Nigel Topping, Alto Campeón de la ONU para el Cambio Climático de la COP26, comparte con el Foro Económico Mundial su opinión sobre los ámbitos en los que la acción climática está dando resultados.
Según Topping, las economías emergentes y en desarrollo, excluida China, necesitan unos 2 billones de dólares más al año para hacer frente al cambio climático de manera eficaz.
Algunas iniciativas ya están dando resultados: se están reforestando enormes extensiones de tierra en África, con los agricultores al frente, gracias a una iniciativa puesta en marcha en la COP26 de Glasgow el año pasado.
Antes de la COP27, el Foro Económico Mundial habló con Nigel Topping, Alto Campeón de la ONU para el Cambio Climático de la COP26.
Nigel Topping comparte su opinión sobre el cambio climático
Desde los créditos de carbono hasta la agricultura y la alimentación, estas son sus opiniones sobre la agenda positiva para la naturaleza, los ámbitos en los que la acción climática está dando resultados y aquellos en los que hace falta trabajar más.
En los últimos 12 meses, la naturaleza ha ganado protagonismo en la agenda junto con el objetivo de cero emisiones netas. ¿Por qué es importante que el sector privado se centre en la naturaleza en el contexto de la acción climática?
Nigel Topping: «Hay un par de motivos. En primer lugar, parece que todo el mundo entiende que debemos alcanzar las cero emisiones netas y avanzar más allá de ese objetivo lo antes posible, porque casi todas las semanas vemos los costos económicos y humanos del cambio climático. Y no podemos lograrlo sin la naturaleza. En términos generales, la naturaleza representa alrededor de una cuarta parte del problema y cerca de un tercio de la solución.
Pero también hay una razón macroeconómica, sobre todo para las empresas del sistema alimentario, de uso de la tierra y agrícola. Acabamos de publicar una investigación que muestra que, si las mayores empresas de alimentación y agricultura no adoptan un enfoque positivo para la naturaleza, hasta un 26 % del valor estará en riesgo de aquí a 2030. Pero siempre que hay un riesgo importante, también hay grandes oportunidades para quienes se adelantan a esos riesgos: se trata de una oportunidad de 4,5 billones de dólares.
A estas alturas, todos estamos acostumbrados a la idea de que debemos llevar a cabo una transición energética casi completa. También tendremos que transformar profundamente la alimentación, el uso de la tierra y la agricultura».
Una investigación de Race to Zero, la campaña mundial de actores no estatales que usted dirige, muestra que el 94 % de las empresas forestales, de uso de la tierra y agrícolas que se han comprometido a alcanzar las cero emisiones netas corren el riesgo de incumplir sus compromisos por no actuar contra la deforestación. ¿Qué medidas deben tomar las empresas y los inversores, y para cuándo?
Nigel Topping: «Bueno, ahora disponemos de muchos más datos y metodologías sobre la naturaleza, procedentes de organizaciones como la Science Based Targets Network y el Taskforce on Nature-related Financial Disclosures, que ayudan a las empresas a comprender mejor los riesgos y las oportunidades y a fijar objetivos sólidos. Pero si el objetivo climático no es lo bastante ambicioso, las medidas tampoco lo serán.
Pero, como dice, realmente tenemos que actuar. Debemos reducir las emisiones a la mitad en esta década. En particular, tenemos que eliminar todas las prácticas que impulsan la deforestación para producir materias primas como la soja, el aceite de palma, la carne de vacuno y la madera. Eso debe erradicarse en esta década».
En la COP26, 13 de las mayores empresas agroalimentarias del mundo anunciaron que acelerarían las medidas para detener la deforestación en sus cadenas de suministro, de acuerdo con una trayectoria de 1,5 °C, y que elaborarían una hoja de ruta antes de la COP27. ¿Son estos compromisos lo bastante profundos y amplios?
Nigel Topping: «Bueno, por supuesto, estas empresas son el eje central del sistema mundial de comercio de alimentos. Por eso, si no están alineadas con el objetivo de 1,5 °C, la tarea será muy difícil. El mundo incumplió muchos objetivos de deforestación para 2020. Así que no podemos seguir viendo revisiones de las hojas de ruta indefinidamente. Lo que tenemos que ver en la COP27 es que las empresas estén aplicando esas hojas de ruta.
«Todo el mundo debe acelerar el ritmo, porque esta es la década en la que o hacemos frente a la deforestación o perdemos la posibilidad de mantener el objetivo de 1,5 grados al alcance».
Nigel Topping, Alto Campeón de la ONU para el Cambio Climático
También necesitamos que una masa crítica de bancos alinee sus prácticas de financiación del comercio con el objetivo de cero deforestación, junto con inversores y empresas de fabricación y distribución de alimentos, para que todo el sistema quede alineado. Todo el mundo debe acelerar el ritmo, porque esta es la década en la que o hacemos frente a la deforestación o perdemos la posibilidad de mantener el objetivo de 1,5 grados al alcance».
Race to Zero pide a las empresas que firmen una carta de compromiso para eliminar la deforestación de las cadenas de suministro para 2025. ¿Qué más deben hacer?
Nigel Topping: Eliminar únicamente lo negativo es parte de la solución. Pero también tenemos que empezar a ver inversiones en alternativas. Por ejemplo, Nestlé está invirtiendo 1.200 millones de francos suizos en agricultura regenerativa, apoyando a 500.000 agricultores y 150.000 mil proveedores. Ese es el tipo de medidas que necesitamos de los principales actores del sistema alimentario mundial.
Hay avances alentadores. Por ejemplo, solo en África hay más de 700 millones de hectáreas de tierras agrícolas degradadas. En la COP26, 32 países africanos se comprometieron a restaurar más de 100 millones de hectáreas y pidieron 2.000 millones de dólares en inversiones. La iniciativa se llama AFR100, la Iniciativa Africana para la Restauración del Paisaje Forestal. Varios fondos ya han empezado a invertir.
Y lo interesante de la regeneración es que mejora de inmediato los medios de vida de los agricultores porque aumenta directamente la productividad. Esa es la clave de esta cuestión. Todo esto tiene que ver con el desarrollo: empleo, ingresos y crecimiento económico. Para algunas comunidades, reducir las emisiones ocupa el tercer o cuarto lugar en la lista de prioridades».
«La regeneración de las tierras agrícolas degradadas mejora de inmediato los medios de vida de los agricultores. Esa es la clave: todo esto tiene que ver con empleo, ingresos y crecimiento económico».
Nigel Topping, Alto Campeón de la ONU para el Cambio Climático
¿Cuál es el panorama general de la cantidad de dinero que requiere la agenda positiva para la naturaleza y quién tendrá que aportarlo?
Nigel Topping: Se trata de invertir para aumentar la productividad y el empleo, así que rechazo el planteamiento de «quién tendrá que aportarlo». Mi pregunta es: ¿quién ganará dinero si encuentra soluciones y formas de estructurar inversiones positivas para la naturaleza que generen rentabilidad?
¿De cuánto estamos hablando? Es complicado. Pero las economías emergentes y en desarrollo, excluida China, necesitan unos 2 billones de dólares más al año. Alrededor del 70 % de esa suma debe proceder del sector privado. Pensemos en África, donde la gran mayoría de la población trabaja en la agricultura. Hace falta invertir mucho en los pequeños agricultores, pero también en las pequeñas y medianas empresas (pymes). Por ejemplo, una empresa emergente muy prometedora de Nigeria fabrica cajas refrigerantes alimentadas con energía solar que reducen enormemente el desperdicio de alimentos mientras se transportan verduras por un país cálido y húmedo. Además de invertir en empresas que ofrecen servicios al mercado, tenemos que conceder préstamos a las pymes que son la columna vertebral del sistema alimentario de los mercados emergentes. La COP27 de Sharm el-Sheij se centrará mucho en este tema.
Así que sí, se trata de inversiones de socios multinacionales, pero también, y de manera crucial, de los participantes en la cadena de valor y las empresas locales. No olvidemos que esta es una historia de crecimiento; por eso hay motivos para invertir en cambiar las prácticas».
¿Hasta qué punto están comprometidos los inversores con la agenda positiva para la naturaleza? ¿Qué papel tienen y necesitamos una especie de GFANZ (Alianza Financiera de Glasgow para las Cero Emisiones Netas) para la naturaleza?
Nigel Topping: Bueno, siempre que uno se compromete a alcanzar las cero emisiones netas, también debe comprometerse a generar un impacto positivo en la naturaleza, porque no se puede tener una cosa sin la otra. Mark Carney se ha pronunciado con mucha contundencia al respecto y GFANZ ha publicado recientemente algunas orientaciones.
En Race to Zero estamos trabajando para que más entidades del sector financiero firmen nuestra carta de compromiso para poner fin a la deforestación impulsada por la producción de materias primas. Si usted es gestor de activos, ese compromiso implica gestionar las empresas de alimentación y agricultura de su cartera para asegurarse de que eliminen las prácticas que producen materias primas en tierras deforestadas.
Además, estas medidas están cada vez más alineadas con la legislación, como el nuevo reglamento europeo que prohíbe la venta de productos procedentes de tierras degradadas o deforestadas. Así que estamos viendo cómo los inversores dejan claras sus expectativas con bastante rapidez. Las empresas que han fijado objetivos, pero no los están aplicando, se enfrentarán a una presión cada vez mayor de sus propietarios y de los reguladores para que lo hagan.
Muchas de las presiones que llevan a las empresas a cambiar responden al mercado, pero ¿qué importancia tiene la regulación?
Nigel Topping: Sin duda, la regulación tiene un papel que desempeñar. Race to Zero publicó recientemente El punto de inflexión, un informe que pide una transición urgente del liderazgo voluntario a unas normas coherentes a escala mundial para lograr un mundo con cero emisiones netas. No podemos esperar que los cambios sistémicos se basen únicamente en iniciativas voluntarias, porque siempre habrá quien se oculte. Por eso, esto tiene que regularse.
Los objetivos de cero emisiones netas abarcan ahora más del 90 % de la economía mundial. Sin embargo, menos de una quinta parte de los objetivos fijados por gobiernos nacionales y subnacionales y solo un tercio de las mayores empresas cotizadas con objetivos de cero emisiones netas cumplen realmente criterios alineados con la ciencia.
Race to Zero
Los reguladores imponen un precio infinito a determinadas actividades al declararlas ilegales. Pero los sistemas son complejos. Es muy difícil diseñar la regulación perfecta en poco tiempo. Durante esta transición, el aumento gradual de la presión de los inversores facilita que los reguladores sean más audaces, y viceversa. Es lo que llamamos el «círculo de la ambición». Para ello, todo el mundo debe avanzar tan rápido como pueda y expresarse con claridad, porque eso impulsa a los demás.
La regulación local también desempeña un papel enorme. Se necesitan normas tanto en el lado de la oferta como en el de la demanda, y todas deben aplicarse.
Usted escribió: «la única moneda que importa ahora es la calidad y el ritmo de la ejecución». Un año después de Glasgow, ¿ha habido avances suficientes o alentadores, sobre todo en la agenda positiva para la naturaleza?
Nigel Topping: No suficientes, pero sí alentadores: se asumieron compromisos y empezamos a ver que se destinan fondos a cumplirlos. Como mencioné, estamos viendo buenos avances en AFR100 para restaurar tierras degradadas en África. Es interesante que muchas de esas inversiones dependan de los créditos de carbono. El debate ha madurado: pasó de un entusiasmo algo efervescente a mercados con normas muy laxas y, luego, a una especie de puritanismo que afirma que nada funcionará y que hay que prohibirlo todo. Ahora empezamos a ver un enfoque real en la calidad de las normas tanto por el lado de la oferta como por el de la demanda.
También empezamos a ver avances en la aplicación de la AIM4C (Misión de Innovación Agrícola para el Clima)iniciativa promovida por los Emiratos Árabes Unidos y Estados Unidos. Mientras tanto, Egipto ha puesto en marcha su iniciativa FAST (Alimentación y Agricultura para una Transformación Sostenible). Y ahora hemos incorporado la agricultura regenerativa a la Agenda de Avances, puesta en marcha en la COP26 de Glasgow para promover tecnologías limpias que ayuden a mantener al alcance el objetivo de 1,5 °C.
Cada vez son más los países comprometidos a invertir en las tecnologías necesarias para que la opción de bajas o cero emisiones de carbono sea la más competitiva para 2030. Estamos viendo impulso entre los gobiernos y un mayor interés del sector privado. Esperamos ver muchas más pruebas en Sharm el-Sheij y, después, intentaremos intensificar los esfuerzos para avanzar más rápido.
Pero en Brasil hay un problema: todavía se pueden deforestar legalmente millones de hectáreas de tierra. ¿Cómo podemos incentivar a la gente para que no desmonte tierras que tiene permitido deforestar?
Nigel Topping: La razón por la que empieza a fluir dinero hacia algunos proyectos de regeneración en África es que se ha desbloqueado el modelo económico para encontrar una manera de financiarlos, y esto conduce con bastante rapidez a mejoras de productividad. Así se crea un ciclo que se refuerza a sí mismo. También vemos ejemplos como Costa Rica, donde se lleva mucho tiempo pagando por conservar los bosques en pie, o Gabón, donde todavía se conserva el 88 % de los bosques, pero ha sido muy difícil obtener pagos por ello. Ahora, por fin, están introduciendo 90 millones de toneladas de créditos de carbonoen los mercados internacionales. Debemos asegurarnos de no limitarnos a sermonear a la gente para que renuncie a los ingresos que podría obtener de las materias primas disponibles, sino de incentivarla realmente a hacerlo.
Los Altos Campeones han dedicado mucha energía a la agenda de cambio climático. ¿Qué sigue en su trabajo?
Nigel Topping: Estamos tratando de aumentar considerablemente el número de instituciones financieras que firman la carta de compromiso para eliminar la deforestación impulsada por la producción de materias primas, porque sabemos que existe un vínculo directo entre los compromisos públicos claros y las acciones. Al igual que con el compromiso de cero emisiones netas, hemos visto una mayor exigencia para eliminar la financiación del carbón, por ejemplo, como resultado directo de asumir públicamente un compromiso de cero emisiones netas.
También trabajamos especialmente con las mayores empresas de toda la cadena de valor de la carrera hacia las cero emisiones netas para asegurarnos de que no solo informen sobre sus logros, sino que también se comprometan a invertir en las capacidades de los pequeños agricultores y las pymes, con el fin de impulsar la agricultura regenerativa y restaurar las tierras deforestadas.
Este artículo forma parte de TFA Perspectives, que presenta historias similares sobre las cadenas de suministro de materias primas. Lea más aquí.






