Nigeria tiene la segunda mayor densidad de startups tecnológicas de África.
Se prevé que las empresas fintech capten 360 millones de dólares de inversores internacionales solo en noviembre.
Para aprovechar el auge tecnológico, Nigeria debe mirar a países como India, escribe Elo Umeh, director ejecutivo y cofundador de Terragon Group.
India ha demostrado que las políticas —desde reducir el coste de los datos móviles hasta adoptar los pagos digitales— son esenciales para ayudar a las empresas tecnológicas a innovar y crecer.
En 2018, las startups africanas celebraban: habían recaudado casi1.200 millones de dólaresen capital, un aumento del 108 % respecto al año anterior. Y el año pasado, las empresas nigerianas de tecnología financiera (fintech) batieron un récord aún más impresionante alcaptar360 millones de dólares de inversores internacionales en un solo mes (noviembre). Sin embargo, aprovechar al máximo el actual auge del sector tecnológico nigeriano exigirá trabajo. La pandemia de COVID-19 debería servir de estímulo para actuar.
Nigeria va sin duda por buen camino. Ya es elmayormercado tecnológico de África por número de usuarios de Internet y suscripciones móviles, y cuenta con lasegunda mayordensidad de startups tecnológicas del continente. Lagos se estáconvirtiendo rápidamenteen un centro tecnológico, con más de 400 startups valoradas en un total demás de 2.000 millones de dólares. Si a eso se suma una población en rápido crecimiento, Nigeria empieza a parecerse a la India de hace cinco años.
India lleva mucho tiempo siendo un destino destacado para la externalización de servicios de empresas globales, sobre todo en el sector tecnológico. Pero en los últimos cinco años ha elevado considerablemente su perfil y ha producido19 «unicornios»(empresas valoradas en más de 1.000 millones de dólares). En el Índice Mundial de Innovación, India haascendidodel puesto 81 en 2015 al 52 el año pasado, cuando también fue eltercer destino de inversión más atractivo del mundopara las transacciones tecnológicas. Este año se prevé que el sector indio de tecnologías de la información y servicios administrativoscrezca un 7,7 %, hasta alcanzar los 191.000 millones de dólares.
Tres políticas clave situaron al sector tecnológico indio en esta trayectoria positiva: reducir el coste de los datos móviles, implantar un programa nacional de identificación con una interfaz de programación de aplicaciones (API) de código abierto y adoptar los pagos digitales. Para lograr un crecimiento tecnológico al estilo de India, Nigeria debería seguir un enfoque similar.
Un gigabyte de datos móviles cuesta0,26 dólares en India—la tarifa más baja del mundo—, frente a 12,37 dólares en Estados Unidos, 6,66 dólares en Reino Unido y un promedio mundial de 8,53 dólares. Los consumidores indios deben sus bajos costes de datos a Reliance Jio, un operador de telecomunicaciones joven que se afianzó ofreciendo un servicio 4G muy barato. Para competir, los demás proveedores tuvieron quereducirconsiderablemente sus tarifas.
En Nigeria, las tarifas de datos se encuentran entre lasmás bajasde África; los consumidores de solo cuatro países (Mozambique, Ruanda, Egipto y Sudán) pagan menos. Sin embargo, el promedio africano sigue siendo casinueve vecesel de Asia, pese a que algunas de las tasas de crecimiento más rápidas del mundo corresponden a lassuscripciones de telefonía móvily a lapenetración de Internet.
A falta de un único actor que transforme el panorama competitivo, el Gobierno y el sector privado de Nigeria deberían compartir la responsabilidad de reducir los precios de los datos móviles. Esto implica ir más allá de ordenar a los proveedores que bajen sus tarifas, comohizo recientementeel Gobierno nigeriano, y liberalizar el sector, además de impulsar la inversión en telecomunicaciones junto con las empresas privadas.
El siguiente paso para promover un sector tecnológico dinámico y, en términos más generales, una economía digitalizada es crear un programa nacional de identificación con una API de código abierto equiparable al programa indioAadhaar, que asigna a los ciudadanos indios una identidad digital única con la que pueden acceder a prestaciones gubernamentales y servicios financieros. El Gobierno de Indiapublicóla API de Aadhaar para que los desarrolladores pudieranintegrarel programa en sus sistemas. Ahora, las empresas privadas pueden consultar la base de datos de Aadhaar para realizar verificaciones de crédito, autenticar clientes, efectuar pagos en línea y mucho más. Los indios ya pueden realizar prácticamente cualquier transacción —pagar el alquiler, pedir un coche para ir al trabajo o comprar el almuerzo— con su identidad Aadhaar.
En cierta medida, Nigeria va por buen camino. En 2014 introdujo un programa de identidad electrónica (e-ID) que ofrece una tarjeta con chip a todas las personas que tienen un número nacional de identificación. Pero su sistema sigue estando muy fragmentado: 13 organismos distintos del Gobierno federalofrecendocumentos de identidad. Como los organismos no se comunican entre sí, a menudo se emiten documentos duplicados. El Gobierno nigeriano debería crear urgentemente un programa unificado, similar a Aadhaar, y publicar la API para los desarrolladores privados.
Esto facilitaría avanzar en el tercer ámbito clave: crear una economía sin efectivo. India aceleró este proceso con una desmonetización drástica en 2016, cuando el Gobiernoretiró el 86 % del efectivoen circulación; una medida que, aunqueestuvo lejos de ser perfecta, redujo drásticamente el uso de efectivo en el país.
También contribuyó que el Gobierno indio tomara medidas para fomentartodas las formas de pago digital, incluido el uso de monederos electrónicos. De octubre a diciembre de 2016, durante la desmonetización, las transacciones con monederos electrónicosse dispararonun 163 %. Mientras tanto, las empresas privadas ampliaron su oferta de servicios de dinero móvil. Por ejemplo, el operador móvil Airtellanzó servicios bancariosen 2017 para atender a sus 250 millones de abonados.
Nigeria quiere replicar la transición de India a unaeconomía sin efectivo, pero su plan de hacerlo mediante impuestos al efectivopodría resultar contraproducente. En cambio, debería centrarse en promover el uso del dinero móvil. El año pasado, esas transaccionesrepresentaronsolo el 1,4 % del PIB de Nigeria, frente al 44 % en Kenia. Parte de la responsabilidad recae en el banco central de Nigeria, que anteslimitaba los servicios bancariosque podían ofrecer los operadores móviles y, en su lugar, promovía unmarco regulatorio basado en los bancospara el dinero móvil. Por suerte, este año el banco central levantó esas restricciones y permitió que grandes empresas de telecomunicaciones como MTNempezaran aofrecer servicios de dinero móvil.
India ha demostrado que las reformas estructurales son esenciales para que las empresas tecnológicas puedan innovar y crecer. Sin datos baratos, los usuarios no pueden acceder al próximo gran sitio de comercio electrónico. Sin un sistema de identificación con API abierta y plataformas eficaces de dinero móvil, la economía no puede prescindir del efectivo. Nigeria está bien posicionada para aplicar estas lecciones. Dado que la pandemia ha aumentado el valor de las tecnologías que facilitan el distanciamiento social, debería empezar ahora.

