Esta nueva iniciativa busca dificultar la ciberdelincuencia y aumentar los riesgos de cometerla

Man poses in front of on a display showing the word 'cyber' in binary code, in this picture illustration taken in Zenica December 27, 2014.
The risk-reward ratio is currently skewed in cybercriminals' favour. It's time to change thatImage: REUTERS/Dado Ruvic
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Casi a diario se publican numerosos datos y cifras con el propósito de describir las amenazas, en constante cambio, que acechan nuestro mundo en línea. A menudo pueden resultar abrumadores y ofrecer un panorama tan sombrío que el público en general y las empresas casi se han vuelto inmunes a su mensaje.

Las estadísticas sobre cuántos ciberdelincuentes son realmente investigados y procesados son contundentes. En el Reino Unido, la policía registró 735.098 casos de fraude y ciberdelincuencia en los 12 meses hasta marzo de 2017 (el último año del que se dispone de cifras). Sin embargo, se investigó menos del 10 % (o 71.133 denuncias) y solo se procesó a 8.214 personas, menos del 1 % de los casos. Esto refleja una tendencia mundial: las capacidades aún incipientes para combatir la ciberdelincuencia en muchos organismos encargados de hacer cumplir la ley tienen dificultades para seguir el ritmo de la actividad delictiva, que evoluciona sin cesar.

La buena noticia, desde nuestra perspectiva, es que muchos de los ataques que causan daños considerables a las personas y a la economía mundial no son tan difíciles de derrotar. Los ciberdelincuentes suelen utilizar herramientas en línea fáciles de descargar, con guías paso a paso para maximizar sus efectos disruptivos o fraudulentos. No es que nuestros adversarios sean necesariamente genios informáticos con una formación avanzada; de hecho, en muchos casos, la barrera de entrada para causar estragos en internet no es tan alta como podríamos pensar.

El coste de la ciberdelincuencia aumenta en todos los sectores, pero podemos dificultarles la vida a quienes la perpetranImage: Estudio de Accenture sobre el coste de la ciberdelincuencia de 2019

Cambiar la economía de los ataques

La Plataforma del Foro Económico Mundial para la Ciberseguridad y la Confianza Digital busca impulsar la colaboración entre los sectores público y privado para cambiar la propia economía de los ataques: hacer mucho más sólida la «barrera de entrada» para perpetrarlos y endurecer las sanciones, de modo que la probabilidad de ser capturado y el coste de ello superen las posibles ganancias. En palabras de la empresa de ciberseguridad FireEye: «Los atacantes no se despiertan temiendo que los arresten por robar correos electrónicos o extorsionar a alguien para obtener cierta cantidad de criptomonedas».

BT y el Foro Económico Mundial lideran una iniciativa, con aportaciones de la Alianza Cibernética Global y de otros socios, para examinar el papel de los proveedores de telecomunicaciones en la protección de las propias redes que hacen posible la actividad en línea. Este enfoque permite abordar algunos de estos problemas generales de una manera que nunca antes se había probado a esta escala, y podría marcar una verdadera diferencia para la ciberseguridad mundial.

Un nuevo enfoque para hacer frente a la ciberdelincuencia de gran volumen

Hay tres puntos de entrada principales a una red para llevar a cabo un ciberataque. Primero, el hardware, como los enrutadores, cuyas vulnerabilidades pueden brindar una vía de acceso; segundo, las vulnerabilidades del software, que hacen necesario instalar parches con frecuencia para corregir problemas relacionados con código erróneo o malicioso; y tercero, el propio flujo del tráfico de internet, que puede manipularse de diversas formas con el propósito de causar daño.

Los proveedores de telecomunicaciones pueden y deben tomar medidas en todos estos ámbitos para que internet sea un lugar más seguro para todos.

Esta iniciativa intentará ampliar la labor exitosa que BT viene realizando en el Reino Unido para combatir los ataques de gran volumen que afectan la vida cotidiana de las personas. Junto con socios del gobierno y de la industria, BT impide más de 100 millones de intentos de conexión de malware cada mes y colabora con otros proveedores de servicios de internet (ISP) del Reino Unido para compartir información sobre dominios maliciosos y actuar en consecuencia.

El objetivo de esta labor es alentar a otros ISP de todo el mundo a tomar medidas responsables que podrían tener un impacto significativo en la defensa contra los ataques de gran volumen y la protección de los ecosistemas en línea. Se está preparando un conjunto de principios para ayudar a los ISP a comprender mejor qué tipos de actividades pueden llevar a cabo para lograr un impacto real y contribuir a proteger a sus clientes.

Mediante la elaboración y publicación de esos principios, nos gustaría fomentar el diálogo para promover una mayor acción responsable entre los ISP, así como medidas allí donde puedan ser claramente eficaces, pero aún no se hayan considerado fundamentales. A los delincuentes los motiva una relación entre riesgo y recompensa que actualmente se inclina a su favor. Colaborar para dificultar que los atacantes tengan éxito alterará esa relación y contribuirá a crear ecosistemas digitales más seguros en todo el mundo.

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