Según la Comisión Global de Adaptación, las soluciones basadas en la naturaleza ofrecen un «triple dividendo», pero actualmente reciben financiación insuficiente.
Esto incluye evitar pérdidas derivadas de los impactos climáticos, al tiempo que se generan beneficios económicos y se aportan beneficios sociales y ambientales.
Se estima que los manglares permiten ahorrar 80.000 millones de dólares al año en pérdidas evitadas por las inundaciones costeras en todo el mundo y podrían ayudar a proteger hasta 18 millones de personas.
Las soluciones basadas en la naturaleza son clave para impulsar la adaptación al cambio climático. Son enfoques que trabajan con la naturaleza, no contra ella: desde restaurar humedales, que pueden proteger frente a las tormentas, hasta conservar bosques que estabilizan el suelo y ralentizan la escorrentía del agua. Por ejemplo, se estima que los manglares permiten ahorrar 80.000 millones de dólares al año en pérdidas evitadas por las inundaciones costeras en todo el mundo, y podrían ayudar a proteger hasta 18 millones de personas. Además, las soluciones basadas en la naturaleza pueden aportar muchos beneficios secundarios para la naturaleza, las economías, las comunidades, la cultura y la salud.
Pero, pese a estos amplios beneficios, una nueva investigación revela que apenas el 1,5 % de toda la financiación climática pública internacional se ha destinado a apoyar soluciones basadas en la naturaleza para la adaptación en países en desarrollo. Tan solo un puñado de grandes donantes bilaterales e instituciones multilaterales ha impulsado la financiación pública de estos enfoques.
La primera evaluación de la financiación mundial para las soluciones basadas en la naturaleza para la adaptación, elaborada por WRI y Climate Finance Advisors en apoyo de la Iniciativa de Acción sobre Soluciones Basadas en la Naturalezade la Comisión Global de Adaptación, concluye que, aunque crecen la concienciación y el interés por las soluciones naturales para la adaptación en general, esto aún no se ha traducido en un apoyo financiero adecuado para los países en desarrollo.
La financiación pública de estos enfoques empieza a aumentar, pero no basta para satisfacer la creciente demanda de soluciones basadas en la naturaleza para la adaptación. La financiación bilateral y multilateral también es fundamental para movilizar la financiación privada tan necesaria.
La urgente necesidad de financiar soluciones basadas en la naturaleza para la adaptación
Como expuso la Comisión en su informe Adapt Now», las soluciones basadas en la naturaleza ofrecen un «triple dividendo». Esto incluye ayudar a las comunidades a evitar pérdidas derivadas de los impactos climáticos al protegerlas frente a fenómenos meteorológicos extremos, lo que ahorra miles de millones de dólares al año a los países. Por ejemplo, restaurar humedales permite absorber y filtrar las aguas de las inundaciones y las lluvias excesivas, y ayuda a las comunidades a evitar pérdidas de activos y la contaminación.Las soluciones basadas en la naturaleza también
generan beneficios económicos mediante la creación inmediata de empleo, el aumento de la productividad empresarial y el turismo. En comparación con la infraestructura tradicional, estas soluciones suelen ofrecer mayores rendimientos económicos, se implementan más rápido y son más sostenibles a largo plazo.Los beneficios de invertir en soluciones basadas en la naturaleza ofrecen un «triple dividendo» a las comunidades locales.
aportar otros beneficios sociales y ambientales, desde un aire más limpio que mejora la salud humana hasta la captura de carbono y la creación de más hábitat para especies en peligro de extinción. La mayoría de las intervenciones que reducen los impactos climáticos también aumentan la captura y el almacenamiento de carbono; por ejemplo, las soluciones climáticas naturales pueden aportar un tercio de la mitigación climática necesaria entre ahora y 2030 para mantener el calentamiento por debajo de los dos grados Celsius.Superar las barreras financieras para ampliar las soluciones basadas en la naturaleza
Según la Comisión, pese a los importantes beneficios que aportan estos enfoques, el acceso a la financiación es una de las principales barreras para
ampliar el uso de soluciones basadas en la naturaleza para la adaptación. Varios problemas relacionados impiden que los países financien e implementen estos enfoques de forma más generalizada.En primer lugar, no hay financiación suficiente para responder al creciente interés por estos enfoques. Hasta la fecha, ha habido
reiterados llamamientos a todos los donantes y bancos de desarrollo para que aumenten la proporción de financiación destinada a la adaptación y la resiliencia hasta, al menos, el 50 % de su financiación climática. El último informe de la OCDE sobre la financiación climática proporcionada y movilizada por los países desarrollados muestra que la financiación pública para la adaptación aumentó un 85 % en cinco años: pasó de 9.100 millones de dólares en 2013 a 16.800 millones en 2018. Sin embargo, la financiación para la adaptación sigue rondando el 20 % de la financiación climática mundial, y la proporción destinada a soluciones basadas en la naturaleza para la adaptación es considerablemente menor.En segundo lugar, los socios para el desarrollo carecen de definiciones y directrices claras y comunes para hacer un seguimiento sistemático de la financiación destinada a soluciones basadas en la naturaleza, lo que dificulta cuantificar y supervisar estas inversiones.
En tercer lugar, la falta de métricas y metodologías estandarizadas para medir los beneficios de las soluciones basadas en la naturaleza dificulta que los países y los financiadores las comparen con otras posibles opciones de inversión.
En cuarto lugar, muchos países en desarrollo carecen de conocimientos técnicos para integrar enfoques basados en la naturaleza en sus planes y estrategias de inversión, y para desarrollar una sólida cartera de proyectos. Sumada a la falta de directrices claras sobre cómo puede la financiación climática respaldar inversiones en estos enfoques, esta carencia dificulta el acceso a la financiación para muchos países.
Para abordar cada una de estas barreras, los donantes bilaterales y los bancos multilaterales de desarrollo pueden considerar las siguientes medidas:
Aumentar la movilización de financiación pública.
Antes de la COP26 de noviembre, los socios para el desarrollo podrían identificar oportunidades estratégicas para tener en cuenta los enfoques basados en la naturaleza al formular nuevos compromisos de financiación para la adaptación. Una mayor financiación pública también puede ayudar a catalizar la inversión privada tan necesaria. Por ejemplo, los gobiernos de Estados Unidos y Canadá apoyaron el proyecto de infraestructura natural para la seguridad hídrica en Perúpara ampliar las inversiones en gestión y restauración de cuencas hidrográficas, con el objetivo de salvaguardar el suministro de agua y aumentar la resiliencia climática. Sus inversiones han movilizado más de 30 millones de dólares recaudados por el Gobierno peruano entre empresas de servicios públicos y otros usuarios del agua, como parte de un programa gubernamental para reforzar la seguridad hídrica.Mejorar el seguimiento y la notificación de la financiación
para evaluar de manera más precisa y coherente cuánta financiación se destina a apoyar soluciones basadas en la naturaleza para la adaptación. Los países donantes y las instituciones multilaterales ya notifican sus contribuciones al Comité de Ayuda al Desarrollo (CAD) de la OCDE, y podrían colaborar con el CAD para elaborar directrices comunes sobre cómo etiquetar la financiación relacionada con soluciones basadas en la naturaleza.Encontrar mejores maneras de medir los beneficios de las soluciones basadas en la naturaleza para la adaptación.
Se debe proporcionar apoyo para desarrollar capacidades que ayude a los países a elaborar, adoptar y acelerar enfoques comunes para cuantificar y valorar estos beneficios de manera que orienten las decisiones políticas y de inversión. De lo contrario, a los inversores y otros responsables de la toma de decisiones les seguirá resultando difícil comparar las soluciones basadas en la naturaleza con enfoques convencionales, por ejemplo, para el desarrollo de infraestructuras.Apoyar la incorporación generalizada de las
soluciones basadas en la naturaleza en las iniciativas de adaptación. Se podría proporcionar asistencia técnica y apoyo para el desarrollo de capacidades a fin de ayudar a los países en desarrollo a evaluar los costos y beneficios de estas soluciones e incorporarlas en sus planes nacionales de adaptación y desarrollo a largo plazo. Además, se debería apoyar a estos países para que desarrollen proyectos liderados localmente que aporten directamente estos beneficios a las comunidades.Ante el aumento de los desafíos mundiales que plantean el cambio climático y la pérdida de biodiversidad, así como la actual crisis sanitaria y económica mundial, el interés y la concienciación sobre las soluciones basadas en la naturaleza han crecido notablemente en los últimos años; sin embargo, aún queda mucho por hacer para que estos enfoques se adopten de forma generalizada y a gran escala. Mientras los países donantes y las instituciones financieras preparan sus compromisos de cara a la COP26, no deben olvidar el potencial de las soluciones basadas en la naturaleza ni la amplia variedad de beneficios de adaptación que pueden aportar.
Ante el aumento de los desafíos mundiales que plantean el cambio climático y la pérdida de biodiversidad, así como la actual crisis sanitaria y económica mundial, el interés y la concienciación sobre las soluciones basadas en la naturaleza han crecido notablemente en los últimos años; sin embargo, aún queda mucho por hacer para que estos enfoques se adopten de forma generalizada y a gran escala. Mientras los países donantes y las instituciones financieras preparan sus compromisos de cara a la COP26, no deben olvidar el potencial de las soluciones basadas en la naturaleza ni la amplia variedad de beneficios de adaptación que pueden aportar.




