La transición energética de Namibia: pasar de las políticas a la acción climática

Lüderitz Bay in Namibia (2017)
Luderitz Bay, Namibia.Image: WikimediaCommons/Olga Ernst & Hp.Baumeler
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  • La contribución de Namibia a la lucha contra el cambio climático es una «apuesta estratégica».

  • Un componente clave de la transición energética del país consiste en aprovechar sus recursos naturales para atraer la tan necesaria inversión extranjera directa.

  • Al participar en la COP26, Namibia se ha comprometido a reducir sus emisiones un 91 % en los próximos cinco años.

Namibia es una economía pequeña y vulnerable, con un índice de apertura cercano al 80 %. Depende en gran medida de la agricultura de secano e importa más del 60 % de la electricidad que necesita. Sin embargo, este territorio poco conocido, con 2,5 millones de habitantes, cuenta con suficiente potencial de energía renovable para convertirse en una potencia regional y reducir significativamente la dependencia de África subsahariana de los combustibles basados en carbono.

A menudo, una limitación clave para desplegar instalaciones solares y eólicas a gran escala es la escasez de terrenos en relación con la densidad de población de un país. En cuanto a la disponibilidad de tierras, Namibia cuenta con una ventaja excepcional. Con un territorio de más de 824.000 km², apenas 2,5 millones de habitantes y un consumo energético anual de dos teravatios-hora y medio, Namibia registra una densidad de demanda energética de tres megavatios-hora por kilómetro cuadrado al año. Por tanto, la disponibilidad de tierras no limita el desarrollo de sistemas de energía renovable a gran escala.

Y esto sin tener en cuenta que muchas zonas de Namibia presentan factores de capacidad de la energía solar y eólica terrestre superiores al 30 % y al 50 %, respectivamente. Nuestro recurso eólico marino, medido por Bloomberg New Energy Finance, presenta factores de capacidad brutos superiores al 60 % y sigue completamente desaprovechado.

Reducir las emisiones de carbono

Los precios de las energías renovables se han desplomado en la última década. Los precios de las subastas mundiales y regionales para instalaciones de energía renovable cayeron más del 60 % y el 80 % en las instalaciones eólicas y solares, respectivamente. Al mismo tiempo, la ambición mundial de descarbonizar los motores industriales del crecimiento, dada su insaciable demanda de combustibles que emiten carbono, es mayor que nunca.

Los líderes mundiales, tanto del sector privado como del público, nunca habían estado tan unidos en torno a un tema controvertido como lo están hoy. Este nuevo compromiso con la reducción de las emisiones de carbono se ha traducido en una oleada de medidas normativas y compromisos financieros. Aumenta sin cesar el número de países que anuncian objetivos de neutralidad de carbono para el periodo entre 2050 y 2060, mientras que la financiación climática sostenible alcanza niveles récord.

En los primeros seis meses de 2021 se recaudó más financiación climática que en todo 2020. Además, los últimos 1.000 millones de dólares de financiación sostenible se recaudaron en apenas ocho meses, mientras que los primeros 2.000 millones tardaron tres años.

En este contexto mundial, Namibia considera que su contribución a la lucha contra el cambio climático es una «apuesta estratégica». El presidente Hage Geingob y el Gobierno de Namibia entienden que el país tiene una oportunidad única en una generación para reducir significativamente sus emisiones —y las de sus países vecinos— aprovechando sus recursos naturales para atraer la tan necesaria inversión extranjera directa.

Iniciativa de Desarrollo del Corredor Sur

Con este espíritu se concibió la Iniciativa de Desarrollo del Corredor Sur (SCDI) en la región namibia de Karas. Se prevé que la SCDI incluya una cartera de proyectos de infraestructura complementarios en la región de Karas que, si se conciben y ejecutan eficazmente, podrían transformar la economía de Namibia. La cartera incluye plantas de energía renovable, instalaciones de hidrógeno verde y amoníaco, concesiones ferroviarias y portuarias, centros mineros cercanos y activos agrícolas.

La región de Karas se encuentra en la provincia más meridional de Namibia. Tiene la menor densidad de población del país, pero el mayor potencial de energía renovable. Su ubicación estratégica en la costa del océano Atlántico ofrece a Namibia una oportunidad ideal para compartir sus recursos. El puerto de Lüderitz está bien situado para servir de vía de transporte del hidrógeno verde y el amoníaco al resto del mundo.

La empresa que opera los puertos de Namibia, la Autoridad Portuaria de Namibia (NAMPORT), firmó recientemente un memorando de entendimiento (MOU) con el mayor operador portuario de Europa, el Puerto de Róterdam, para construir la infraestructura necesaria para transportar estos combustibles limpios a Europa. Al hacer realidad la visión de la SCDI, Namibia contribuye de manera significativa a una transición energética justa y equitativa en África austral y más allá.

Alianzas estratégicas

Desde el lanzamiento de nuestro Plan Harambee de Prosperidad II en marzo de 2021, Namibia ha firmado con Alemania un comunicado conjunto de intenciones y un MOU con Róterdam, y prevé anunciar alianzas similares con nuestros homólogos belgas y neerlandeses durante la cumbre de la COP26 que se celebra actualmente en Glasgow, Escocia.

Recientemente organizamos, junto con el Foro Económico Mundial, la primera mesa redonda sobre energía del continente, en la que lanzamos una invitación mundial a colaborar internacionalmente en la construcción de unidades de electrólisis a escala de gigavatios en la región de Karas. La invitación dio lugar a nueve propuestas multimillonarias de seis promotores internacionales, regionales y locales, cuya evaluación acabamos de concluir en el momento de redactar este artículo.

Las propuestas son ambiciosas, complejas y diversas, y las estamos analizando desde distintos enfoques con aportaciones del programa estadounidense Ampliación de las energías renovables (SURE) y del Mecanismo de Asistencia Técnica Mundial de la Unión Europea para la Energía Sostenible. El Laboratorio Nacional de Energías Renovables de Colorado, en Estados Unidos, también ha realizado una revisión detallada de los modelos financieros y técnicos presentados, mientras que expertos europeos en energía han aportado análisis cualitativos integrales y equilibrados.

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Nuestra presencia en la COP26

Al participar en la COP26, Namibia no solo ha presentado a tiempo sus contribuciones determinadas a nivel nacional revisadas, sino que también se ha comprometido en ellas a reducir sus emisiones un 91 % en los próximos cinco años. Además, estamos dispuestos a ofrecer acceso abierto a nuestras tierras vírgenes y valiosas como medio para contribuir a una acción climática significativa.

Mientras se promete hacer todo lo necesario para garantizar que la temperatura mundial no supere los 1,5 grados Celsius, Namibia está actuando. Ha dejado atrás los discursos sobre políticas y ya ha llevado a cabo una subasta de categoría mundial, ofreciendo en concesión por 40 años más de 5.700 km² de tierras con un gran potencial de energía renovable. Esperamos que los líderes mundiales presentes en la COP26 demuestren el mismo valor y liderazgo firme.

Hacemos ahora un llamamiento al mundo desarrollado para que aporte hoy la financiación concesional necesaria y permita impulsar de manera sostenible los motores económicos más limpios del mañana.

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