La sostenibilidad como imperativo empresarial en las cadenas de suministro aumentó pese a la pandemia, según una nueva encuesta.
El 80% de los encuestados afirmó que la pandemia no tuvo ningún impacto o incrementó los compromisos de sus empresas con la sostenibilidad de la cadena de suministro.
Los hallazgos proceden del Informe sobre el Estado de la Sostenibilidad de las Cadenas de Suministro 2021, elaborado por el Centro MIT para el Transporte y la Logística.
Gran parte de los esfuerzos por hacer sostenibles las empresas se centra en sus cadenas de suministro, que se vieron gravemente afectadas durante la pandemia de Covid-19. Sin embargo, según una nueva investigación del Centro MIT para el Transporte y la Logística (CTL), las inversiones en sostenibilidad de la cadena de suministro (SCS, por sus siglas en inglés) apenas se ralentizaron, incluso mientras la pandemia arreciaba.
El hallazgo, recogido en el Informe sobre el Estado de la Sostenibilidad de las Cadenas de Suministro 2021, advierte a las empresas de que ignorar la sostenibilidad de sus cadenas de suministro es un riesgo. Esto es especialmente cierto en el caso de las empresas con un compromiso bajo o moderado con la SCS, como las organizaciones clasificadas como «Bajo esfuerzo» y «Soñador» en la nueva tipología de empresas SCS que aparece por primera vez en el informe.
La investigación también destaca la creciente presión que sufren las empresas para destinar recursos a la SCS. Esta presión provino de diversos grupos de interés el año pasado y sugiere que la sostenibilidad en las cadenas de suministro es una tendencia empresarial, y no una moda pasajera.
El CTL publica el Informe sobre el Estado de la Sostenibilidad de las Cadenas de Suministro 2021 en colaboración con el Consejo de Profesionales de la Gestión de la Cadena de Suministro (CSCMP), una destacada asociación profesional de socios. El informe de este año cuenta con el patrocinio de BlueYonder, C.H. Robinson, KPMG, Intel y Sam's Club.
Los esfuerzos en sostenibilidad, sin desanimarse por la Covid-19
«Creemos que la cooperación entre sectores es fundamental para comprender a fondo la complejidad y la evolución de los esfuerzos en materia de sostenibilidad en sentido amplio», afirma David Correll, científico investigador del CTL. «Nuestro trabajo con el CSCMP y nuestros patrocinadores nos ayuda a integrar esta investigación esencial y sus conclusiones en el contexto de la práctica real de la gestión de la cadena de suministro».
La investigación incluyó una encuesta internacional a gran escala dirigida a profesionales de la cadena de suministro, con más de 2.400 encuestados, es decir, más del doble que en el informe anterior. La encuesta se realizó a finales de 2020. Además, se completaron 21 entrevistas en profundidad con directivos, y para el informe se analizaron noticias, contenidos de redes sociales e informes relevantes.
Más del 80% de los encuestados afirmó que la pandemia no tuvo ningún impacto o incrementó los compromisos de sus empresas con la SCS: el 83% de los directivos entrevistados afirmó que la Covid-19 había acelerado la actividad en SCS o, como mínimo, había aumentado la conciencia y dado urgencia a este campo en crecimiento.
La presión para apoyar la sostenibilidad en las cadenas de suministro provino de múltiples fuentes, tanto internas como externas, pero aumentó sobre todo entre los inversores y las asociaciones sectoriales. Internamente, los directivos de las empresas fueron los principales defensores de la SCS.
Aunque existen muchos enfoques para invertir en SCS, el interés por la protección de los derechos humanos y el bienestar de los trabajadores, junto con el ahorro energético y la energía renovable, aumentó significativamente el año pasado. El desarrollo de proveedores fue el mecanismo más habitual que utilizaron las empresas para cumplir sus compromisos en materia de SCS.
Más inversión, algunos obstáculos
Dado el impulso de la SCS, es probable que el futuro traiga más inversión en esta área cada vez más importante de la gestión de cadenas de suministro. Y los profesionales, que aportan una profunda experiencia en el sector y una visión integral de las empresas, cobrarán cada vez más influencia como defensores de la sostenibilidad.
Pero también hay obstáculos considerables que superar. Por ejemplo, cabe destacar que la mayor parte del impulso de la SCS parece proceder de grandes empresas (con más de 1.000 empleados) y de empresas muy grandes (con más de 10.000 empleados) incluidas en la investigación. Las pequeñas y medianas empresas se comprometieron mucho menos, y se necesita más trabajo para incorporarlas, mediante una mejor comprensión de las barreras a las que se enfrentan.
Una preocupación más general es que una mayor atención por parte de los grupos de interés, en particular los consumidores, los inversores y los reguladores, traiga consigo un mayor escrutinio de los historiales de SCS de las empresas y una menor tolerancia a los esfuerzos simbólicos para hacer sostenibles las cadenas de suministro. Según el informe, la mejora de la transparencia y la divulgación en la cadena de suministro es fundamental para las respuestas de las empresas.
Algunas cuestiones de gran repercusión, como la lucha contra las injusticias sociales y la mitigación del cambio climático, seguirán presionando a las empresas para que inviertan en iniciativas significativas de SCS. De ello se deduce que es probable que la relación entre el desempeño de las empresas en SCS y su rentabilidad se fortalezca en los próximos años.
¿Cumplirán las empresas lo prometido?
Mientras las empresas lidian con estas cuestiones, se enfrentarán a decisiones difíciles. Por ejemplo, el director de operaciones de una empresa de bienes de consumo entrevistado para el informe describió la operación bajo las restricciones de la pandemia como un «cálculo moral», en el que algunos compromisos en materia de sostenibilidad tuvieron que sacrificarse temporalmente para lograr otros. Es probable que este cálculo ponga a prueba a muchas empresas mientras equilibran sus respuestas a las exigencias de la SCS. Una cuestión clave es determinar en qué medida los compromisos recientes de las empresas en materia de emisiones netas cero se traducirán en acciones eficaces en SCS durante los próximos años.
Los equipos de investigación del CTL y del CSCMP están sentando las bases del Informe sobre el Estado de la Sostenibilidad de las Cadenas de Suministro 2022. Este informe anual de situación pretende ayudar a los profesionales y al sector a tomar decisiones de sostenibilidad más eficaces e informadas. El cuestionario para el informe del próximo año se abrirá en septiembre.



