Esta nueva estrategia allana el camino hacia un transporte marítimo con cero emisiones netas

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  • La Coalición Getting to Zero ha presentado una Estrategia para la transición hacia un transporte marítimo sin emisiones.

  • La estrategia identifica aspectos clave para hacer posible la transición de los combustibles fósiles a las cero emisiones.

  • También analiza cómo la formulación de políticas a escala nacional, regional y mundial desempeña un papel fundamental en la transición hacia un transporte marítimo con cero emisiones netas.

Las emisiones del transporte marítimo y la aviación internacionales no se mencionan explícitamente en el Acuerdo de París de 2015 — un tratado internacional jurídicamente vinculante sobre el cambio climático, firmado en la COP21 de 2015—, pero los esfuerzos por descarbonizar el transporte marítimo se han intensificado desde la adopción de la Estrategia inicial sobre la reducción de los GEI en 2018. La estrategia de la OMI sobre gases de efecto invernadero (GEI) fijó como objetivo una reducción de al menos el 50 % de las emisiones de CO2 del transporte marítimo para 2050 (en comparación con 2008).

Al evaluar los avances tanto del Acuerdo de París como de la estrategia de la organización marítima sobre GEI, la Coalición Getting to Zero —un grupo fundado por el Global Maritime Forum, Friends of Ocean Action y el Foro Económico Mundial— ha presentado Una estrategia para la transición hacia un transporte marítimo sin emisiones, un análisis elaborado por University Maritime Advisory Services (UMAS) sobre cómo el sector puede abandonar el uso de combustibles fósiles.

El análisis identifica aspectos clave para hacer posible la transición, entre ellos, cómo los factores políticos y económicos pueden afectar la capacidad comercial y técnica de la industria naviera para desplegar buques y combustibles sin emisiones. La estrategia de transición también analiza cómo la formulación de políticas, a escala nacional, regional y mundial, desempeña un papel fundamental en la transición hacia un transporte marítimo con cero emisiones netas.

Una reciente Declaración de acción para descarbonizar el transporte marítimo, coordinada por la Coalición Getting to Zero, también ha reunido a cerca de 200 signatarios. Las empresas del sector se comprometen a ampliar rápidamente el despliegue de buques y combustibles sin emisiones, de modo que alcancen el 5 % para 2030 y las cero emisiones para 2050.

La pregunta ahora es cómo llevar a cabo la transición y garantizar que la industria y los gobiernos colaboren para alcanzar los objetivos.

Transición hacia las cero emisiones netas

Nuestro análisis se basó en resultados clave y lecciones aprendidas de otras transiciones tecnológicas y de cadenas de suministro para entender cómo podría ser la transición energética del transporte marítimo. Aunque pueden establecerse varios paralelismos con transiciones ya realizadas, hay matices propios de la industria naviera que no deben pasarse por alto.

En primer lugar, las políticas y las medidas actuales de la industria son insuficientes para respaldar la transición del sector naviero, ya que esta requerirá un despliegue transformador, rápido y a gran escala. Quienes formulan las políticas deben prepararse hoy para evitar perturbaciones más adelante. Entre las preparaciones clave figuran mejorar la eficiencia y optimizar la asistencia eólica. Esto ayudará a reducir la factura de combustible del transporte marítimo sin emisiones del futuro, algo esencial para la viabilidad económica de la transición.

No debe subestimarse la urgente necesidad de adoptar medidas transversales para alcanzar los objetivos de cero emisiones netas. Aunque la OMI ha dado importantes primeros pasos, es probable que los siguientes —pruebas, colaboración e inversión en etapas iniciales— los den los gobiernos nacionales y los actores de la industria.

A medida que las soluciones sin emisiones se amplíen en todo el mundo, la OMI desempeñará otro papel clave para impulsar las etapas posteriores de la transición. Para que esto ocurra de manera eficaz, los gobiernos nacionales y los actores de la industria deben empezar ahora.

La estrategia de la OMI sobre GEI respalda a todos los actores de la cadena de suministro de cero emisiones al dar tanta importancia a la equidad como a la reducción de emisiones. Los actores de la industria y los gobiernos nacionales pueden proponer maneras creativas de lograr que la transición sea equitativa y tenga un impacto significativo.

Transporte marítimo sin emisiones

Con el tiempo podrían surgir distintas vías de combustibles alternativos, pero los combustibles sin emisiones que puedan ampliarse a gran escala son clave para gestionar los gases de efecto invernadero y enfriar nuestro planeta, que se está calentando.

Los actores de la industria naviera se han esforzado por encontrar combustibles alternativos que permitan abandonar las fuentes de energía con alta intensidad de carbono. Para ello, el costo de los combustibles ha sido un factor clave, aunque no el único. Si bien los análisis tecnoeconómicos muestran que el amoníaco verde es actualmente la alternativa más barata, en el futuro otras opciones más económicas podrían predominar en la transición.

Los combustibles que no dependen de insumos de carbono, como el hidrógeno verde, por ejemplo, tendrán una ventaja durante el período de rápida expansión.

Los buques que se incorporen a las flotas en el corto plazo pueden adaptarse para utilizar combustibles sin emisiones escalables (SZEF).Image: Global Maritime Forum

En cuanto a la inversión en buques, nuestro análisis concluye que la cantidad de buques que necesitarán adaptaciones para utilizar combustibles sin emisiones podría ser aproximadamente igual a la cantidad de buques sin emisiones que se construirán durante la transición. Como muestra el gráfico anterior, los armadores y los inversores deberán ampliar sus esfuerzos de adaptación a principios de la década de 2030, algo que deberían planificar desde hoy.

Los buques que se incorporen a las flotas en el corto plazo pueden adaptarse para utilizar combustibles sin emisiones escalables (SZEF). Esto mitigará los riesgos durante la fase de transición. En definitiva, para ampliar el uso de buques sin emisiones para 2030, debemos actuar ahora. Es necesario actuar pronto para alcanzar el 5 % de uso de SZEF en el transporte marítimo internacional para 2030, requisito previo para lograr cero emisiones de GEI para 2050.

Nuestro análisis concluye que quienes adopten los SZEF durante esta década probablemente operarán buques que realizan viajes regulares por rutas geográficas específicas. Entre estos buques pioneros figuran ferris, portacontenedores, buques cisterna y graneleros. Lo más probable es que recorran rutas con pautas operativas sencillas y previsibles entre dos o más países con capacidad para producir hidrógeno verde a bajo costo.

Dado que operarán solo entre un pequeño número de países, las medidas nacionales o plurilaterales podrían crear los incentivos necesarios para acelerar la transición hacia la energía verde. Nuestro análisis señala a actores como Japón, China y Estados Unidos, la Unión Europea y Noruega como posibles líderes de las iniciativas nacionales y regionales.

Trabajar en conjunto

Aunque la transición exigirá un gran esfuerzo por parte de los distintos actores, nuestro análisis muestra que este tipo de acción colaborativa tiene precedentes y es perfectamente posible. Las partes interesadas de la industria, las finanzas y los gobiernos deberán tomar la iniciativa cuando puedan para alentar a otros a actuar de manera recíproca.

Al reunir todos los distintos elementos de nuestro análisis, la estrategia resultante ofrece un desglose detallado de las medidas necesarias desde ahora hasta 2040. Aunque persiste mucha incertidumbre, esta guía podría ser una herramienta útil tanto para la industria como para los gobiernos a medida que avanzan hacia las cero emisiones.

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