La escasez de agua, la contaminación del aire, las enfermedades, las olas de calor y los ciclones figuran entre los riesgos climáticos a los que se enfrentan los niños del mundo, según el Índice de Riesgo Climático para la Infancia de UNICEF.
Los jóvenes son más vulnerables cuando carecen de acceso a servicios esenciales como el agua, el saneamiento y la atención sanitaria.
Se estima que 850 millones de niños viven en zonas con al menos cuatro perturbaciones climáticas y ambientales superpuestas.
Casi la mitad de los 2.200 millones de niños del mundo se enfrenta a una amenaza “mortal” derivada de perturbaciones climáticas y ambientales, según un nuevo informe.
El Índice de Riesgo Climático para la Infancia de UNICEF, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, revela que casi 1.000 millones de niños viven en uno de los 33 países más expuestos al riesgo.
“La supervivencia de estos niños está seriamente amenazada por los efectos del cambio climático”, afirma la directora ejecutiva de UNICEF, Henrietta Fore.
África en riesgo
Los niños de la República Centroafricana, Chad, Nigeria, Guinea y Guinea-Bisáu, en el oeste de África, son los más expuestos según el ranking de 163 países de UNICEF, mientras que los de Nueva Zelanda, Luxemburgo e Islandia parecen estar más seguros.
El Índice de Riesgo Climático para la Infancia clasifica los países según el grado de exposición de los niños a perturbaciones climáticas y ambientales, como los ciclones y las olas de calor. También analiza el acceso de los jóvenes a servicios esenciales, como el agua, el saneamiento, la atención sanitaria y la educación.
En el prólogo del informe, activistas climáticos juveniles de México, Bangladés, Kenia y Suecia, entre ellos la activista Greta Thunberg, señalan que los 33 países de “riesgo extremadamente alto” emiten conjuntamente tan solo el 9 % de las emisiones mundiales de CO2. Sin embargo, los 10 países que más emiten generan casi el 70 % de las emisiones globales.
Entre los principales hallazgos figuran:
Escasez de agua – 920 millones de niños están muy expuestos a la escasez de agua. Se prevé que esta situación empeore a medida que el cambio climático aumente la frecuencia y la gravedad de riesgos como las sequías y el estrés hídrico.
Contaminación del aire – 2.000 millones de niños – casi el 90 % de los niños del mundo – están muy expuestos a niveles peligrosos de contaminación del aire. Si seguimos quemando combustibles fósiles, es probable que la situación empeore, según UNICEF.
Enfermedades – 600 millones de niños corren un alto riesgo de contraer enfermedades transmitidas por vectores –es decir, por especies hematófagas– como la malaria y el dengue. Esto se debe a que el cambio climático favorece en mayor medida a portadores de enfermedades, como los mosquitos.
Olas de calor – representan un alto riesgo para 820 millones de niños, cifra que probablemente empeorará a medida que aumenten las temperaturas medias mundiales.
Ciclones – 400 millones de niños están muy expuestos a estas tormentas tropicales, que se prevé que aumenten en frecuencia e intensidad.
Inundaciones – las inundaciones de ríos y costas suponen, respectivamente, un alto riesgo para otros 330 millones y 240 millones de niños. El deshielo de los glaciares, el aumento de las precipitaciones y la subida del nivel del mar probablemente incrementarán este riesgo.
Contaminación por plomo – el aire, el agua, el suelo y los alimentos contaminados ponen en riesgo a 815 millones de niños en todo el mundo.
UNICEF concluye que casi todos los niños del planeta están expuestos a al menos uno de estos riesgos. Sin embargo, el riesgo para los jóvenes aumenta en los países con múltiples peligros superpuestos. Por ejemplo, en las zonas con al menos cuatro perturbaciones climáticas y ambientales superpuestas viven, según las estimaciones, 850 millones de niños, es decir, 1 de cada 3 en todo el mundo. Y 80 millones de niños se enfrentan al menos a seis peligros climáticos y ambientales.
Soluciones frente al riesgo climático
Para hacer frente a esta crisis, UNICEF considera que los responsables de la toma de decisiones deben mejorar su capacidad para escuchar a los jóvenes e incorporar sus opiniones y experiencias en las políticas y los procesos climáticos. Esto incluye implicarlos en todas las decisiones relacionadas con el clima, también en negociaciones internacionales como la COP26 cumbre climática de las Naciones Unidas.
Por otra parte, proporcionar a los jóvenes educación climática y competencias verdes les ayudará a adaptarse y prepararse para el cambio climático.
Al mismo tiempo, los sistemas de agua, saneamiento e higiene, la sanidad, la educación y otros servicios clave para la infancia necesitan más inversión para adaptarse al cambio climático y reforzar su resiliencia. Además, es urgente actuar para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y evitar las peores consecuencias de la crisis climática.
Acelerar el progreso
Las soluciones a los desafíos globales, como intensificar la acción climática y avanzar hacia una recuperación inclusiva, serán el eje de la próxima Cumbre sobre el Impacto del Desarrollo Sostenible.
Este evento virtual de cuatro días se celebra junto con la Asamblea General de las Naciones Unidas y reúne a líderes mundiales del ámbito empresarial, gubernamental y de la sociedad civil.
Se centrará en nuevas tecnologías, políticas y alianzas para impulsar la cooperación y acelerar el progreso






