Por qué el impacto humano en los arrecifes de coral podría tardar millones de años en repararse

A coral reef is seen at the Aquarium Pula, Croatia, July 25, 2018. Housed in a more than 130-year-old fort in Croatia, Aquarium Pula boasts species from the Adriatic as well as tropical marine zones and freshwater habitats. From seahorses delicately entwining themselves in the seagrass to the other-worldly jelly fish drifting in the deep blue water, the aquarium is home to around 250 species in 100 pools and tanks and attracts some 125,000 visitors a year. Picture taken July 25, 2018. REUTERS/Antonio Bronic - RC1628BAF150
It may take millions of years to reverse recent damage to biodiversity.Image: REUTERS/Antonio Bronic
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Uno de los principales destinos de buceo en arrecifes de coral del mundo debe su reputación como punto caliente de biodiversidad marina a que ha permanecido inalterado durante millones de años, según un nuevo estudio. Sin embargo, los científicos advierten de que el impacto humano podría destruirlo en apenas unos pocos años.

Colóquese una máscara y aletas de buceo y sumérjase en las aguas cristalinas cercanas a un arrecife de coral en Indonesia, Papúa Nueva Guinea o Filipinas, y comprenderá de inmediato por qué buceadores y practicantes de esnórquel de todo el mundo acuden a la zona. Conocida como el Triángulo del Coral, la región es famosa por su incomparable diversidad de peces de arrecife y otras criaturas marinas.

Peces de todas las formas y colores se mueven entre las grietas que han formado las deslumbrantes formas de los corales, las coloridas esponjas y otros organismos constructores de arrecifes. Con un poco de suerte, un buceador podría ver un tiburón patrullando el arrecife o una tortuga surcando el paisaje de colores.

Aunque los aficionados a la vida submarina conocen y valoran desde hace tiempo la biodiversidad del océano Indo-Pacífico central, los científicos llevan más de medio siglo tratando de explicar qué convierte exactamente a la región en el punto caliente de biodiversidad marina número 1 del mundo y qué la distingue de otras regiones marinas del planeta.

Se han propuesto varias hipótesis para explicar la extraordinaria diversidad de la región. Algunos investigadores sugirieron que allí las especies surgen a un ritmo más rápido que en otras partes de los océanos del mundo, mientras que otros la atribuyeron a la ubicación central de la región entre varias franjas oceánicas ricas en especies dentro del Indo-Pacífico occidental en sentido amplio. Otros señalaron las bajas tasas de extinción de la región.

Tiempo y diversidad de especies

Un nuevo estudio revela que los arrecifes de coral del Indo-Pacífico han acumulado su incomparable riqueza de especies de peces no por alguna cualidad desconocida y esquiva, sino simplemente porque han tenido tiempo.

«Antes se creía que las nuevas especies evolucionan más rápidamente en las zonas marinas tropicales, de modo que la alta diversidad que observamos hoy se alcanza muy pronto», afirma Elizabeth Miller, estudiante de doctorado en la Universidad de Arizona. «Sin embargo, descubrimos que la diversidad del Indo-Pacífico central se ha ido acumulando lentamente a lo largo de mucho tiempo».

El estudio, publicado en los Proceedings of the Royal Society of London, es el primero en demostrar un vínculo directo entre el tiempo y la riqueza de especies, según explica Miller.

Hasta ahora se creía ampliamente que los arrecifes de coral tropicales, al igual que las selvas tropicales lluviosas, son puntos calientes de biodiversidad debido a una propensión intrínseca a diversificarse en más especies que otras regiones. Sin embargo, los nuevos hallazgos demuestran que esto no es así.

Número mágico

El equipo descubrió que, en realidad, las tasas de especiación son más altas en zonas marinas frías, como el Ártico y la Antártida. No obstante, mientras que los cambios de biodiversidad en la región del Indo-Pacífico central podrían compararse con una llama lenta pero de combustión prolongada, en las regiones oceánicas más frías se parecen más a fuegos artificiales.

«Allí, las especies evolucionan con relativa rapidez, pero cada período glacial elimina gran parte de lo que existía antes», afirma Miller. «Una vez que los glaciares retroceden, dejan nichos vacíos a la espera de ser repoblados por nuevas especies».

Las frecuentes perturbaciones ambientales hacen que la biodiversidad general sea menor en las regiones oceánicas más frías.

En el Triángulo del Coral, en cambio, las nuevas especies han evolucionado con menor rapidez, pero, como las condiciones han sido mucho más estables durante largos períodos de tiempo geológico, tenían más probabilidades de permanecer una vez aparecían y de acumularse lentamente hasta la diversidad biológica que observamos hoy.

«Esto sugiere que una región puede necesitar estabilidad a largo plazo para acumular una gran diversidad de especies», afirma Miller. «Según nuestro estudio, el número mágico parece ser de 30 millones de años».

Árbol de los peces

En el Indo-Pacífico central, la tectónica de placas creó una amplia plataforma de aguas poco profundas, mientras que su ubicación central la convirtió en un destino para la colonización. Fue el lugar adecuado en el momento oportuno para los peces que colonizaron la región.

«Allí no han cambiado mucho las cosas en los últimos 30 a 35 millones de años», afirma Miller. «En cambio, otras regiones marinas, como el Caribe, experimentaron periodos de inestabilidad y aislamiento, y, por tanto, menos colonizaciones y mayores tasas de extinción de los linajes que existían previamente; todos estos factores suman menos tiempo evolutivo».

Para el estudio, los investigadores utilizaron datos de distribución de casi todos los peces óseos con aletas radiadas, con un total de 17 453 especies, que representan aproximadamente el 72 % de todos los peces marinos y alrededor del 33 % de todos los peces de agua dulce. Emplearon varios métodos estadísticos diferentes para reconstruir las causas de los patrones subyacentes de riqueza de especies entre las regiones marinas del mundo.

Para desentrañar cómo se desarrolló la diversidad de peces marinos a lo largo del tiempo, utilizaron después un árbol evolutivo publicado de este grupo de peces y realizaron reconstrucciones biogeográficas.

Poca incertidumbre

«Las reconstrucciones biogeográficas nos ayudan a comprender dónde vivían los antepasados en diversos lugares en el pasado, a partir de dónde viven hoy las especies y de su parentesco», afirma Miller. «Es sencillo si solo se comparan dos especies que viven en el mismo lugar, pero si hay miles de especies y se retrocede cada vez más en el tiempo, intervienen más antepasados y las cosas se complican».

Los biólogos evolutivos recurren a algoritmos informáticos sofisticados para gestionar e interpretar los conjuntos de datos extremadamente grandes. Los investigadores emplearon un método que generó numerosos escenarios hipotéticos sobre dónde evolucionaron las especies. Después utilizaron estos escenarios para comprobar cómo explican distintos modelos la biodiversidad actual.

La diversidad que se pierda en los próximos años podría tardar millones de años en recuperarse

John Wiens

«Es como trazar historias familiares, cada una ligeramente diferente», afirma Miller. «Se comienza con análisis y se repiten cientos de veces, cada vez basados en alguna historia posible, para intentar abarcar la incertidumbre y ver cómo se desarrollan. En nuestro estudio, resultó que la incertidumbre es baja, lo cual resulta tranquilizador. Significa que se trata de un resultado realmente sólido».

Según explican los investigadores, el tiempo que lleva presente un grupo, más que la rapidez con que prolifera, puede explicar patrones de diversidad relevantes para muchos sistemas distintos. Por ejemplo, los biólogos han observado que el momento de la colonización explica la alta diversidad de ciertos grupos animales en los ecosistemas terrestres, como las ranas arbóreas de las selvas amazónicas, las salamandras de los montes Apalaches y los lagartos del desierto del suroeste.

«La conclusión general es que estos patrones de alta diversidad pueden tardar decenas de millones de años en surgir, pero pueden destruirse en unos pocos años debido a los impactos humanos», afirma John Wiens, autor principal y profesor del departamento de ecología y biología evolutiva.

«Desafortunadamente, la alta diversidad de peces de arrecife del Triángulo del Coral podría desaparecer pronto debido a los impactos del cambio climático inducido por el ser humano en los arrecifes de coral. La diversidad que se pierda en los próximos años podría tardar decenas de millones de años en recuperarse», afirma Wiens.

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