El aumento de la población hace que los empleadores de África subsahariana sean mucho más optimistas respecto a la disponibilidad de talento que los de otras regiones, según el Informe sobre el futuro del empleo 2025 del Foro Económico Mundial.
Sin embargo, una fuerza laboral numerosa no garantiza una oferta suficiente de talento, y muchas empresas de la región consideran que la brecha de competencias podría obstaculizar la transformación en los próximos cinco años.
La mayoría de los empleadores prevé intensificar el desarrollo de su fuerza laboral para adquirir las competencias que necesita; muchos también invierten en programas de diversidad, equidad e inclusión para ampliar su acceso al talento.
La población de África subsahariana crecerá un 79% en los próximos 30 años. Este aumento, hasta los 2.200 millones de personas, se producirá mientras la mayoría de los países desarrollados afrontan poblaciones menguantes y envejecidas. Esto supone un dividendo demográfico para la región, con beneficios para la fuerza laboral y un importante potencial económico.
Esto se aprecia sobre todo en el optimismo respecto a la disponibilidad de talento, como muestran los datos del Foro Económico Mundial: Informe sobre el futuro del empleo 2025; los empleadores de África subsahariana se muestran mucho más optimistas al respecto que los de otras regiones. Casi la mitad prevé que la disponibilidad de talento mejorará entre 2025 y 2030, frente al 29% a escala mundial.
Estos cambios darán a los trabajadores de África subsahariana una influencia cada vez mayor en el panorama laboral mundial. Se espera que, en todo el mundo, los países con poblaciones en crecimiento aporten casi dos tercios de quienes se incorporen a la fuerza laboral en los próximos años, y el trabajo a distancia permitirá que algunos no tengan que emigrar para ocupar puestos en distintas partes del mundo.
Más de un tercio (36%) de los empleadores de todo el mundo considera prioritario cambiar las leyes relacionadas con el trabajo a distancia durante esta década, según el Informe sobre el futuro del empleo; y, mientras empleadores de todo el mundo buscan incorporar a trabajadores de África subsahariana, esto también influirá en los esfuerzos de los empleadores de la región por atraer y retener personal, lo que los llevará a ampliar las reservas de talento de las que reclutan y las prestaciones que ofrecen.
¿Cómo será el futuro del trabajo en África subsahariana? Estará cada vez más conectado con empresas internacionales y será cada vez más inclusivo. Las mujeres y los jóvenes se beneficiarán de la demanda de competencias en tecnologías emergentes, así como en atención al cliente, ciudadanía global y resolución de problemas.
«El mundo se encuentra en una encrucijada sin precedentes, marcada por tendencias geopolíticas volátiles, cambios demográficos, el impacto de las tecnologías de vanguardia en el empleo y un crecimiento sin creación de empleo generalizado en el Sur Global, especialmente en el continente africano», afirma Kasthuri Soni, directora ejecutiva de Harambee Youth Employment Accelerator. «Ante estas tendencias, los jóvenes africanos tienen una gran oportunidad de responder a la creciente demanda mundial de una fuerza laboral con competencias digitales, capacidad de deslocalización y movilidad laboral».
Principales tendencias del mercado laboral en África subsahariana
Aunque la disponibilidad de talento preocupa menos en África subsahariana, persiste la inquietud por la brecha de competencias. Muchas empresas de la región la consideran un posible obstáculo para la transformación en los próximos cinco años.
Esto se debe a que están cambiando las competencias que se espera que tengan los empleados. La inteligencia artificial, los macrodatos y la alfabetización tecnológica son las que más rápidamente ganan importancia, seguidas de cerca por las competencias en ciberseguridad y redes. También cobran relevancia las competencias relacionadas con la resolución de problemas, como la flexibilidad, la agilidad y el pensamiento creativo.
En Nigeria, que cuenta con una población en edad de trabajar numerosa y en crecimiento, y donde alrededor de el 70% de la población tiene menos de 30 años; el auge del trabajo a distancia ha impulsado el desarrollo de una industria de externalización de procesos empresariales (BPO, por sus siglas en inglés) que está creando numerosos empleos digitales. Como resultado, el 87% de los empleadores prevé una creciente necesidad de competencias en redes y ciberseguridad para 2030, una cifra muy superior al ya elevado promedio mundial del 70%.
A continuación, entre las competencias más demandadas figuran la inteligencia artificial, los macrodatos y el pensamiento sistémico (resolución de problemas mediante el análisis de las conexiones entre las distintas partes de un sistema). En cuanto a las competencias no técnicas, se prevé una gran demanda de atención al cliente y ciudadanía global, más que en el resto del mundo, lo que refleja una vez más el auge de la BPO y el trabajo a distancia.
Una mayor inversión en educación en todo el continente puede impulsar la innovación y la productividad, así como mejorar la preparación de la fuerza laboral para el mercado y la competitividad nacional, y posicionar mejor al continente como destino atractivo para la inversión
Siviwe Gwarube, ministra de Educación Básica de Sudáfrica
En Sudáfrica, los puestos relacionados con la inteligencia artificial, la especialización en aprendizaje automático y la ingeniería robótica son los que más rápidamente crecen, lo que impulsa la demanda de competencias en inteligencia artificial, macrodatos y alfabetización tecnológica, además de resiliencia, flexibilidad y agilidad. En Zimbabue, las competencias no técnicas son las más solicitadas: el pensamiento sistémico, el marketing y los medios de comunicación, la atención al cliente, la fiabilidad, la atención al detalle, el control de calidad y la ciudadanía global aumentan su demanda más rápidamente que los promedios mundiales.
El impulso al desarrollo de la fuerza laboral
Para desarrollar estas competencias, los empleadores de Nigeria y Zimbabue prevén intensificar el desarrollo de su fuerza laboral durante los próximos cinco años, mientras que los de Sudáfrica —donde el crecimiento demográfico es menor que en muchas zonas de África subsahariana y se ha ralentizado— tienen previsto invertir en programas de diversidad, equidad e inclusión (DEI) para ampliar su acceso a talento cualificado.
Pero las empresas también consideran que el Estado debe desempeñar un papel. El 73% de las empresas de Nigeria afirma que un mayor financiamiento del sector público para programas de recapacitación y perfeccionamiento profesional aumentaría la disponibilidad de talento; el 70% en Zimbabue opina lo mismo. Ambas cifras superan ampliamente el promedio mundial del 47%.
Algunas iniciativas ya están en marcha: Nigeria cuenta con el Programa de perfeccionamiento DeepTech_Ready, cuyo objetivo es impartir competencias digitales y de inteligencia artificial a 20.000 jóvenes, mientras que Zimbabue se ha asociado con el Gobierno de los Emiratos Árabes Unidos para crear un Programa de Desarrollo de Competencias Digitales dirigido a 1,5 millones de jóvenes.
«Zimbabue debe dar prioridad a la recapacitación y al perfeccionamiento de su fuerza laboral para seguir siendo competitivo en una era dominada por la inteligencia artificial, el internet de las cosas (IoT), la ciencia de datos y las tecnologías verdes», afirma Phillip Phiri, director ejecutivo de la Comisión Nacional de Competitividad del país. «Para alcanzar nuestra Visión 2030, Zimbabue también debe reformar urgentemente los planes de estudio, fortalecer las alianzas entre la industria y el ámbito académico, y aprovechar los centros de innovación para cerrar las brechas de competencias. La adopción de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) y de sectores impulsados por la sostenibilidad será fundamental para promover el crecimiento inclusivo, mejorar la competitividad industrial y asegurar un mercado laboral resiliente y preparado para el futuro en una economía global cada vez más digital».
En Nigeria, cuatro de cada 10 empresas quieren que el Estado mejore los servicios y las infraestructuras de transporte para aumentar la disponibilidad de talento. La actual prevalencia de servicios de minibús informales y poco fiables dificulta que las personas puedan —o quieran— desplazarse por motivos laborales. Crear sistemas de transporte público seguros y regulares puede ayudar a incorporar a más personas, en particular mujeres, a la fuerza laboral, según investigaciones del Banco Mundial.
Según Siviwe Gwarube, ministra de Educación Básica de Sudáfrica, también es necesario actuar dentro del sistema educativo. «Si África quiere aprovechar este momento y liberar el potencial de su juventud, debe empezar por garantizar que todos los niños, independientemente de su origen, tengan acceso a una educación de calidad, incluso durante los primeros años de aprendizaje», afirma. «Invertir en la educación de los jóvenes no es un acto de caridad. Es una inversión estratégica en la futura fuerza laboral, la base de consumidores y la economía de África».
«Una mayor inversión en educación en todo el continente puede impulsar la innovación y la productividad; mejorar la preparación de la fuerza laboral para el mercado y la competitividad nacional, y posicionar mejor al continente como destino atractivo para la inversión; además de reducir las desigualdades socioeconómicas».
«Junto con todas las partes interesadas clave y el sector privado, el Departamento de Educación Básica de Sudáfrica está reorientando estratégicamente el sistema de educación básica para mejorar la calidad de los resultados educativos en los primeros años. Esto incluye ampliar el acceso a una educación infantil de calidad y mejorar la calidad de la enseñanza y el aprendizaje de la lectoescritura y las matemáticas en los años de aprendizaje fundamentales».
«Al mejorar la calidad de los resultados del aprendizaje temprano, más jóvenes podrán avanzar en el sistema escolar, participar y destacar en asignaturas de matemáticas y ciencias, acceder a oportunidades de educación superior y, en última instancia, contribuir al crecimiento de la economía del futuro».
¿Qué le depara el futuro a África subsahariana?
La rápida expansión de la población joven está transformando África subsahariana y su fuerza laboral. También está cambiando por la creciente importancia de las políticas de diversidad, equidad e inclusión (DEI): el 96% de las organizaciones con sede en la región afirma que la DEI es una prioridad.
Los empleadores pueden fomentar la incorporación de mujeres y otros grupos infrarrepresentados a la fuerza laboral mediante cambios proactivos en sus políticas. En Sudáfrica, el cambio de postura respecto a la DEI significa que el 55% de las empresas (frente al 27% a escala mundial) prevé buscar personal de grupos religiosos, étnicos y raciales desfavorecidos, mientras que el 41% (frente al 24% mundial) tiene previsto buscar personas de entornos de bajos ingresos. Cerca de un tercio (34%) también está considerando eliminar los requisitos de titulación para encontrar personas con las competencias necesarias para cubrir los nuevos puestos.
La oferta de salarios, otras prestaciones y flexibilidad tendrá que cambiar si los empleadores quieren atraer y retener talento. El trabajo a distancia permitirá que los jóvenes con competencias muy solicitadas puedan elegir entre empleadores de todo el mundo, no solo de su entorno local
Ya se observan avances en algunos ámbitos. El Informe mundial sobre la brecha de género 2024 del Foro Económico Mundial muestra que se está reduciendo la brecha de género en la participación en la fuerza laboral, también en puestos profesionales y en funciones técnicas cuya demanda crece rápidamente.
La composición cambiante de la fuerza laboral explica por qué el Informe sobre el futuro del empleo señala que el 64% de las empresas de África subsahariana espera que la creciente atención a las cuestiones laborales y sociales sea una tendencia clave que influirá en su estrategia empresarial durante los próximos cinco años.
La oferta de salarios, otras prestaciones y flexibilidad tendrá que cambiar si los empleadores quieren atraer y retener talento. El trabajo a distancia permitirá que los jóvenes con competencias muy solicitadas puedan elegir entre empleadores de todo el mundo, no solo de su entorno local. Los progenitores que trabajan también podrían plantear distintas exigencias en torno a los horarios de trabajo.
Garantizar una mayor inclusión en la fuerza laboral beneficiará a las economías de la región, y es uno de los principios de la Iniciativa sobre el Futuro del Crecimiento del Foro Económico Mundial, que busca ayudar a los países a promover un crecimiento económico más innovador, sostenible, inclusivo y resiliente. Estos objetivos pueden impulsarse ayudando a personas de todos los orígenes a acceder a oportunidades de formación a lo largo de su vida, en los sistemas educativos, los lugares de trabajo y mediante iniciativas respaldadas por el Estado. Esta debe ser una de las prioridades de las empresas de África subsahariana durante los próximos cinco años.

