Las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero hasta 2030 podrían bastar para elevar el nivel del mar más de un metro para 2300, según apunta un nuevo estudio.
La investigación, publicada en Proceedings of the National Academy of Sciences, estima que este será el aumento del nivel del mar a largo plazo, incluso si los países de todo el mundo cumplen los compromisos de reducción de emisiones que presentaron en virtud del Acuerdo de París.
Según el estudio, los cinco mayores emisores contribuirían alrededor del 25 % de este aumento previsto: China aportaría 10 cm para 2300, seguida de Estados Unidos, con 7 cm; los 28 países miembros de la UE, con 5 cm; e India y Rusia, con 2 cm cada uno.
El autor principal declaró a Carbon Brief que los resultados destacan «que las reducciones de emisiones a corto plazo son absolutamente imprescindibles para limitar los efectos a largo plazo del cambio climático mundial».
Más allá de 2100
Según el informe especial sobre el océano y la criosfera, publicado recientemente por el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), es «prácticamente seguro» que el nivel del mar está subiendo, y hay «un alto grado de confianza» en que este aumento se está acelerando.
El informe también señala que existe «un grado de confianza muy alto» en que la aceleración de las últimas décadas se debe al aumento del deshielo de las capas de hielo de Groenlandia y la Antártida. Las proyecciones para 2100 indican que el nivel del mar podría subir entre 0,43 y 0,84 m respecto al período 1986-2005, y que el extremo superior del rango de proyección es de 1,1 m.
En general, las proyecciones del cambio climático, e incluso los escenarios de mitigación mismos, suelen fijar 2100 como fecha límite. Por ejemplo, el objetivo a largo plazo del Acuerdo de París, es limitar el aumento de la temperatura media mundial este siglo a «muy por debajo de 2 °C» respecto a los niveles preindustriales y proseguir los esfuerzos para limitarlo a 1,5 °C.
Sin embargo, en lo que respecta específicamente al nivel del mar, esta escala temporal pasa por alto los efectos a más largo plazo que ponen en marcha las emisiones de gases de efecto invernadero causadas por el ser humano. La combinación del deshielo de las capas de hielo y la expansión térmica continua a medida que se calientan los océanos significa que el nivel del mar «subirá durante siglos», según el IPCC, y «se mantendrá elevado durante miles de años».
Algunos estudios han examinado lo que ocurrirá más allá de 2100. Por ejemplo, una investigación publicada el año pasado apuntó que cada retraso de cinco años en alcanzar el objetivo del Acuerdo de París de llegar al máximo mundial de emisiones de CO2 podría provocar que el nivel del mar subiera 20 cm más para 2300.
El nuevo estudio, realizado por algunos de los mismos autores, estima cuál será el aumento comprometido del nivel del mar si los países de todo el mundo cumplen sus compromisos iniciales de reducción de emisiones en virtud del Acuerdo de París hasta 2030.
«Enfoque estilizado»
Los compromisos de París se conocen formalmente como «contribuciones determinadas a nivel nacional» o «NDC». Son los compromisos asumidos por cada país respecto a cuánto se propone reducir sus emisiones para 2030. Constituyen el primer paso tentativo para avanzar hacia el cumplimiento de los objetivos a largo plazo del Acuerdo de París.
En el estudio, los investigadores estiman el efecto sobre el nivel del mar si todos los países cumplieran sus objetivos de NDC para 2030 y, acto seguido, las emisiones mundiales se redujeran de inmediato a cero. Como explica el artículo, este método solo tiene en cuenta las emisiones históricas desde 1750 y las del futuro inmediato:
«Este enfoque estilizado nos permite aislar los efectos de las NDC y de las emisiones de cada país en el aumento medio mundial del nivel del mar a largo plazo, sin hacer suposiciones sobre las trayectorias de emisiones mundiales o de cada país después de 2030».
Según el estudio, en este escenario el calentamiento máximo alcanzaría alrededor de 1,5 °C hacia 2035 y luego descendería a cerca de 1,3 °C para 2100.
Para simular el aumento del nivel del mar, el estudio utiliza un «emulador del nivel del mar», explicó el autor principal, el Dr. Alexander Nauels —asesor científico de Climate Analytics— en una entrevista con Carbon Brief durante la Unión Europea de Geociencias (EGU), en la Asamblea General celebrada en abril de este año. Añadió que este modelo «puede captar todos los distintos factores que impulsan el cambio del nivel del mar».
El emulador incorpora «todo lo publicado en el quinto informe de evaluación del IPCC (“AR5”)», explicó Nauels:
«Los principales factores, como sabemos, son la expansión térmica y los glaciares del mundo; después están las distintas contribuciones de las capas de hielo de Groenlandia y la Antártida, así como el almacenamiento de agua terrestre. Básicamente, tomamos datos de referencia de proyecciones y modelos complejos basados en procesos, y calibramos nuestro emulador con ellos. Así, básicamente, refleja las respuestas de cada componente».
Los gráficos siguientes muestran las emisiones (izquierda), la temperatura media mundial (centro) y el aumento del nivel del mar (derecha) entre 1750 y 2100 en las simulaciones del modelo bajo el escenario estilizado.

Para 2100, las emisiones hasta 2030, y ninguna posterior, provocarían un aumento del nivel del mar de unos 43 cm, que llegaría a cerca de 105 cm para 2300, señaló Nauels:
«Así que, solo con las emisiones comprometidas en virtud del Acuerdo de París, ahora nos enfrentamos a un aumento del nivel del mar de un metro para 2300».
Contribuciones individuales
El estudio también «se centra en el compromiso de cada país», dice Nauels, y examina a los cinco mayores emisores: China, Estados Unidos, los 28 países miembros de la UE («UE28»), India y Rusia.
Para aislar las contribuciones individuales de estos emisores al aumento del nivel del mar para 2300, los investigadores se centran en dos períodos. El primero es 1991-2030, al que llaman «período del IPCC» porque comienza justo después de que se publicara el primer informe de evaluación del IPCC, explica Nauels:
«En este período, los cinco países con mayores emisiones son responsables de alrededor del 25 % del total que afrontaremos en 2300».
Según el estudio, China es el país que más contribuye de los cinco, con 10 cm para 2300; le siguen Estados Unidos, con 7 cm; la UE28, con 5 cm; e India y Rusia, con 2 cm cada uno.
El segundo período de emisiones, denominado «período de París», abarca las emisiones posteriores al Acuerdo de París de 2015 hasta 2030, por lo que es más breve. Para este período, los investigadores estiman que alrededor de 12 cm, o el 10 %, del aumento del nivel del mar se debe a esos cinco mayores emisores.
Según el estudio, esta cifra incluye una contribución de 6 cm de China, 3 cm de Estados Unidos, 2 cm de la UE28 y aproximadamente 1 cm de India y Rusia. El estudio concluye:
«En el período de 15 años de París, los cinco mayores emisores comprometen así el aumento medio mundial del nivel del mar a una media de unos 12 cm, más del 50 % del aumento observado durante el siglo XX».
Los gráficos siguientes muestran el desglose de las emisiones (gráficos de la izquierda), la temperatura mundial (centro) y las contribuciones al aumento del nivel del mar (derecha) para el período del IPCC (fila superior) y el período de París (fila inferior), hasta 2030, 2100 y 2300, respectivamente, en el escenario estilizado.
Los tonos indican las contribuciones de China (marrón oscuro), Estados Unidos (marrón claro), la UE28 (marrón intermedio), India (azul claro) y Rusia (azul oscuro).

Llamado de atención
El estudio «llama la atención sobre el compromiso a largo plazo del nivel del mar», afirma el profesor Roderik van de Wal, catedrático de nivel del mar e impactos costeros en la Universidad de Utrecht y autor principal del capítulo sobre el aumento del nivel del mar (pdf) del informe especial del IPCC sobre el océano y la criosfera. Van de Wal, que no participó en el estudio, declaró a Carbon Brief:
«Esto se debe a las largas escalas temporales que intervienen [en el aumento del nivel del mar], algo que no siempre se aprecia plenamente fuera del ámbito científico; por eso es importante seguir insistiendo en ello».
Sin embargo, señala van de Wal, el enfoque utilizado en el estudio tiene limitaciones, en particular porque «no aborda la incertidumbre ni la física que subyace a la contribución antártica», algo «fundamental» para el aumento del nivel del mar después de 2100.
El emulador que utilizan los investigadores presupone una «relación simplista entre el calentamiento medio mundial y la contribución antártica al nivel del mar», afirma van de Wal. Esto significa que quizá no abarque toda la gama de posibles cambios en la capa de hielo antártica durante los próximos siglos.
Aun así, aunque la estimación sobre la Antártida quizá no resulte una evaluación realista, van de Wal dice que «valora» el énfasis en las largas escalas temporales. Nauels refuerza esta conclusión:
«Si se incluye el aumento del nivel del mar en el panorama general, queda aún más claro que las reducciones de emisiones a corto plazo son absolutamente imprescindibles para limitar los efectos a largo plazo del cambio climático mundial. Así que, en el contexto del Acuerdo de París, es muy importante establecer ese vínculo… Está claro que hay que empezar a reducir las emisiones ahora, porque eso marca una gran diferencia en el futuro».




