El 20 de septiembre de 2010, el National Bureau of Economic Research (NBER), cronista semioficial de los ciclos económicos en Estados Unidos, anunció que junio de 2009 marcó un mínimo en la actividad empresarial, lo que señalaba el fin de la recesión iniciada en diciembre de 2007 y el comienzo de una expansión. Identificar la fecha de un mínimo o máximo en la actividad económica es una tarea compleja que lleva a cabo el Comité de Fechado de Ciclos Económicos, un panel de 10 reconocidos investigadores económicos, que consiste en sopesar el comportamiento de distintos indicadores para determinar con la mayor precisión posible los puntos de inflexión en la actividad económica.
Desde el anuncio de septiembre de 2010, el Comité ha permanecido notablemente en silencio, principalmente porque la expansión iniciada en junio de 2009 sigue en curso y, por tanto, encaminada a convertirse en la más larga de la historia. “Si Estados Unidos supera el 1 de julio sin una recesión, la actual recuperación económica habrá resultado ser la más larga de la historia estadounidense”, afirmó James Poterba, profesor de Economía en el MIT y presidente del National Bureau of Economic Research, en una entrevista con el New York Times a principios de este mes, para añadir a continuación que “no sabremos el 1 de julio que no nos encontramos ya en una recesión”. Por tanto, aunque la probabilidad de que julio marque el mes 121 de lo que sería entonces la expansión más larga de la historia es alta, tendremos que esperar un par de meses a que el Comité de Fechado de Ciclos Económicos revise todos los datos pertinentes antes de poder descorchar el champán.
Como muestra el siguiente gráfico, la expansión actual ya es líder conjunta por ser la más larga de la historia, igualada solo por la expansión que duró de marzo de 1991 a marzo de 2001 y que culminó con el estallido de la burbuja de las empresas de internet. Aunque pronto podría convertirse en la más larga, la expansión actual ciertamente no es la más fuerte de la historia. Con un crecimiento medio anual del PIB del 2,3 por ciento, el actual repunte es, de hecho, el segundo más lento desde el final de la Segunda Guerra Mundial.




