Dinamarca y Canadá libran una guerra de whisky y aguardiente

A fishing boat sets out from near the port of Nuuk, Greenland, June 2, 2016. REUTERS/Alister Doyle - S1AETJRACOAA
Hans Island separates Greenland, an autonomous territory of Denmark, from Canada.Image: REUTERS/Alister Doyle
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En el extremo norte del Ártico se encuentra la desolada y árida isla Hans.

La isla deshabitada, de media milla cuadrada y sin recursos naturales aparentes, es una insólita franja de territorio por la que se enfrentan dos países.

Sin embargo, desde principios de la década de 1930, esta roca anodina ha sido el centro de un desacuerdo continuo entre Canadá y Dinamarca.

Según World Atlas, la isla Hans se encuentra en medio del estrecho de Nares, de 22 millas de ancho, que separa Groenlandia, territorio autónomo de Dinamarca, de Canadá. Según el derecho internacional, todos los países tienen derecho a reclamar territorio hasta 12 millas de sus costas.

Por tanto, técnicamente, la isla Hans se encuentra tanto en aguas danesas como canadienses. World Atlas señala que en 1933 la Corte Permanente de Justicia Internacional de la Sociedad de Naciones determinó que la isla pertenecía a Dinamarca.

Sin embargo, como la Sociedad de Naciones se desintegró en la década de 1930 y luego fue sustituida por las Naciones Unidas, el fallo sobre el estatus de la isla Hans tiene poco o ningún peso.

El asunto de la isla Hans perdió relevancia en la conciencia pública y dejó de preocupar a los gobiernos canadiense y danés durante la Segunda Guerra Mundial y el apogeo de la Guerra Fría, hasta que volvió a surgir en 1984.

Ese año, el ministro danés de Asuntos de Groenlandia visitó la isla e izó una bandera danesa. Al pie de la bandera, dejó una nota que decía: «Bienvenidos a la isla danesa», junto con una botella de brandy, informa CBC.

Desde entonces, los dos países han librado una «guerra del whisky» no del todo seria por la isla Hans.

Image: BI

Aunque los dos países han seguido discrepando sobre el estatus territorial de la isla, sus gobiernos han logrado mantener la «guerra del whisky» y tomarse el incidente con buen humor.

Peter Takso Jensen, embajador danés en EE. UU., ha dicho que «cuando los militares daneses van allí, dejan una botella de schnapps. Y cuando van las fuerzas militares [canadienses], dejan una botella de Canadian Club y un letrero que dice: “Bienvenidos a Canadá”».

Actualmente, hay un plan en preparación que podría convertir la isla Hans en un territorio compartido, administrado conjuntamente por los municipios canadienses y daneses limítrofes.

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