Un nuevo informe de ciberseguridad muestra la distribución global de la preparación cibernética y de los ciberataques.
Los países y organizaciones con baja higiene cibernética deben generar métricas cuantitativas para evaluar el riesgo de forma continua.
Se necesita una mayor ciberresiliencia para que las partes interesadas globales reconstruyan la confianza y fomenten la solidaridad mundial.
En el mundo interconectado de hoy, la confianza es la moneda que impulsa nuestras economías y sostiene nuestras sociedades. Como líderes mundiales, debemos reconocer que la transparencia es clave para la confianza, especialmente en lo que respecta a la protección de nuestros datos y de la infraestructura crítica.
En la reunión anual del Foro Económico Mundial del año pasado, SecurityScorecard publicó un informe que destacaba el estado de la ciberseguridad en la infraestructura crítica. En aquel momento, los ataques de actores estatales se habían duplicado en tan solo un año, los ataques de alto perfil a la cadena de suministro estaban en aumento y el coste medio de una filtración de datos había alcanzado casi los 4,5 millones de dólares. Un año después, gran parte de esto sigue vigente.
La ciberseguridad trasciende las fronteras y plantea un desafío global. Nuestro Informe Global Cyber Index 2024 analiza la ciberresiliencia en los ámbitos regulatorio, de la cadena de suministro, geopolítico y de recursos. Evalúa las regiones de todo el mundo en cuanto al riesgo cibernético y su relación con el PIB.
SecurityScorecard mantiene y actualiza continuamente las calificaciones de ciberseguridad de más de 12 millones de organizaciones en todo el mundo. Supervisamos más de 200 señales sobre distintos aspectos de la ciberseguridad, como la seguridad de las redes, la seguridad de los endpoints, la frecuencia de aplicación de parches y otros. Nuestro sistema de puntuación basado en datos utiliza aprendizaje automático para evaluar y cuantificar el riesgo de ciberseguridad de una organización.
Para evaluar la higiene cibernética global, analizamos las puntuaciones de ciberseguridad de 6,3 millones de organizaciones situadas en 189 países y en 17 regiones geográficas del mundo. Combinamos estos datos con los datos económicos del PIB per cápita de 2022 publicados por el FMI. Las puntuaciones regionales de higiene cibernética y el PIB per cápita se calcularon utilizando las medias de las puntuaciones de higiene cibernética de los países y de los datos de PIB per cápita correspondientes.
¿El resultado? Una mirada reveladora al panorama del riesgo cibernético en el mundo. A continuación se presenta un resumen de los datos, con el recuento del número de países y organizaciones que contribuyen a la puntuación de higiene cibernética de cada región.

Existe una fuerte correlación entre la higiene de ciberseguridad de una región y su PIB per cápita, como refleja el diagrama siguiente. En general, las regiones con mayor PIB per cápita tienden a presentar una mejor higiene de ciberseguridad y un menor riesgo cibernético, concretamente el norte de Europa, el oeste de Europa y el centro de Europa. Es lógico pensar que las economías más ricas disponen de más recursos para invertir en infraestructuras resilientes y seguras, y para implementar y mantener programas de seguridad activos que hagan frente a la naturaleza cambiante de las ciberamenazas.

La investigación también muestra (a continuación) que, en conjunto, los países con mayor PIB per cápita son con más frecuencia el objetivo de los principales grupos de actores de amenazas.

Métricas que importan
Si bien esta investigación destaca con claridad a los países con una sólida higiene cibernética, es igual de importante señalar una vía de ciberresiliencia para los países y regiones con puntuaciones de higiene cibernética más bajas.
Nuestra investigación conjunta con el Cyentia Institute revela que el 98 % de las organizaciones tiene una relación con al menos un tercero que ha sufrido una filtración en los últimos dos años. Con esta información, las organizaciones son muy conscientes de que ya no pueden confiar en análisis estáticos de sus entornos de ciberseguridad. En cambio, deben evaluar continuamente el riesgo de ciberseguridad, incluido en toda su cadena de suministro y ecosistema de proveedores, y generar métricas cuantitativas que midan ese riesgo dinámico de forma estandarizada y procesable.
Cada vez más, las calificaciones de seguridad se están convirtiendo en la mejor forma de medir este riesgo. Del mismo modo que una mala calificación crediticia se asocia con una mayor probabilidad de impago, una mala calificación de seguridad se asocia con una mayor probabilidad de sufrir una filtración de datos u otro evento cibernético adverso.
Aunque una calificación de seguridad alta no hace que una organización sea completamente inmune al riesgo cibernético, reduce significativamente las probabilidades de una filtración. Al ofrecer una visión "de fuera hacia dentro" de la postura de ciberseguridad de una organización, las organizaciones pueden ver lo que ve un atacante. Esto permite identificar debilidades no solo en el propio entorno cibernético de la organización, sino también en toda su cadena de suministro, al tiempo que ofrece a todas las partes interesadas un lenguaje común para comunicar el riesgo cibernético.
Una sólida higiene cibernética empieza por la dirección
Una higiene de ciberseguridad sólida es imprescindible para proteger la infraestructura crítica, incluidos el agua, el transporte, la sanidad, la energía y los servicios financieros. Los ciberataques contra estas partes vitales de la sociedad pueden dañar las economías, interrumpir servicios esenciales y afectar negativamente a la situación financiera de un país.
Un aspecto vital que conviene recordar es que una ciberseguridad sólida parte de la cúspide; por ello, los gobiernos con medidas de ciberseguridad robustas sirven de ejemplo para los grupos industriales, las organizaciones y las empresas de toda su economía. Esto afecta no solo a una nación, sino también a las regiones circundantes. Reforzar la resiliencia a nivel regional y mundial es fundamental para el tema general de Davos de este año, 'Reconstruir la confianza'.
¿Cómo aborda el Foro los desafíos globales de ciberseguridad?
El Centro de Ciberseguridad ofrece una plataforma de confianza donde los líderes se reúnen para comprender los riesgos cibernéticos cambiantes y sus implicaciones sistémicas. Se centra en generar comprensión y confianza en un mundo digital cada vez más interconectado.
Al posibilitar la colaboración intersectorial y el intercambio de conocimientos, el Centro ayuda a sus socios a reforzar la ciberresiliencia y a afrontar desafíos que requieren respuestas colectivas.
SecurityScorecard se compromete a fomentar una cultura colectiva de ciberresiliencia y de intercambio de información que mejore la competitividad global, impulse el crecimiento económico, reduzca los ciberataques y aumente la estabilidad. Juntos, podemos hacer del mundo un lugar más seguro.

