Alrededor de 180 millones de dólares canadienses (137,21 millones de dólares) en criptomonedas han quedado bloqueados en las cuentas de los usuarios de Quadriga, una plataforma digital canadiense, después de que su fundador, la única persona que tenía la contraseña para acceder a ellas, muriera repentinamente en diciembre.

Gerald Cotten murió a los 30 años por complicaciones de la enfermedad de Crohn mientras trabajaba como voluntario en un orfanato de la India, según la página de Facebook de Quadriga CX, que anunció su muerte el 14 de enero.
La plataforma, que permite operar con Bitcoin, Litecoin y Ethereum, solicitó la protección de sus acreedores ante el Tribunal Supremo de Nueva Escocia la semana pasada.

Quadriga tiene 363.000 usuarios registrados y debe un total de 250 millones de dólares canadienses a 115.000 usuarios afectados, según una declaración jurada presentada en nombre de la empresa por Jennifer Robertson, viuda de Cotten.
Robertson afirmó en la declaración jurada que el ordenador principal de Cotten contenía una «cartera fría» de criptomonedas, a la que solo se puede acceder físicamente y no por internet, y que su muerte dejó «más de 180 millones de dólares canadienses en monedas almacenadas en frío».
Robertson dijo que no participaba en los negocios de Cotten mientras él vivía y que desconocía la contraseña o la clave de recuperación.
«A pesar de las búsquedas repetidas y minuciosas, no he podido encontrarlas anotadas en ningún sitio», dijo.
Robertson dijo que consultó a un experto que ha tenido «un éxito limitado al recuperar algunas monedas y cierta información» del otro ordenador y los teléfonos móviles de Cotten, pero que la mayoría sigue intacta en su ordenador principal.
Los problemas de Quadriga ponen de relieve los desafíos particulares de las criptomonedas, dijo Dean Skurka, vicepresidente de la plataforma rival Bitbuy.ca, en una entrevista con la Corporación Canadiense de Radiodifusión.
«Esto pone de relieve la necesidad de que el Gobierno actúe y regule las plataformas de intercambio de criptomonedas», dijo Skurka.
Robertson dijo en su declaración jurada que ha recibido amenazas por internet y «comentarios difamatorios», incluidas preguntas sobre las circunstancias de la muerte de Cotten y sobre si realmente está muerto.


