Con la Cuarta Revolución Industrial en marcha, la India debe aprovechar este período de sólido desarrollo económico para lograr un crecimiento inclusivo. Sin embargo, la falta de formación en competencias y de creación de empleo plantea grandes obstáculos, como destaca el reciente informe del Foro Económico Mundial, «El futuro del consumo en los mercados de consumo: India».
Se prevé que, para 2027, la India será la tercera mayor economía de consumo del mundo. Su población en edad de trabajar aumenta entre 10 y 12 millones cada año. El empleo remunerado debe crecer al mismo ritmo para garantizar un crecimiento inclusivo. La mayoría de quienes trabajan actualmente lo hacen en el sector informal, mientras que muchas personas siguen sin empleo por falta de formación en competencias o por disparidades regionales, o por ambas razones. El empleo femenino es alarmantemente bajo y está disminuyendo: solo el 25 % de las mujeres en edad de trabajar tiene empleo.
Está claro que la India afronta dificultades para crear oportunidades de empleo tanto en las zonas urbanas como en las rurales, especialmente para las mujeres. ¿Cómo podemos resolver estos problemas para lograr un crecimiento inclusivo? La clave está en la propiedad distribuida.

Propiedad distribuida se refiere a un modelo de propiedad empresarial en el que una empresa pertenece y es gestionada conjuntamente por sus miembros, que comparten sus beneficios y ganancias. Ofrece una gran solidez y flexibilidad y, cuando se ejecuta correctamente, una enorme capacidad de expansión.
Las dos primeras revoluciones industriales se basaron en la centralización. La producción en masa exigía enormes fábricas, procesos de fabricación rígidos y una toma de decisiones centralizada. Sin embargo, la conectividad digital actual brinda la oportunidad de crear modelos de producción distribuidos.
Además, la evolución de nuestra cultura de consumo ha creado un mercado para productos trazables que favorecen la personalización y los métodos de producción en lotes pequeños. La propiedad distribuida es clave para aprovechar la oportunidad de mercado de 5 billones de dólares en consumo sostenible, dentro de los mercados estimados de alimentos, moda y artículos para el hogar, valorados en 10 billones de dólares en 2030.
Sin embargo, implementar eficazmente un sistema de este tipo a gran escala exige que los productores tengan las competencias y la voluntad necesarias para dirigir y poseer empresas globales. El desafío de crear la infraestructura física, digital y humana inicial es enorme. Pero, una vez establecida, este modelo tiene un gran potencial de expansión.
En uno de los ejemplos que se presentan a continuación, tras un proceso de seis años para alcanzar los estándares globales de cumplimiento, Bangalore GreenKraft Producer Company pudo pasar de 200 a 1500 mujeres y vio aumentar su capacidad de ingresos de 150 000 dólares a 1 millón de dólares en un solo mes.
Las comunidades rurales que suelen dedicarse a la agricultura y a actividades afines son, en muchos sentidos, las custodias de los bienes comunes, especialmente del suelo, el agua y el aire. Crear oportunidades lucrativas que reduzcan la migración a las ciudades y fomenten el uso de materias primas renovables y métodos de fabricación mediante la propiedad distribuida también puede ser una poderosa herramienta contra el cambio climático.
Una solución probada
Bangalore GreenKraft, constituida en 2012, es una empresa propiedad de productores con sede en Bangalore que fabrica artículos para el hogar y productos de estilo de vida con fibras naturales. Su gama incluye platos reutilizables de hojas (que reducen la necesidad de plásticos de un solo uso), compresas de tela y accesorios para el hogar elaborados con corteza de plátano. GreenKraft abastece a marcas nacionales e internacionales, entre ellas minoristas como IKEA, Lombard, Ecofemme y Mother Earth, y sus ingresos anuales superan el millón de dólares.
Da empleo a unos 1700 productores, todos ellos con participación en la empresa. Sus ingresos incluyen salarios, participación en las ganancias de la empresa de productores y participación en las ganancias derivadas de la propiedad de una marca. Como resultado, los miembros ganan sistemáticamente tres veces más que antes. Más del 90 % de los productores de GreenKraft son mujeres, y un número considerable ocupa puestos de supervisión y gestión.

Amul, un modelo a gran escala
Amul, fundada en 1948, pertenece hoy conjuntamente a 3,6 millones de productores lecheros del estado indio de Gujarat. Es la mayor organización de comercialización de productos alimentarios de la India, con ingresos anuales de 4,5 mil millones de dólares. Amul recoge aproximadamente 18 millones de litros de leche al día. Su enorme escala se ha logrado mediante una estructura organizativa de tres niveles: sociedades cooperativas lecheras a nivel de aldea, agrupadas en una unión lechera a nivel de distrito, y una federación de uniones lecheras distritales a nivel estatal.
Una característica clave del modelo de Amul es incorporar expertos profesionales en ámbitos en los que los agricultores carecen de experiencia, como el marketing y la gestión de la cadena de suministro. La empresa ha logrado crear vínculos directos de mercado entre los productores de leche y los consumidores, al tiempo que garantiza que los agricultores controlen la recogida y el procesamiento, y sean propietarios de la marca. Como resultado, Amul ha conseguido cuadruplicar los ingresos de sus agricultores en los últimos siete años.
El camino hacia el crecimiento inclusivo
Mediante un modelo de propiedad distribuida, los microempresarios tienen la oportunidad no solo de aumentar sus ingresos, sino también de alcanzar la equidad social y ser propietarios de empresas globales sólidas y escalables, mejorando así sus medios de vida. Empoderar a las personas para que creen sus propias organizaciones fomenta el desarrollo de competencias y la creación de empleo, y establece un modelo sostenible y escalable que promueve el crecimiento inclusivo.

