El Comité del Patrimonio Mundial de la UNESCO ha emitido hasta ahora su decisión más contundente sobre el cambio climático, al reconocer la amenaza mundial que representa para muchos bienes del Patrimonio Mundial.
Está previsto que la decisión se adopte hoy, al concluir la reunión anual del Comité en Cracovia (Polonia), y «expresa su máxima preocupación por los graves efectos notificados del blanqueamiento de corales que han afectado a bienes del Patrimonio Mundial en 2016-17, así como porque se prevé que el cambio climático afecte gravemente a la mayoría de los arrecifes de coral del Patrimonio Mundial».
También insta a los 193 países signatarios de la Convención del Patrimonio Mundial a emprender acciones para hacer frente al cambio climático en el marco del objetivo del Acuerdo de París de limitar el aumento de la temperatura media mundial a 1.5℃ por encima de los niveles preindustriales.
Esta decisión marca un cambio importante en el grado de reconocimiento por parte del Comité, encargado de proteger los bienes del Patrimonio Mundial, aparentemente sacudido por el devastador blanqueamiento que ha sufrido la mayoría de los arrecifes de coral del Patrimonio Mundial en todo el mundo.
En el pasado, el Comité limitaba sus decisiones a abordar amenazas localizadas, como la contaminación del agua y la sobrepesca, y dejaba en manos de otras instancias de las Naciones Unidas la responsabilidad de hacer frente al cambio climático mundial.
En el preámbulo de su última decisión, el Comité ha reconocido que los esfuerzos locales por sí solos «ya no son suficientes» para salvar los arrecifes de coral amenazados del mundo.
Pero, aunque se trata de un avance alentador, algunos miembros del Comité aún tienen dificultades para aceptar la necesidad de abordar los efectos mundiales del cambio climático. Esto ocurre pese a que sus efectos son cada vez más evidentes en otros bienes del Patrimonio Mundial, como glaciares, selvas tropicales, islas oceánicas y lugares que muestran la pérdida de especies clave.
Las «joyas» del patrimonio marino mundial
El mes pasado, el Centro del Patrimonio Mundial de la UNESCO publicó la primera evaluación científica mundial del impacto del cambio climático en los 29 arrecifes de coral inscritos en la Lista del Patrimonio Mundial, «las joyas de la corona del Patrimonio Mundial».
El informe ofrece un panorama desolador: todos menos tres de los arrecifes de coral del Patrimonio Mundial han sufrido blanqueamiento en los últimos tres años. Lugares emblemáticos como la Gran Barrera de Coral (Australia), las islas del noroeste de Hawái (Estados Unidos), las Lagunas de Nueva Caledonia (Francia) y el atolón de Aldabra (Seychelles) han sufrido el peor blanqueamiento del que se tiene registro.
El daño del que más se informó fue el blanqueamiento sin precedentes que sufrió la Gran Barrera de Coral en 2016-17, que mató a alrededor del 50% de sus corales.
El informe científico prevé que, sin grandes reducciones de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero, los 29 arrecifes «dejarán de existir como ecosistemas de arrecifes de coral funcionales antes de que termine este siglo».
Los arrecifes pueden tardar entre 10 y 20 años en recuperarse del blanqueamiento. Si continúa la trayectoria actual de emisiones, en las próximas dos décadas 25 de los 29 arrecifes del Patrimonio Mundial sufrirán un estrés térmico grave dos veces por década. En la práctica, esto significa que no podrán recuperarse.
También cabe señalar que la mayoría de los arrecifes de coral del Patrimonio Mundial están mucho mejor gestionados que otros arrecifes del mundo, por lo que las consecuencias del cambio climático para los arrecifes de coral a escala mundial son mucho peores.
Todos los arrecifes de coral son importantes
Casi un tercio de las especies de peces marinos del mundo dependen de los arrecifes de coral durante alguna etapa de su ciclo de vida. Además, hay 6 millones de personas que pescan en arrecifes en 99 países y territorios de todo el mundo. Esto equivale a cerca de una cuarta parte de los pescadores artesanales del mundo que dependen directamente de los arrecifes de coral.
La mitad de todos los pescadores de arrecifes de coraldel mundo se encuentra en el Sudeste Asiático, y los países insulares del Pacífico occidental también tienen una elevada proporción de pescadores de arrecife entre su población. En total, más de 400 millones de personas de los países en desarrollo más pobres del mundo viven a menos de 100km de los arrecifes de coral. La mayoría depende directamente de los arrecifes para obtener alimentos y medios de vida.
Los arrecifes de coral aportan más valor que cualquier otro ecosistema de la Tierra. Protegen a las comunidades costeras de las inundaciones y la erosión, sostienen las actividades pesqueras y los negocios de turismo y albergan una asombrosa variedad de vida marina. Su valor social, cultural y económico se ha estimado en 1 billón de dólares estadounidenses a escala mundial.
Las proyecciones recientes indican que la pérdida de servicios ecosistémicos de los arrecifes relacionada con el clima ascenderá a más de 500.000 millones de dólares estadounidenses al año para 2100. Los mayores efectos los sufrirán los millones de personas cuyos medios de vida dependen de los arrecifes.
¿Y en otros lugares?
Reconocer que se prevé que el cambio climático afecte gravemente a la mayoría de los arrecifes de coral del Patrimonio Mundial es un buen comienzo. Sin embargo, el Comité no puede permitirse esperar a que se observen niveles similares de efectos adversos en otros sitios del patrimonio natural y cultural de todo el mundo.
El Comité del Patrimonio Mundial y otros organismos influyentes deben seguir reconociendo que el cambio climático ya ha afectado a una amplia gama de valores del Patrimonio Mundial mediante efectos relacionados con el clima, como las migraciones de especies, la pérdida de biodiversidad, el deshielo de los glaciares, el aumento del nivel del mar, el incremento de los fenómenos meteorológicos extremos, una mayor frecuencia de incendios forestales y el aumento de la erosión costera. Para ayudar a comprender la magnitud del problema, el Comité ha pedido al Centro del Patrimonio Mundial y a los organismos consultivos internacionales que «estudien más a fondo los efectos actuales y potenciales del cambio climático en los bienes del Patrimonio Mundial» y presenten un informe en 2018.
Dos de los fundamentos clave de la Convención del Patrimonio Mundial son proteger el patrimonio cultural y natural del mundo y transmitirlo a las generaciones futuras. Por nuestro bien y por el de las generaciones futuras, esperemos poder hacer ambas cosas.





