Las temperaturas en Gran Bretaña han alcanzado los 40 °C por primera vez y han causado daños en todo el país.
Las temperaturas extremas provocaron incendios que destruyeron propiedades, dañaron las vías del tren y obligaron a cerrar pistas de aeropuertos.
El Gobierno británico afirma que tardará años en modernizar sus infraestructuras para hacer frente al calor.
Los bomberos trabajaron durante la noche para contener los incendios forestales y el miércoles (20 de julio) los ingenieros se apresuraron a reparar las vías del tren que se habían deformado durante el día más caluroso de Gran Bretaña, lo que provocó advertencias de que era necesario intensificar los esfuerzos para combatir el cambio climático.
El martes (19 de julio), cuando las temperaturas superaron por primera vez los 40 °C, el Cuerpo de Bomberos de Londres vivió su día más ajetreado desde la Segunda Guerra Mundial: se desataron incendios que destruyeron decenas de propiedades en la capital y las llamas se propagaron por los pastizales secos como yesca a los lados de las vías ferroviarias y las carreteras.
«No nos queda nada, lo hemos perdido todo», declaró a la BBC Timothy Stock, un residente que perdió su casa en un incendio en la localidad de Wennington, al este de Londres.
Los trenes que circulaban desde Londres hacia el norte por la costa este de Inglaterra fueron cancelados al menos hasta el mediodía del miércoles (20 de julio), después de que un incendio cerca de la ciudad de Peterborough, en el centro de Inglaterra, dañara el equipo de señalización. Otros incendios en la red dañaron las vías y las líneas aéreas.
«Por favor, no viajen hoy hacia ni desde la estación londinense de King's Cross», indicó la operadora London North Eastern Railway sobre la importante estación de Londres.
La Oficina Meteorológica del Reino Unido dijo que el martes (19 de julio) se registró en Coningsby, en el centro de Inglaterra, una nueva temperatura récord provisional de 40,3 °C (104,5 °F); en 34 lugares del país se superó el máximo anterior de 38,7 °C (101,7 °F), registrado en 2019.
Los meteorólogos pronosticaron un día mucho más fresco el miércoles (20 de julio), con algunos episodios de lluvia más tarde.
El día más caluroso de Gran Bretaña: ¿un anticipo del futuro?
El Gobierno británico ha defendido su historial en materia medioambiental y ha destacado su decisión de avanzar hacia las cero emisiones netas, pero los ministros han admitido que modernizar sus infraestructuras para hacer frente al calor llevará años.
«La triste realidad es que este podría ser el aspecto del futuro de Londres y del Reino Unido si no tomamos medidas contundentes ahora frente a la crisis climática», afirmó Sadiq Khan, alcalde de Londres y miembro del opositor Partido Laborista.
Stephen Belcher, director de Ciencia y Tecnología de la Oficina Meteorológica del Reino Unido, dijo que, si no se reducen las emisiones de gases de efecto invernadero, Gran Bretaña podría sufrir olas de calor similares cada tres años.
En un momento dado, el lunes (18 de julio), hubo que cerrar dos pistas de aeropuertos debido a daños en la superficie. Las compañías eléctricas se enfrentaron a cortes del suministro porque el calor abrasó sus equipos; muchas escuelas cerraron temprano y los zoológicos tuvieron dificultades para mantener frescos a los animales.
Los directivos del salón aeronáutico de Farnborough, uno de los dos mayores del mundo, iban de un pabellón con aire acondicionado a otro, mientras que muchos se marcharon temprano el martes (19 de julio) por temor a que la red ferroviaria no pudiera seguir funcionando.
«Creo que lo ocurrido hoy nos recuerda la importancia de combatir el cambio climático, porque se trata de un acontecimiento extraordinario y sin precedentes», dijo Simon Clarke, ministro del Tesoro.
Khan elogió la labor de los bomberos después de que recibieran 2.600 llamadas de emergencia, frente a una media diaria habitual de 350. El Servicio de Ambulancias de Londres recibió 400 llamadas por hora de personas con problemas por la exposición al calor, dificultades para respirar, mareos y desmayos.
«El problema es que no ha llovido en todo el mes de julio en Londres», dijo Khan a BBC Radio. «La hierba está como el heno, por lo que prende fuego con más facilidad y, una vez que se enciende, las llamas se propagan rapidísimo».





