La Estrategia Nacional de Financiación Climática de Fiyi ofrece tres lecciones a otros países que buscan optimizar su financiación climática.
La estrategia se elaboró mediante una amplia consulta con casi todos los ministerios del Gobierno de Fiyi y sus socios para el desarrollo.
Identifica 12 sectores económicos que necesitan adaptación y descarbonización, desde la agricultura hasta el agua y el saneamiento.
Una de las principales prioridades es proteger las aldeas costeras frente al aumento del nivel del mar y otros impactos relacionados con el clima.
La estrategia está alineada con la Ley de Cambio Climático de Fiyi, aprobada recientemente, que compromete al país a descarbonizarse para 2050.
En un día despejado, Soliyaga, una aldea fiyiana centenaria de la isla de Beqa, cautiva por su belleza sobrecogedora. Las 26 casas de la aldea están enclavadas en varias hectáreas de terreno llano entre el interior montañoso de Beqa y una bahía profunda. Pero esta calma idílica oculta un futuro cada vez más incierto para la aldea.
Desde hace mucho tiempo, los residentes dependen de la tierra y el océano para mantener sus medios de vida. El interior de Beqa es muy fértil, lo que permite a los aldeanos cultivar alimentos básicos de la dieta fiyiana, como yuca, dalo, cocos y piña. Los venden a complejos turísticos cercanos o en los mercados de Navua y Suva, a una hora en barco. En la bahía, los aldeanos pescan y recolectan cangrejos, langostinos y otros animales marinos.
La ubicación de Soliyaga siempre la ha dejado expuesta a fenómenos meteorológicos y climáticos. Las lluvias tropicales pueden precipitarse por las montañas e inundar la aldea. Con la marea alta, Soliyaga no tiene una playa visible, lo que la hace vulnerable a las marejadas ciclónicas. Históricamente, Soliyaga sufría algunas inundaciones o ciclones cada dos años: no era lo ideal, pero sí manejable.
Sin embargo, en los últimos años, esas inundaciones se han vuelto más frecuentes e intensas. Las inundaciones tierra adentro o las marejadas ciclónicas ocurren varias veces al año y dañan o destruyen casas. El nivel del mar ha subido de forma perceptible y amenaza el suministro de agua y el suelo de la aldea. Los caladeros, antes abundantes, se han vuelto más impredecibles, pues las aguas más cálidas y ácidas alteran el ecosistema marino.
Los aldeanos han intentado adaptarse. Construyeron canales para desviar las aguas de las inundaciones tierra adentro alrededor de la aldea, además de un muro de contención marítimo. Pero los canales todavía permiten que el agua de mar entre en la aldea, y el muro ya se está agrietando.
Soliyaga no es ni mucho menos la única que enfrenta estos desafíos: aldeas como esta en todo Fiyi y otras naciones insulares afrontan amenazas similares y cada vez mayores a causa del cambio climático. Pero, a diferencia de muchos otros países, Fiyi cuenta con un plan para proteger a comunidades vulnerables como Soliyaga.
Financiación climática para las comunidades vulnerables
Casi todos los países del mundo tienen una política o un plan de acción climática. No todos están realmente a la altura de la gravedad del problema. Y son aún menos los que ofrecen un plan para financiar las medidas necesarias para lograr un futuro con bajas emisiones de carbono y resiliente al clima.
Aquí es donde Fiyi destaca. Como parte de su colaboración continua con la División de Cambio Climático y Cooperación Internacional de Fiyi (CCICD), el Centro de Finanzas de WRI ayudó a elaborar una Estrategia Nacional de Financiación Climática para Fiyi. La estrategia señala los proyectos más adecuados para proteger a las comunidades del país en situación de riesgo.
A diferencia de los planes relacionados con el clima de la mayoría de los demás países, la estrategia se basa en un análisis de cuánto dinero necesitará el país para alcanzar sus objetivos climáticos, qué proyectos ya reciben apoyo financiero y qué prioridades climáticas carecen de financiación suficiente. Se elaboró mediante una amplia consulta con casi todos los ministerios del Gobierno de Fiyi y sus socios para el desarrollo.
La estrategia está alineada con la Ley de Cambio Climático de Fiyi, aprobada recientemente, que declara una emergencia climática y compromete al país a descarbonizarse para 2050. La estrategia también ofrece una hoja de ruta detallada para las negociaciones de Fiyi con proveedores de financiación climática, como el Fondo Verde para el Clima, un fondo de miles de millones que canaliza financiación climática de países desarrollados a países en desarrollo. Antes de aceptar financiar un proyecto, muchos financiadores valoran una estrategia basada en consultas que demuestre que el país asume como propias las prioridades climáticas. La profundidad y amplitud de la Estrategia Nacional de Financiación Climática de Fiyi están concebidas para satisfacer esta necesidad y dar al Gobierno fiyiano mayor capacidad de negociación en sus conversaciones con los socios para el desarrollo.
Un vistazo a la estrategia nacional de financiación climática de Fiyi
Más del 40 por ciento del gasto climático de Fiyi proviene de financiadores internacionales; el resto procede del Gobierno fiyiano. La Estrategia Nacional de Financiación Climática identifica 12 sectores económicos que necesitan adaptación y descarbonización, desde la agricultura hasta el agua y el saneamiento.
Un plan para fortalecer la resiliencia en Fiyi
Por ejemplo, uno de los proyectos incluidos en la estrategia es el Programa One Pacific de alerta temprana. Este programa recopilaría datos climáticos pertinentes; desarrollaría servicios de vigilancia, predicción y proyección de amenazas múltiples; y ampliaría los sistemas de comunicación en tiempo real de las 14 naciones insulares del Pacífico. Los sofisticados sistemas de alerta temprana pueden ofrecer avisos más específicos y prácticos a aldeas remotas como Soliyaga: una diferencia decisiva que da tiempo a los residentes para proteger sus pertenencias y ponerse a salvo antes de que los desastres inminentes lleguen a la costa. El Gobierno fiyiano trabaja con varios socios técnicos y sus homólogos regionales para finalizar el proyecto y conseguir financiación.
Una de las principales prioridades en el sector de la economía azul de la estrategia es ampliar el programa de obras de protección contra la erosión costera del Ministerio de Vías Navegables, que protege las aldeas costeras fiyianas frente al aumento del nivel del mar, las marejadas ciclónicas y otros impactos relacionados con el clima. La prioridad del ministerio en el marco del programa es construir muros de contención basados en la naturaleza, que combinan manglares, rocas de las aldeas y pasto vetiver para proteger a las comunidades costeras y prevenir la erosión costera o el desplazamiento. El ministerio recibió solicitudes de ayuda de al menos 121 comunidades para construir estos muros —una cifra que aumenta cada mes—, pero carece de fondos para construir la mayoría.
Sin embargo, para algunas aldeas, el desplazamiento puede ser inevitable. El Gobierno fiyiano ha identificado 42 comunidades que serán evaluadas para un posible desplazamiento. La Estrategia reclama inversiones para consolidar y ampliar los esfuerzos de reubicación transparentes e inclusivos cuando sean necesarios, y para priorizar inversiones urgentes en adaptación que retrasen el desplazamiento cuando sea posible. Para consolidar y ampliar los esfuerzos de reubicación necesarios, la estrategia se centra en ampliar el Fondo Fiduciario de Fiyi para la Reubicación de Comunidades, creado en 2019 para proteger a las comunidades vulnerables frente a los crecientes impactos climáticos.
La estrategia también identifica formas de fortalecer la resiliencia climática del sector sanitario. Entre ellas figuran ampliar la capacidad del Ministerio de Salud de Fiyi para diagnosticar y tratar enfermedades y problemas de salud relacionados con el clima, especialmente en comunidades rurales y marítimas, y mejorar la infraestructura sanitaria existente para que pueda resistir ciclones de categoría cinco y otros fenómenos meteorológicos extremos.
La estrategia pide explícitamente que los proyectos incorporen a las mujeres y otros grupos marginados en la planificación de las inversiones, y que recopilen datos desglosados sobre cómo afectan a estos grupos las actividades de los proyectos.
Reducción de las emisiones de Fiyi
Además de la resiliencia, la estrategia también aborda la mitigación.
Por ejemplo, la estrategia prevé ampliar la generación solar y eólica, con una combinación de generación eólica y solar a escala de servicios públicos para la isla principal, Viti Levu, así como minirredes para comunidades como Soliyaga, en las islas exteriores de Fiyi. El siguiente paso hacia una red resiliente y con bajas emisiones de carbono, según detalla la estrategia, sería introducir y ampliar el uso de baterías de iones de litio para almacenar electricidad.
La estrategia también busca electrificar las opciones de transporte de Fiyi. Incluye notas conceptuales para electrificar el sistema de autobuses públicos y el parque de vehículos del Gobierno, procesar y reciclar motores de combustión retirados e instalar infraestructura de carga para facilitar el uso de vehículos eléctricos privados.
El Programa de la Alianza para el Transporte Marítimo Azul del Pacífico tiene como objetivo descarbonizar el transporte marítimo en Fiyi y las Islas Marshall, con posible apoyo de otras islas del Pacífico. Esto incluiría poner a prueba y ampliar el uso de barcos eléctricos y expandir la infraestructura portuaria para darles apoyo. Además de reducir las emisiones, la descarbonización del transporte marítimo reduciría drásticamente la contaminación por diésel en el océano, mejoraría la salud de los ecosistemas marinos y reduciría los costos de los aldeanos para transportar pescado y productos agrícolas al mercado.
Vincular la financiación climática con los proyectos que más la necesitan
En resumen, la Estrategia Nacional de Financiación Climática presenta un plan para toda la economía sobre cómo Fiyi puede construir una economía resiliente al clima y con cero emisiones netas, y asegurar un futuro seguro para aldeas como Soliyaga.
El siguiente paso, y el más crucial para asegurar que la estrategia tenga impacto, es financiar los proyectos que identifica.
Con ese fin, Fiyi ya presentó con éxito su estrategia de financiación climática al Fondo Verde para el Clima. En adelante, los proyectos de Fiyi que soliciten financiación del GCF deberán demostrar que están alineados con la estrategia. La División de Cambio Climático y Cooperación Internacional de Fiyi (CCICD) utiliza la estrategia para decidir qué notas conceptuales desarrollar más y cuáles destacar en las conversaciones con los donantes. Además, al elaborar propuestas de financiación, el personal de la CCICD utiliza la estrategia tanto como fuente de inspiración para ideas como prueba de que los proyectos son coherentes con los objetivos climáticos de Fiyi.
Lecciones para otros países
La Estrategia Nacional de Financiación Climática de Fiyi también ofrece tres lecciones a otros países que buscan planificar de forma similar su financiación climática:
Primero, adaptar la estrategia para que complemente los planes climáticos existentes, aplique la legislación vigente y responda a las necesidades del público destinatario. La Estrategia Nacional de Financiación Climática de Fiyi se basa en el conjunto de estrategias y prioridades existentes, subsana sus carencias y lo racionaliza; muchas de ellas se elaboraron mediante sus propios procesos de consulta y son valoradas tanto por el Gobierno fiyiano como por los socios para el desarrollo de Fiyi. También cumple un requisito de la Ley de Cambio Climático de Fiyi, que exige al Gobierno elaborar una estrategia nacional de financiación climática.
Segundo, vincular las estrategias de alto nivel lo más estrechamente posible con acciones concretas; evitar las generalidades. La estrategia de Fiyi incluye muchos de los objetivos climáticos generales habituales, como «descarbonizar el transporte», «alcanzar una generación de energía 100 por ciento renovable» o «restaurar ecosistemas vitales», y luego señala acciones, proyectos e inversiones concretos necesarios para lograr esos objetivos. De este modo, la estrategia explica tanto hacia dónde quiere avanzar Fiyi como la forma concreta de llegar allí.
Tercero, incluir deliberadamente prioridades de equidad social, salud humana y reubicación climática. Cada uno de estos temas ocupa un lugar central allí donde los impactos climáticos suponen los mayores riesgos para las comunidades y las personas vulnerables, pero se encuentran entre las prioridades climáticas con menos financiación.
Con un plan detallado de financiación climática como el de Fiyi, los países pueden ayudar a resolver el núcleo del desafío de la adaptación climática: hacer llegar recursos a las comunidades más amenazadas por el cambio climático y menos preparadas para afrontar sus impactos.
Cómo ayudó WRI a crear la primera estrategia nacional de financiación climática de Fiyi
Para crear la Estrategia Nacional de Financiación Climática (NCFS) de Fiyi, trazamos un mapa de todas las políticas, intervenciones, metas y proyectos relacionados con el clima que el país había identificado, a fin de determinar sus necesidades de financiación climática. También consultamos a más de 50 organizaciones activas en Fiyi. El resultado es una priorización detallada de las necesidades de financiación climática en 12 sectores.
A partir del Plan Nacional de Desarrollo (NDP), la Evaluación de Vulnerabilidad Climática (CVA), el Plan Nacional de Adaptación (NAP), la Estrategia de Desarrollo con Bajas Emisiones (LEDS), el Panorama de la Financiación Climática de Fiyi, los planes estratégicos de los ministerios sectoriales, los Planes de Inversión de las NDC y las consultas con las partes interesadas, designamos tres prioridades de política clave para cada sector, así como tres intervenciones, metas o proyectos que, de llevarse a cabo, ayudarían a alcanzar cada objetivo de política.
La NCFS también incluye notas conceptuales para 24 proyectos urgentes de mitigación y adaptación que podrían recibir financiación del Fondo Verde para el Clima, de la División de Cambio Climático y Cooperación Internacional del Ministerio de Economía de Fiyi o de otros socios para el desarrollo.





