Así puede la energía del hidrógeno contribuir a una recuperación limpia y verde

Moving in the right direction: A bus that runs on hydrogen power, on display in Pau, France
Moving in the right direction: A bus that runs on hydrogen power, on display in Pau, FranceImage: REUTERS/Regis Duvignau - RC2LFE9ZHSBO
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  • El hidrógeno puede proporcionar transporte y energía con cero emisiones.

  • La UE está invirtiendo hasta 180 000 millones de euros para 2050 para desplegar la energía del hidrógeno.

  • Se necesita un mercado mundial del hidrógeno para cumplir los objetivos climáticos.

La pandemia de coronavirus ha provocado una onda de choque en las sociedades y las economías. También nos ha dado una visión de cómo podría ser un futuro mejor, con menores emisiones de CO2, una mejor calidad del aire y una mayor valoración del entorno que nos rodea.

Esta crisis se ha descrito como un «gran reinicio», un catalizador del cambio y una oportunidad para «reconstruir mejor». Así pues, mientras los líderes políticos y empresariales deciden ahora cómo reactivar las economías, invirtiendo billones en sectores esenciales como la energía y el transporte, existe una razón clara para aprovechar este momento decisivo y construir un futuro más resiliente.

La energía del hidrógeno

En el umbral de una transformación energética mundial que reduciría drásticamente las emisiones y limpiaría nuestras industrias más contaminantes, necesitamos una visión a largo plazo y inversiones masivas en soluciones sistémicas que cambien las reglas del juego, y aquí es donde entra en juego la energía del hidrógeno. Las tecnologías del hidrógeno pueden hacer que nuestras economías sean más limpias, más seguras y más resilientes, al proporcionar soluciones de energía y transporte con cero emisiones, permitir una descarbonización industrial profunda, ayudar a las energías renovables a maximizar su potencial mediante el almacenamiento y complementar otras tecnologías que serán esenciales para alcanzar los objetivos climáticos mundiales, como las baterías.

¿Quién lidera el esfuerzo mundial?

La Unión Europea acaba de lanzar su nueva Estrategia del Hidrógeno con una inversión prevista de hasta 180 000 millones de euros para 2050 para ampliar y desplegar la energía limpia del hidrógeno. Corea del Sur también ha anunciado que destinará 114,1 billones de wones (82 000 millones de euros) a proyectos verdes, incluida la inversión en vehículos eléctricos y de hidrógeno. Otro ejemplo proviene de Alemania, que ha destinado 9 000 millones de euros para ampliar su capacidad de hidrógeno en el país y en el extranjero.

Dicho esto, los objetivos climáticos mundiales no pueden alcanzarse si acciones como estas siguen siendo aisladas. Para que la energía del hidrógeno cumpla su potencial como llave maestra que desbloquea enormes beneficios en diversos sectores y aplicaciones, debe considerarse una estrategia sistémica, y esto requiere un esfuerzo global.

Entonces, ¿dónde está el resto del mundo? Esa es la pregunta que planteamos, como parte del Consejo del Hidrógeno –una coalición mundial de más de 80 directores ejecutivos que trabaja para posibilitar la transición energética mundial mediante la energía del hidrógeno–, cuando reunimos virtualmente a nuestros miembros junto con asociaciones de la industria del hidrógeno de Australia, China, Japón, Corea del Sur, Nueva Zelanda, Europa, Estados Unidos y Canadá, para evaluar qué tipo de planes y medidas están poniendo en marcha los gobiernos.

Quedó claro rápidamente que hay un movimiento alentador en todo el mundo; Europa marca el camino y ha situado verdaderamente la energía del hidrógeno en el centro de su plan de recuperación; pero, dada la naturaleza de las tecnologías del hidrógeno, esto puede no ser suficiente. Para que Europa obtenga los beneficios de su ambicioso plan, necesita un mercado mundial del hidrógeno. A la inversa, solo si otros aprovechan y siguen la audaz iniciativa de Europa podremos ampliar la energía del hidrógeno al nivel necesario para alcanzar nuestros objetivos climáticos compartidos.

Los objetivos para 2050 de la energía del hidrógeno están a solo un ciclo de inversión

En definitiva, que otras regiones sigan o no los pasos de quienes lideran el camino en los próximos meses determinará el éxito de la energía del hidrógeno y de la transición hacia la energía limpia durante al menos una generación.

Un reciente informe de la Agencia Internacional de la Energía presenta un argumento convincente sobre la necesidad de acelerar la inversión en tecnologías de energía limpia, como la energía del hidrógeno. Advierte contra un «bloqueo del CO2», al afirmar que nuestros objetivos para 2050 están a solo un ciclo de inversión de distancia para muchas industrias. En el caso de las tecnologías del hidrógeno, es fundamental alcanzar escala en esta década, con proyectos tangibles y tiempos de ejecución rápidos para reducir los costes.

El último informe del Consejo del Hidrógeno muestra que esto es alcanzable mucho antes de lo que se pensaba y que la energía del hidrógeno podría pronto competir no solo con otras alternativas bajas en carbono, sino también con las convencionales. Los paquetes de estímulo actuales, que ascienden a billones, son una oportunidad para redirigir fondos desde el apoyo a sistemas que ya no se ajustan a nuestro mundo posterior a la COVID hacia tecnologías limpias que tendrán beneficios ambientales y económicos a largo plazo.

Predicciones sobre la futura competitividad de la energía del hidrógenoImage: Consejo del Hidrógeno

El camino a seguir para la energía del hidrógeno

Aunque las opiniones pueden diferir sobre los enfoques de recuperación, está claro que se necesitan cambios drásticos en la forma en que producimos, distribuimos, almacenamos y consumimos energía en todo el mundo, y en este momento tenemos una oportunidad verdaderamente única. Las decisiones que los gobiernos, la industria y los inversores tomen hoy harán que la transición limpia retroceda o se acelere, con efectos en cadena para la recuperación y la economía. Un futuro energético limpio, seguro y asequible es posible si situamos el hidrógeno en el centro. Del mismo modo que las energías renovables vivieron su gran avance en los años noventa y a principios de los dos mil, esta será la década de la energía del hidrógeno, y estamos comprometidos a hacer realidad este objetivo, para que el legado que creamos hoy sea un futuro más sostenible y resiliente para las generaciones venideras.

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