Singapur lidera la reutilización de aguas residuales. ¿Qué puede enseñar al resto del mundo?

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  • Singapur recicla sus aguas residuales para que sean lo bastante limpias para beber.

  • El Estado insular es uno de los lugares del mundo más afectados por el estrés hídrico.

  • El cambio climático deja a una lista creciente de países ante problemas de agua.

  • No existe una única solución para ello, pero el Banco Mundial afirma que una inversión inteligente en soluciones de agua limpia y saneamiento puede ayudar.

Singapur elimina el «residuo» de sus aguas residuales al convertir las aguas negras en agua potable segura y limpia mediante un sistema avanzado de filtración y tratamiento.

El Changi Water Reclamation Plant constituye el núcleo del sistema, con capacidad para tratar hasta 900 millones de litros de aguas residuales al día, lo que equivale aproximadamente al agua contenida en 350 piscinas olímpicas.

Esta empresa emergente está revolucionando el tratamiento de aguas residuales.
Esta empresa emergente está revolucionando el tratamiento de aguas residuales.
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El suelo escasea en Singapur, al ser un Estado insular, por lo que gran parte del sistema de tratamiento funciona bajo tierra. En algunos puntos llega a alcanzar 25 plantas de profundidad, a través de una extensa red de túneles, tuberías, depósitos, equipos de filtración y otras infraestructuras.

Las aguas residuales procedentes de las alcantarillas llegan a la planta a través de 48 kilómetros de túneles conectados, donde se filtran y se bombean a la superficie. Después se eliminan las bacterias, los virus y otras impurezas, primero mediante un sistema de filtración de alta tecnología y, luego, mediante rayos ultravioleta para desinfectar el agua. El resultado se conoce como “NEWater”, que es limpia, segura y apta para beber.

Una vez tratada, el agua se utiliza ampliamente en industrias como el gran sector de fabricación de microchips de la isla, que depende en gran medida del agua. También se emplea en los sistemas de refrigeración que regulan la temperatura de los numerosos edificios altos que dominan el horizonte – las temperaturas en Singapur están aumentando al doble de la media mundial. Y parte del agua tratada se utiliza para reponer los embalses de agua potable, que puede evaporarse con el intenso calor de la estación seca.

El cambio climático está aumentando el número y la intensidad de fenómenos meteorológicos extremos, como las sequías.Image: REUTERS/Monicah Mwangi

Estrés hídrico: un desafío mundial

A pesar de estar rodeada de agua de mar, Singapur es uno de los países más afectados por el estrés hídrico del mundo en lo que respecta al agua potable.

Con pocos recursos de agua dulce propios y un espacio limitado para embalses, el gobierno depende en gran medida de la producción de las plantas desalinizadoras y del agua potable importada de la vecina Malasia.

Singapur es uno de un número creciente de países que se enfrentan a la amenaza del estrés hídrico. La crisis climática está aumentando el número y la intensidad de fenómenos meteorológicos extremos, como las sequías. Con el crecimiento de la población mundial, que previsiblemente alcanzará los 9.900 millones en 2050, esto está ejerciendo una presión insostenible sobre los escasos recursos hídricos del planeta.

Casi una cuarta parte de la población mundial no tiene acceso a agua potable segura. Image: Our World in Data

Más del 25 % de la población mundial carece de acceso a agua potable gestionada de forma segura, tal como la definen la Organización Mundial de la Salud y el UNICEF. Piense en ese porcentaje un momento: equivale a una de cada cuatro personas.

Acceso al agua para todos

La amenaza del estrés hídrico varía entre regiones y niveles de renta nacional. Mientras que el 98 % de las personas que viven en países de ingreso alto tiene acceso a un suministro de agua segura y no contaminada en el grifo, esta cifra baja al 30 % en el África subsahariana. Y en los países de ingreso bajo, casi el 6 % de la población depende únicamente del agua superficial para beber; es decir, de cualquier masa de agua situada sobre la superficie, como arroyos, ríos y lagos.

Se calcula que 2.000 millones de personas –el 26 % de la población mundial– viven en países con estrés hídrico, según ONU-Agua.

El Objetivo de Desarrollo Sostenible 6 de la ONU pretende garantizar el acceso a agua potable segura y al saneamiento para todos antes de 2030. Aunque se están logrando avances, se necesita más acción, ya que el mundo no va por buen camino para alcanzar este objetivo.

Es importante reconocer que no existe una solución única para los distintos desafíos a los que se enfrentan los países con estrés hídrico.

¿Qué hace el Foro para abordar el desafío hídrico mundial?

Los sistemas de tratamiento de agua de alta tecnología, como el de Singapur, pueden ser útiles en algunos países desarrollados, pero estos métodos pueden no ser adecuados ni asequibles para muchos países en desarrollo. El Banco Mundial afirma que es necesaria una inversión inteligente en soluciones de agua limpia y saneamiento para ayudar a cubrir las brechas en el acceso mundial a estos recursos esenciales.

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