crónico de desempleo juvenil y su infraestructura digital adecuada, el sector tecnológico tiene el potencial de convertirse en un pilar de crecimiento transformador para la economía futura de Oriente Medio.
En un esfuerzo por impulsar esta dinámica, el Foro ha establecido Centros Afiliados para la Cuarta Revolución Industrial (4IR) en los EAU, Israel y Arabia Saudí. Los centros facilitan el acceso a conocimientos especializados globales, a la información de empresas locales y globales y a la coordinación intergubernamental para regular las tecnologías emergentes de forma centrada en las personas, al tiempo que crean un entorno que permite que la innovación florezca. Por ejemplo, el Centro 4IR de Israel ha apoyado a los ministerios de Transporte y de Justicia en la configuración de un marco regulatorio nacional para las pruebas y el funcionamiento de vehículos autónomos (actualmente pendiente de aprobación por el parlamento). Esperamos seguir ampliando nuestra red de centros C4IR en la región, incluidos Catar, Baréin y Egipto.
Además, dado que los países medianos son más competitivos en la economía cuando unen fuerzas, planeamos lanzar un proyecto en colaboración con la Organización de Cooperación Digital para mejorar el atractivo de la región para la inversión extranjera directa en la economía digital.
¿Qué hace el Foro Económico Mundial en relación con la Cuarta Revolución Industrial?
El Centro para las Tecnologías de Frontera y la Innovación reúne a científicos, responsables de políticas y líderes empresariales para comprender las tecnologías emergentes y sus implicaciones en el mundo real.
Al facilitar la colaboración y la experimentación, el Centro ayuda a los socios a traducir la innovación de la investigación en aplicaciones prácticas que abordan desafíos globales compartidos.
4. Avanzar en el diálogo geopolítico
Por último, Oriente Medio no alcanzará todo su potencial económico sin un entorno geopolítico estable. Por ello, es necesario abordar la inestabilidad que azota a la mitad de sus países, desde Afganistán hasta Siria, o desde Libia hasta el Líbano, para evitar efectos de contagio. Los países que acogen a refugiados prestan un servicio público mundial y, por tanto, deberían recibir apoyo adicional, no solo financiero, sino también en el acceso a mercados y tecnología. Los Acuerdos de Abraham, el papel de mediación de Catar en Afganistán, el diálogo saudí-iraní y el acercamiento emiratí-turco se encuentran entre los avances positivos en este sentido.
Por ello, el Foro busca convocar diálogos informales sobre algunas de las principales líneas de fractura de la región MENA, para apoyar los esfuerzos de mediación y promover la paz y la reconciliación mediante incentivos económicos. También planeamos reunir a nuestra comunidad de líderes empresariales palestinos e israelíes, que abogan por una solución de dos Estados y que trabajan juntos para cerrar la brecha digital entre ambas partes en el contexto de la COVID-19.



