Debemos sustituir el gas de efecto invernadero más potente del mundo. Así se puede hacer

We can replace the sulfur hexafluoride used in electricity distribution with climate-friendly alternatives
We can replace the sulfur hexafluoride used in electricity distribution with climate-friendly alternativesImage: ABB
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  • El hexafluoruro de azufre es 23.500 veces más potente que el CO2 como gas de efecto invernadero.

  • Se utiliza para aislar la aparamenta eléctrica, y su uso aumentará a la par que la demanda mundial de electricidad.

  • Ya existen varias alternativas respetuosas con el clima al SF6. Explicamos cómo podemos dar el paso.

En el Día Mundial de la Tierra, mientras nuestros conciudadanos del mundo se comprometen a emprender una notable variedad de acciones de restauración del planeta, desde el reciclaje creativo hasta el “plogging” (recoger basura mientras se corre), es hora de volver a centrar la atención en una amenaza climática oculta: el hexafluoruro de azufre (SF6), el gas de efecto invernadero más potente del mundo.

El SF6 es un gas de fabricación humana con un potencial de calentamiento global (PCG) 23.500 veces superior al del CO2 y una permanencia de 3.200 años en la atmósfera. Cada nueva partícula que se libera permanece allí para siempre, formando una gruesa capa atmosférica que calienta la Tierra durante más de 100 generaciones. Que hoy sea el día en que nos comprometamos a innovar, colaborar y legislar para sustituir el SF6 por alternativas respetuosas con el clima en nuestras redes de distribución eléctrica.

Innovar

En 2014, la UE intentó eliminar gradualmente el SF6, pero en aquel momento no existía ninguna alternativa viable para la aparamenta más esencial, que evita los cortes de suministro en nuestras redes eléctricas. Como las fugas de SF6 de esos sistemas, estimadas entre un 0,1 % en los equipos nuevos y hasta un 3 % en los antiguos, también parecían insignificantes en comparación con las emisiones de CO2, la cuestión quedó aparcada.

Mientras tanto, la rápida proliferación de la tecnología digital y la electrificación para apoyar la transición energética no han hecho sino aumentar nuestra dependencia global de la electricidad, con un aumento previsto del 50 % de la demanda mundial entre 2020 y 2050.

Para respaldar ese crecimiento necesitamos nuevos sistemas de distribución eléctrica, lo que supondrá un crecimiento previsto del 75 % en la aparamenta de SF6 de nueva instalación. Teniendo en cuenta que estos sistemas tienen una vida útil de 30 a 40 años, la situación exige renovar la atención. El SF6 quizá no sea el mayor contribuyente al calentamiento global, pero, como el gas de efecto invernadero más potente y el único que no puede eliminarse de la atmósfera, merece una nueva mirada.

Colaborar

Todos hemos sido testigos de los increíbles avances científicos posibles gracias a la innovación y la colaboración abiertas. Desde el Proyecto Genoma Humano, de varios países, que cartografió el genoma humano por debajo del presupuesto y con dos años de antelación respecto al calendario, hasta el intercambio de datos que ha permitido el extraordinario desarrollo de múltiples vacunas contra la COVID-19 en menos de un año, el poder de la colaboración para descubrir y difundir soluciones que cambian vidas es impresionante.

Desde 2014 han surgido varias sustituciones del SF6 respetuosas con el clima, entre ellas una mezcla de gases con un PCG inferior a uno. Mi empresa ha puesto este gas bajo una patente abierta, de modo que cualquier fabricante de aparamenta de media tensión puede crearlo y utilizarlo gratuitamente. En el sector energético también es hora de colaborar y de utilizar tecnología abierta para poner de manifiesto, por primera vez, el objetivo en constante movimiento de la transición energética. Ahora está muy claro: podemos ganar la carrera climática, pero solo si trabajamos juntos.

Image: ABB

Legislar

Dadas las sustituciones del SF6 existentes y las que están en desarrollo, prevemos que para 2025 habrá una alternativa para cada tipo de distribución eléctrica. En términos puramente logísticos, sería relativamente sencillo sustituir el SF6 en la aparamenta de empresas, en la infraestructura de transporte eléctrico, en los sistemas de energía solar e incluso en las fábricas.

Las subestaciones eléctricas serán, por supuesto, mucho más complejas, y es aquí donde se necesita una intervención estratégica y coordinada. Convertir la infraestructura existente no es una tarea sencilla; es como intentar reconstruir una casa con gente viviendo dentro. En Alemania, por ejemplo, con un paisaje de 880 subestaciones estrechamente interconectadas, de las cuales 75 dan servicio a más de 100.000 personas, no podemos forzar la conversión de los equipos existentes, pero deberíamos tener un plan para garantizar que todos los equipos nuevos utilicen sustitutos del SF6. Como muestra el gráfico siguiente, incluso si empezamos ahora, seguiremos filtrando SF6 de las redes eléctricas hasta 2090.

¿Cómo sería un futuro sin SF6?Image: ABB / ZVEI

Sin embargo, no solo la logística, sino también el coste, es algo que debemos abordar juntos. Incorporar sustitutos del SF6 en todas las nuevas instalaciones requerirá inversión. Las autoridades podrían ayudar aplicando diversos mecanismos regulatorios, como subvenciones o desgravaciones fiscales, para hacer posible una conversión rápida y respetuosa con el clima.

Como tecnólogo y como ciudadano del mundo, vuelvo a poner este asunto sobre la mesa porque ya disponemos de las soluciones. Ha llegado el momento de fijar un plazo para sustituir el SF6 utilizado en la distribución eléctrica, no solo en la UE y California, donde la legislación está en juego, sino a nivel mundial.

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