La ciberseguridad no solo protege los activos existentes; también puede ayudar a una organización a generar nuevas fuentes de ingresos en el futuro.
La digitalización será clave para una transición energética exitosa, pero esto exigirá que las organizaciones recurran a la ciberresiliencia para generar confianza, reputación y seguridad.
Esto dará a las empresas mayor flexibilidad para futuros ciclos de innovación y para proteger el suministro de energía al mundo.
A menudo se considera que la ciberseguridad consiste en prepararse para un fracaso. También suele verse como una preocupación exclusiva de los líderes digitales. Sin embargo, puede tener un impacto significativo en toda una organización. Los ciberataques afectan a la capitalización bursátil y las investigaciones muestran que las organizaciones ciberresilientes generan un 50 % más de valor para sus accionistas.
Considerar la ciberseguridad como una forma de evitar pérdidas y como un asunto exclusivamente digital hace pasar por alto intangibles clave que pueden impulsar el valor de una organización: la confianza, la reputación, la seguridad de las partes interesadas y la capacidad técnica necesaria para respaldar una innovación rápida. En cambio, las organizaciones ciberresilientes pueden seguir cumpliendo sus objetivos empresariales principales e incluso generar valor adicional.
En el sector energético, desarrollar la ciberresiliencia debe considerarse una preparación para una transición energética exitosa. La infraestructura energética es fundamental para la actividad económica mundial. En todo el mundo, organizaciones públicas y privadas están invirtiendo fuertemente para acelerar la transición hacia sistemas energéticos más limpios y eficientes. Solo en 2023, la Agencia Internacional de la Energía esperaba que la inversión mundial en energía limpia superara los 1,7 billones de dólares.
Es probable que esta ambiciosa inversión en innovación energética transforme radicalmente el sector energético y, además, pone de manifiesto la importancia de la ciberseguridad. La nueva infraestructura energética se basa en tecnologías digitales nativas, como las baterías, la energía solar y eólica y las turbinas avanzadas. Así, a medida que aumenta la presión para adoptar las energías renovables y hacer más eficiente la infraestructura existente, las tecnologías digitales serán clave para lograr la transición energética. Sin embargo, esto también aumentará la vulnerabilidad ante las ciberamenazas.
El desarrollo de energía limpia abundante y de bajo costo requerirá un conjunto de tecnologías, sistemas y normas de apoyo. Además, un mayor número de instalaciones de generación eléctrica aumentará la necesidad de tomar decisiones inteligentes y rápidas —probablemente automatizadas— sobre cómo distribuir o almacenar esta energía. Esto podría implicar más controles digitales para las tecnologías operativas y más activos que necesiten protección frente a las amenazas de ciberseguridad.
Las ambiciones mundiales de combatir el cambio climático y elevar el nivel de vida dependerán de sistemas ciberresilientes. Los sistemas de ciberseguridad deberán defender la infraestructura energética existente y, al mismo tiempo, generar confianza entre los consumidores y seguridad entre los inversores, si se pretende desplegar rápidamente nueva infraestructura energética en todo el mundo y mantenerla a gran escala.
Ayudar a las tecnologías energéticas a alcanzar su potencial
Si imaginamos qué se necesita para respaldar y proteger este tipo de crecimiento de la energía limpia, podemos acelerar el despliegue de esas soluciones a medida que estén disponibles. Los teléfonos inteligentes actuales hacen realidad el sueño de los comunicadores de Star Trek, pero sin cifrado, filtros de correo no deseado y parches de software, ese sueño tecnológico sería una pesadilla. Estos sistemas de apoyo son necesarios para impulsar el éxito de la tecnología básica.
La ciberseguridad también puede y debe facilitar el crecimiento continuo de la energía limpia. Por ejemplo, una ciberseguridad sólida es un requisito de diseño para las centrales eléctricas autónomas y los sistemas de distribución. Hará que esos sistemas sean más fiables, pero la confianza también es un requisito previo para el éxito en el mercado. Algunas empresas que perdieron la confianza del mercado y de las partes interesadas tras un incidente cibernético vieron cómo el valor de mercado de sus empresas disminuía hasta en 2.000 millones de dólares; no solo por las pérdidas directas, sino porque sus negocios futuros estaban en peligro.
La autonomía de estos sistemas solo podrá ampliarse si la automatización se gana la confianza de los clientes en toda la cadena de suministro. Las empresas con una trayectoria sólida en la protección de sus sistemas estarán mejor posicionadas para acceder a mercados interesados en centrales eléctricas autónomas y muchas otras innovaciones energéticas.
Impulsar la ciberseguridad para la innovación energética
Las protecciones cibernéticas actuales ayudan a definir los límites de lo posible. Proteger con éxito las tecnologías desplegadas hoy genera la confianza necesaria para respaldar los avances más importantes que aún están por llegar. Ampliar las capacidades de ciberseguridad ampliará los argumentos comerciales a favor de las tecnologías energéticas, sea cual sea la tolerancia al riesgo.
Es útil imaginar qué sistemas de apoyo se necesitarían para ampliar los nuevos avances exitosos en energía. Pero también debemos imaginar cómo serían los avances exitosos en ciberseguridad y qué implicaciones tendrían para los sistemas energéticos. Los innovadores e inversores en ciberseguridad tienen un papel clave que desempeñar. Deben fijarse objetivos ambiciosos y luego construir los sistemas —y la confianza— necesarios para alcanzarlos.
Por ejemplo, ¿qué se necesitaría para que la automatización detectara ciberamenazas y respondiera sin la intervención de analistas? ¿Pueden las empresas proteger a sus socios comerciales compartiendo más rápido la información sobre incidentes cibernéticos? ¿Pueden los sistemas de verificación de identidad resultar fluidos para los usuarios? ¿Qué se necesitaría para proteger cada etapa de la cadena de suministro energético?
Algunos de estos objetivos seguirán fuera de nuestro alcance durante años. Incluso entonces, es difícil saber cuáles pasarán finalmente de lo imposible a lo posible, y si eso ocurrirá mediante avances arduamente conquistados o grandes logros. Por eso es importante que los innovadores de los sectores energético y de ciberseguridad sigan esforzándose y preparándose para alcanzar el éxito. Si las empresas energéticas se ganan la confianza al analizar de antemano todas las implicaciones de las nuevas tecnologías, será más fácil avanzar por el camino de la innovación.
¿Cómo aborda el Foro los desafíos mundiales de ciberseguridad?
El Centro de Ciberseguridad ofrece una plataforma de confianza donde los líderes se reúnen para comprender los riesgos cibernéticos en evolución y sus implicaciones sistémicas. Se centra en fomentar la comprensión y la confianza en un mundo digital cada vez más interconectado.
Al facilitar la colaboración intersectorial y el intercambio de conocimientos, el Centro ayuda a sus socios a fortalecer la ciberresiliencia y abordar desafíos que requieren respuestas colectivas.

