Estas serán las economías de más rápido crecimiento de África en 2018

Illegal money changers pose while exchanging a new Zimbabwe bond note (L) and U.S. dollar notes in the capital Harare, Zimbabwe, November 28, 2016. REUTERS/Philimon Bulawayo - RC130F5B2970
Most of 2018’s top performers are non-commodity intensive economies.Image: REUTERS/Philimon Bulawayo
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A primera vista, 2018 será un buen año para las economías del África subsahariana. El Banco Mundial prevé un crecimiento del 3,2 % durante el año, frente al 2,4 % de 2017. También pronostica un crecimiento ligeramente mayor para 2019, del 3,5 %.

Como de costumbre, buena parte de ese crecimiento seguirá dependiendo de la mejora de los precios de las materias primas y de la aplicación de reformas económicas. Pero el equilibrio es bastante delicado. El Banco Mundial considera que una caída de los precios de las materias primas, subidas de los tipos de interés mundiales superiores a las previstas y la persistente mala gestión de la deuda por parte de algunos países podrían hacer retroceder a la región.

En última instancia, como señala Brookings en su informe Foresight Africa 2018 (PDF), la mitad de las economías del África subsahariana crecerán a un ritmo similar o superior al de la época de mayor auge del relato de «África en ascenso», en los años previos al desplome de los precios de las materias primas de 2014.

El crecimiento de la región es mayor, del 5 %, si se excluye a las tres grandes economías de Nigeria, Angola y Sudáfrica. Las dos primeras, como los mayores productores de petróleo del continente, deberían registrar una expansión más rápida a medida que se recuperen los precios del petróleo este año. El crudo Brent alcanzó un máximo de 70 dólares esta semana. Es una buena noticia para la candidatura del presidente Buhari a la reelección en Nigeria en 2019 y para la agenda de reformas del todavía nuevo presidente de Angola, Lourenço, tras 38 años de mandato del presidente dos Santos. El Banco Mundial afirma que Sudáfrica crecerá un 1,1 %, frente al 0,8 % del año pasado, mientras que Nigeria debería crecer un 2,5 %, frente al 1 % de 2017. Angola crecerá un 1,6 %.

Pero las grandes economías tienen que poner orden, afirma Brahima Coulibaly, director de la Iniciativa de Crecimiento de África de Brookings: «Estas grandes economías corren el riesgo de perder una década si los responsables políticos no aplican reformas importantes para alejar el modelo de crecimiento de la dependencia excesiva del petróleo en Angola y Nigeria y, en el caso de Sudáfrica, superar problemas estructurales, muchos de ellos heredados de la época del apartheid».

Tiene sentido. La mayoría de las economías con mejores resultados en 2018 dependen poco de las materias primas. Encabezan la lista Ghana (8,3 %), cuyo crecimiento, cabe señalar, se ve impulsado por la expansión del petróleo y el gas; Etiopía (8,2 %); Côte d’Ivoire (7,2 %); Yibuti (7 %); Senegal (6,9 %) y Tanzania (6,8 %). Según el Banco Mundial, este año África cuenta con seis de las diez economías de más rápido crecimiento del mundo.

Image: Atlas

Un horizonte nublado

Sin embargo, tanto el Banco Mundial como Brookings advierten que muchas economías de la región, independientemente de su tamaño o tasa de crecimiento, deben prestar más atención a la gestión de la deuda en 2018. La directora gerente del FMI, Christine Lagarde, lo dejó muy claro en la entrevista que nos concedió el mes pasado. Según Brookings, la deuda pública se acerca a niveles críticos en algunos países de la región. En promedio, la deuda alcanzó el 56 % del PIB en 2017, frente al 40 % en 2013. El año pasado superó el 25 % en los países dependientes del petróleo.

Al igual que Lagarde, Brookings considera que en los próximos meses se introducirán políticas monetarias más restrictivas en las economías avanzadas, lo que afectará a las economías africanas: los tipos de cambio desfavorables y la deuda actual y futura se encarecerán.

Entre varias medidas, como tratar de mejorar la pésima tasa de ahorro de la región, Brookings aboga por aumentar la recaudación tributaria. Mientras que la proporción media de la recaudación tributaria respecto al PIB de la OCDE es del 24 %, en África es del 15 %. La baja tasa se explica porque muchas economías de la región están dominadas por el sector informal, y también significa que aún hay mucho margen para crecer.

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