¿Debe el gobierno dejar la innovación en manos del sector privado?

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  • Los principios de la gobernanza ágil tienen por objeto aumentar la flexibilidad y la capacidad de adaptación del gobierno a medida que responde a las cambiantes condiciones tecnológicas.

  • Agile Nations es un proyecto que consagra estas convicciones entre distintos países.

  • Esta semana, los Emiratos Árabes Unidos acogieron a líderes de todo el mundo para debatir sobre la colaboración en políticas de gobernanza ágil.

No es ningún secreto que la sociedad moderna considera a los líderes tecnológicos como celebridades. Son los visionarios a quienes la civilización recompensa por cuestionar el statu quo y plantear nuevas agendas audaces. Algunas de sus ambiciones llegan incluso más allá de nuestro planeta. A nivel macro, sus innovaciones son motores fundamentales de un aumento de la productividad y, por consiguiente, de niveles de vida más altos. Por desgracia, algunos de estos innovadores parecen verse frenados por la burocracia gubernamental, o al menos esa es la narrativa predominante.

Los gobiernos suelen encontrarse en una posición defensiva en materia de innovación, especialmente cuando la competencia de mercado y la protección del consumidor se ven puestas a prueba por el crecimiento tecnológico. Sin embargo, los gobiernos desempeñan un papel fundamental en este proceso. No solo orientan el desarrollo de nuevas tecnologías a través de programas respaldados por el gobierno, sino que también crean entornos propicios para la innovación. Reforzar la posición del gobierno requiere tanto innovación tecnológica como, y esto es aún más importante, innovación en materia de políticas.

La innovación en políticas explicada: riesgos y recompensas

La innovación en políticas consiste en el desarrollo de nuevos procesos, medidas, herramientas y prácticas que mejoran la capacidad de los gobiernos para alcanzar sus objetivos y resolver problemas complejos. La gobernanza ágil es uno de esos nuevos ejemplos de elaboración innovadora de políticas. Comprende un conjunto de técnicas que tienen por objeto aumentar la flexibilidad y la capacidad de adaptación del gobierno a medida que responde a las cambiantes condiciones tecnológicas. Entre estas técnicas figuran la experimentación, los entornos de prueba controlados (sandboxing), la regulación basada en resultados y la cocreación pública.

A menudo se considera que los gobiernos son pilares de estabilidad para el sector privado. Rara vez se considera que el gobierno sea innovador. Cualquier experimentación o estructura de políticas dinámica corre el riesgo de socavar esa certidumbre. Si se implementa de forma deficiente, la innovación gubernamental puede conducir a una menor innovación del sector privado. La falta de confianza en las condiciones del mercado, derivada de cambios frecuentes en el sistema regulatorio, podría traducirse en una reducción de la inversión en innovación del sector privado.

Sin embargo, si se hace bien, las empresas privadas tendrían más oportunidades de probar y perfeccionar sus productos en un entorno seguro pero realista. Al mismo tiempo, el gobierno puede elaborar políticas y regulaciones para proteger a los consumidores y alinearlas con los intereses privados.

El papel del gobierno en el impulso de la innovación

Es fundamental garantizar que el gobierno aplique prácticas innovadoras de referencia e impulse esta agilidad de forma coordinada, de modo que la flexibilidad gubernamental no se produzca a costa de la confianza del mercado. En los últimos 18 meses, Agile Nations —una red de siete países— ha fomentado con éxito la cooperación internacional mediante la gobernanza ágil en 10 proyectos diferentes.

Gracias a este éxito, el Proyecto de Enfoques Experimentales ha identificado normativas favorables a la innovación de los miembros de Agile Nations que permiten la experimentación segura y abierta de nuevas tecnologías.

El objetivo es facilitar entornos de políticas innovadoras de referencia, como los entornos de prueba controlados (sandboxes) y los entornos de escalado (scale boxes), y capacitar a las empresas emergentes y a las empresas en general para probar, desarrollar y lanzar nuevas tecnologías y modelos de negocio.

Además, Agile Nations está simplificando procesos complejos y duplicados para aligerar las cargas de las empresas a través de su proyecto de Productos Conectados de Consumo. Países como el Reino Unido, Singapur y Canadá colaboran para aprovechar los beneficios que ofrece el IoT y minimizar, de forma coordinada, los riesgos para el sector privado.

Equilibrar transformación y estabilidad

En la Cumbre Mundial de Gobiernos, los Emiratos Árabes Unidos (que sustituirán al Reino Unido en la presidencia de Agile Nations en abril) reunieron a unos 50 líderes para debatir el delicado equilibrio entre la transformación ágil y la estabilidad.

Según estos líderes, los desafíos más críticos incluyen la necesidad de contar con competencias suficientes y fluidez digital en el sector público, así como de coordinación entre regiones y fronteras. En última instancia, el gobierno debe transformarse para preservar los principios y valores que defiende.

Ahora que los Emiratos Árabes Unidos asumen las riendas de Agile Nations, la innovación sigue siendo el mandato principal. Los gobiernos deben seguir redefiniendo sus funciones a través de la experimentación. Innovaciones como el metaverso proceden del sector privado. En esa misma línea, los gobiernos deben desempeñar un papel activo en la configuración de estos activos digitales emergentes.

Por improbable que sea que estos emprendedores de políticas alcancen el estatus de culto de nuestros líderes tecnológicos modernos, la innovación productiva y responsable depende no menos de los pioneros del sector público.

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