Pakistán parece estar entrando en una carrera espacial con India.
Ministro de Información Fawad Chaudhry declaró Pakistán enviará a un ser humano al espacio por primera vez en 2022, con la ayuda de China.
El anuncio llega solo dos meses después de que el primer ministro de India, Narendra Modi, revelara planes para conmemorar 75 años de independencia de la nación con una misión tripulada en órbita siguiendo el mismo calendario.
Pakistán estrecha cada vez más sus lazos con China, a medida que avanza el proyecto del Corredor Económico China-Pakistán. La Comisión de Investigación Espacial y de la Atmósfera Superior de Pakistán (SUPARCO) colabora con el programa espacial tripulado de China en la misión.
A principios de este año, ambos países cooperaron en el lanzamiento, en el desierto de Gobi, de un cohete chino Larga Marcha que transportaba dos satélites fabricados en Pakistán.
La vecina India se promociona como proveedor de bajo costo de servicios de lanzamiento de cohetes para proyectos satelitales nacionales e internacionales.
En la última década, un número creciente de cohetes de fabricación india ha despegado desde centros de lanzamiento nacionales, como el Centro Espacial Satish Dhawan en el estado de Andhra Pradesh, transportando satélites a la órbita terrestre.
India lanza periódicamente satélites para otros países, entre ellos Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, Alemania y Singapur. En 2017, India puso en el espacio más satélites que cualquier otra nación, principalmente como resultado de transportar grandes cantidades de microsatélites estadounidenses ligeros en un solo cohete.
Fuera de este mundo
La Organización de Investigación Espacial de India (ISRO) puso a un hombre en órbita a bordo de una misión soviética en 1984. La ISRO también ha enviado misiones a Marte y planea llegar al polo sur de la Luna en 2019, abriendo nuevos caminos.
Con un presupuesto reportado de 1.400 millones de dólares, el plan indio previsto para su despegue en 2022 tiene como objetivo enviar a una tripulación de tres astronautas en una órbita de siete días alrededor de la Tierra.
Si la misión tiene éxito, India se convertirá en solo el cuarto país del mundo en desarrollar de forma independiente un vuelo espacial tripulado, siguiendo los pasos de la antigua Unión Soviética, Estados Unidos y China.


