Las presiones del cambio climático y del crecimiento demográfico podrían provocar escasez de agua en la mayor parte de Estados Unidos, según una investigación preliminar respaldada por el gobierno publicada el jueves.
Hasta 96 cuencas hidrográficas de las 204 que abastecen de agua dulce a la mayor parte del país podrían no cumplir la demanda mensual a partir de 2071, según indicó un equipo de científicos en la revista Earth's Future.
Una cuenca hidrográfica es una porción de terreno por la que el agua de lluvia fluye cuesta abajo hacia un río y sus afluentes.
«Con el tiempo, gran parte de EE. UU. tendrá menos agua», afirmó el coautor Thomas Brown, investigador del Servicio Forestal de EE. UU., en una entrevista telefónica.
«Veremos algunos cambios».
Las cuencas afectadas abarcan las Grandes Llanuras centrales y del sur del país, el suroeste y los estados de las Montañas Rocosas centrales, así como partes de California, el sur y el medio oeste, según indicó Brown.
La escasez de agua se produciría por el aumento de la demanda de una población en crecimiento, así como por la disminución de las precipitaciones totales y el mayor nivel de evaporación causado por el calentamiento global.
Una forma de aliviar la presión sobre las cuencas hidrográficas sería reducir el riego para la agricultura, según indicaron los científicos.
Según afirmaron, el sector agrícola puede consumir más del 75 por ciento del agua en Estados Unidos.
En concreto, los científicos afirman que los agricultores podrían reducir el riego de cultivos industriales utilizados principalmente para alimentación animal y biocombustibles, como heno, maíz forrajero, soja, sorgo, mijo, colza y panizo.
Los autores basaron sus conclusiones en proyecciones de modelos informáticos.
El estudio forma parte de la investigación realizada para elaborar la Evaluación de la Ley de Planificación de Recursos, un informe sobre el estado de los recursos renovables del país que debe publicarse cada 10 años en virtud de una ley del Congreso de 1974, según indicó Brown.
Las conclusiones del informe preliminar contrastan con el escepticismo del presidente de EE. UU., Donald Trump, respecto al cambio climático.
Trump anunció que retiraría a Estados Unidos del Acuerdo de París de 2015 para combatir el cambio climático. También ha revertido protecciones ambientales y climáticas de la era de Obama para impulsar la producción nacional de combustibles fósiles.
Al ritmo actual de calentamiento, es probable que las temperaturas mundiales alcancen 1,5 grados Celsius (2,7 grados Fahrenheit) por encima de los niveles preindustriales en algún momento entre 2030 y 2052, según un informe de las Naciones Unidas publicado el año pasado.





