El calentamiento global, la desigualdad de ingresos y la corrupción gubernamental figuran entre las cuestiones que más probablemente quitan el sueño a los jóvenes.
Para las personas de 18 a 35 años de todo el planeta, el cambio climático es la principal preocupación mundial.
La última encuesta del Foro Económico Mundial, Encuesta Anual Global Shapers 2017 de 25.000 jóvenes de 186 países reveló que casi la mitad de los jóvenes considera que el cambio climático y la destrucción de la naturaleza son el problema más grave que afecta hoy al mundo.

Las guerras y la desigualdad también ocupan un lugar destacado entre las preocupaciones mundiales.
Sin embargo, la actitud cambia notablemente cuando se pide a los jóvenes que nombren los tres problemas más acuciantes de sus propios países.
En este caso, «Rendición de cuentas y transparencia gubernamentales/corrupción» ocupa el primer lugar, con un 46,9%, seguida de «Desigualdad» (38,1%) y «Falta de oportunidades económicas/empleo» (30,5%).
Varias regiones se apartan de esta tendencia general: en Oceanía, incluidos países como Australia y Nueva Zelanda, el cambio climático es la principal preocupación tanto a escala nacional como mundial; en Europa y América del Norte, lo que más preocupa a los jóvenes es la desigualdad; y en Oriente Medio y el Norte de África predomina la falta de oportunidades económicas y de empleo: más de la mitad de los encuestados de la región afirma que esta es su principal preocupación.
Aunque los conflictos y las guerras a gran escala preocupan a los jóvenes en el ámbito mundial, son muchos menos quienes se inquietan por ellos en el ámbito local.
Solo en Eurasia —donde casi tres cuartas partes de los encuestados procedían de Ucrania— los temores a los conflictos ocuparon un lugar destacado, en segundo lugar, después de las preocupaciones por la transparencia gubernamental y la corrupción.
El análisis de los votos de la encuesta país por país revela otras variaciones locales en las preocupaciones.
La bomba de tiempo demográfica de Europa preocupa especialmente en Suiza y Alemania, donde el envejecimiento de la población ocupa, respectivamente, el primer y el segundo lugar entre las preocupaciones de los jóvenes.
A los jóvenes de Benín, país de África occidental, lo que más les preocupa es la pobreza en su país.

Tanto en el ámbito mundial como en el regional, se considera que la igualdad de acceso a las oportunidades es lo que más contribuye a que los jóvenes se sientan más libres.
Solo hay dos países donde este ideal no ocupa el primer lugar: Benín, donde lo más deseado es la seguridad laboral, y Suiza, donde los encuestados afirmaron que nada en absoluto podría hacerles sentir más libres.
Un futuro más prometedor
La buena noticia es que, aunque la desigualdad de ingresos y la igualdad de acceso a las oportunidades pesan claramente en la mente de los jóvenes, muchos también sienten que el mundo avanza en la dirección correcta, al menos en lo que respecta a la brecha de género.
En general, los millennials confían en que la brecha de género se reducirá durante su vida profesional: el 64% afirma estar «algo de acuerdo» (38,9%) o «muy de acuerdo» (15,1%) con esa afirmación.
Este optimismo parece fundarse en la convicción de que las personas pueden marcar una diferencia significativa en el mundo.
Al preguntar quién tiene la mayor responsabilidad de hacer del mundo un lugar mejor, la respuesta más frecuente (34,2%) fue «Las personas».
Si esas personas capaces de cambiar el mundo pertenecen a la generación actual de jóvenes, hay tres cosas que, según ellos, necesitan por encima de todo para prosperar.

A escala mundial, los participantes en la Encuesta Anual Global Shapers 2017 afirman que los tres factores más importantes para empoderar a los jóvenes son: un «ecosistema de empresas emergentes y emprendimiento», el «acceso a internet» y unos «medios de comunicación/redes sociales libres».
Aunque hubo una excepción regional a esta tendencia (en Europa, un «sistema justo y equitativo» ocupa el primer lugar), en general los jóvenes parecen favorecer el libre mercado y la tecnología como los mejores medios para hacer frente a los desafíos del mundo.


