California está actualmente en medio de su incendio forestal más mortífero, mientras otros dos siguen arrasando, en lo que ha sido el peor año de incendios forestales del que se tenga registro.
El incendio Camp, en el norte del estado, ha arrasado más de 50.000 hectáreas y es el más mortífero de la historia de California.
El incendio Camp ha alcanzado el sombrío hito de batir un récord de 85 años: ya ha superado las 31 muertes registradas en el incendio de Griffith Park de 1933.
Los incendios forestales más mortíferos de California

Más al sur, dos incendios forestales cerca de Los Ángeles —el incendio Woolsey y el incendio Hill— siguen ardiendo y arrasan barrios de Malibú y Calabasas.
En conjunto, estos tres incendios forestales han obligado a más de 300.000 personas a abandonar sus hogares en California.
Esta evacuación masiva y el carácter mortífero del incendio Camp se deben en parte al enorme crecimiento demográfico de California: ahora viven 40 millones de personas en el estado, el doble que en 1970.
Y muchas más viven en zonas propensas a los incendios forestales. Según una investigación publicada a principios de este año, desde 1940 el número total de viviendas y terrenos urbanizados en zonas de Estados Unidos propensas a estos incendios ha aumentado casi un 1350%.
Incendios cada vez mayores
Los incendios forestales siempre han formado parte de la ecología natural de California y de varios otros estados de Estados Unidos.
Sin embargo, aunque el importante crecimiento demográfico puede ayudar a explicar el aumento de las muertes, no explica la creciente gravedad y frecuencia de los incendios forestales.
Este año, Estados Unidos no solo ha sufrido con el incendio Camp su incendio forestal más mortífero; también ha sufrido el mayor incendio forestal de su historia.
El incendio Mendocino Complex arrasó entre julio y septiembre y destruyó 459.000 acres (185.750 hectáreas).

Fuente: Business Insider
Los siete mayores incendios forestales de la historia de California se han producido desde 2003, al igual que 12 de los 15 más grandes.
El propio Gobierno de California relaciona el aumento del tamaño y la frecuencia de los incendios forestales con el cambio climático y estima que la superficie media quemada por estos incendios en todo el estado podría aumentar un 77% para 2100.
Otra investigación sostiene que la superficie de California afectada por incendios forestales podría aumentar hasta un 150% para 2039 debido al cambio climático, y que los incendios en todo Estados Unidos podrían aumentar un 500%.
El cambio climático, principal culpable
Estados Unidos no es el único país que sufrió incendios forestales sin precedentes en 2018: este verano se registraron grandes incendios en zonas rurales de países como el Reino Unido, Portugal y Grecia. Los incendios forestales incluso arrasaron zonas tan al norte como las regiones del círculo polar ártico de Noruega, Suecia, Finlandia y Rusia.
Todos ocurrieron durante olas de calor prolongadas. El calor seca la hierba y las plantas, lo que facilita que el fuego se propague rápidamente.
Se prevé que este año sea el cuarto más caluroso del que se tenga registro, a pesar de un invierno frío prolongado, en consonancia con la tendencia mundial al aumento de las temperaturas.

En particular, las temperaturas de la superficie terrestre están aumentando a un ritmo acelerado.
Los científicos del clima atribuyen estos aumentos al calor que queda atrapado en la atmósfera por los gases de efecto invernadero, como el dióxido de carbono y el metano.
Un científico del clima ha comparado el efecto actual de estos gases sobre la temperatura del planeta con tener un horno microondas por cada pie cuadrado, funcionando a máxima potencia durante seis minutos.
«El impacto de los incendios forestales en California ha sido devastador», afirma Emily Farnworth, responsable de Cambio Climático del Foro Económico Mundial.
«Esta es una realidad dolorosa y contundente de lo que significa vivir con los efectos del cambio climático. Aún hay tiempo para evitar que la situación empeore mucho más, pero se necesita un liderazgo firme de las empresas y los gobiernos para tomar las medidas urgentes necesarias».




