Contaminación atmosférica: los litigios que exigen responsabilidades a los gobiernos

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  • Una serie de demandas busca obligar a los gobiernos a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y cumplir los compromisos del Acuerdo de París.

  • La ONU ha reconocido el derecho a un medio ambiente limpio como un derecho humano.

  • El Tribunal de Justicia de la Unión Europea ha declarado que la ciudadanía puede demandar a los gobiernos si su salud se ha visto afectada por la contaminación atmosférica, lo que ha llevado a ciudadanos alemanes a demandar a su gobierno para exigir el derecho a respirar aire limpio.

En el país más industrializado de Europa, un reciente caso judicial basado en un derecho humano de reciente reconocimiento podría abrir el camino a futuras leyes relacionadas con el clima.

Alemania es una de las grandes potencias industriales del mundo, y otros países llevan mucho tiempo elogiando la capacidad industrial innovadora y pragmática de sus sectores público y privado. Sin embargo, ahora esa misma producción industrial que revolucionó la economía alemana es objeto de una demanda presentada por ciudadanos alemanes contra su gobierno.

En su demanda judicial, un grupo de 7 residentes de Berlín, Múnich, Fráncfort y Düsseldorf —cuatro de las ciudades más industrializadas de Europa— ha presentado acciones por violación de los derechos humanos contra el gobierno alemán. Los demandantes, entre ellos algunas personas que presentan la demanda en nombre de sus hijos, sostienen que respirar aire limpio y saludable es un derecho humano que su gobierno debe proteger.

Jane Burston, directora ejecutiva de Clean Air Fund, declaró al Foro Económico Mundial: «Si prospera, este caso será de enorme importancia para la ciudadanía de toda Europa. En Europa tenemos la suerte de poder protegernos de otras formas de contaminación: por ejemplo, a nadie se le ocurriría beber agua contaminada. Pero no tenemos ningún control sobre el aire sucio que respiramos».

Burston añade: «La mayoría de los países europeos no están tomando medidas importantes para protegerse frente a los límites de contaminación», y señala que esta situación tiene consecuencias graves para la salud de la ciudadanía.

El derecho humano a un medio ambiente limpio

La Asamblea General de la ONU aprobó una resolución en 2022 que reconocía el derecho a un medio ambiente limpio, saludable y sostenible como un derecho humano, con 161 votos a favor y ninguno en contra. Este reconocimiento insta a los gobiernos a redoblar drásticamente sus esfuerzos para ofrecer a la ciudadanía un entorno saludable y abordar las injusticias ambientales. La ciudadanía, respaldada por organizaciones ambientales como Deutsche Umwelthilfe (DUH) y ClientEarth, pide ahora a los gobiernos que respeten estos derechos.

Aunque el gobierno alemán ha tomado algunas medidas en los últimos años para reducir las emisiones, la invasión rusa de Ucrania ha obligado a Alemania a volver a poner en marcha las centrales eléctricas de carbón. Asimismo, los demandantes sostienen que las emisiones de los automóviles contaminan sus centros urbanos y afirman que la contaminación atmosférica supera con creces los límites aceptables de la OMS. Los demandantes afirman que la contaminación les ha provocado asma y que, por motivos de salud, tienen que escapar al campo tan a menudo como pueden para recuperarse.

Dado el alto nivel de urbanización y que muchas personas se ven obligadas a vivir en ciudades muy densamente pobladas por trabajo y para ganarse la vida, los demandantes subrayan que este problema debe resolverse ahora, antes de que empeore aún más. La OMS ha constatado que la exposición a la contaminación atmosférica aumenta el riesgo de contraer infecciones respiratorias, padecer enfermedades cardíacas e incluso desarrollar cáncer de pulmón. Los demandantes afirman que las personas deberían poder disfrutar de la vida en la ciudad sin tener que sacrificar su salud por ello.

Las investigaciones más recientes de la OMS revelaron que, de hecho, los límites recomendados anteriormente para la contaminación atmosférica no bastaban para proteger a las personas de sus efectos negativos. Esta investigación llevó a que la OMS redujera aún más los límites recomendados para la contaminación atmosférica en 2021, y señaló que la contaminación atmosférica es una de las mayores amenazas ambientales para la salud humana, junto con el cambio climático, y que abordarla es de suma importancia para los gobiernos que aspiran a proteger la salud de la población.

«Este es el primer caso de este tipo, pues llega después de que el abogado general del Tribunal de Justicia de la Unión Europea dijera que las personas ya pueden emprender acciones de este tipo para intentar obtener una indemnización cuando se demuestre que su salud se ha visto afectada por la contaminación atmosférica», afirma Burston.

Nosotros, el pueblo

Aunque los demandantes del caso alemán no buscan una indemnización —su objetivo es obligar al gobierno a respetar sus derechos humanos—, la ciudadanía empieza a reclamar indemnizaciones a sus gobiernos por no tomar medidas climáticas significativas. De hecho, desde 2015, se han presentado más de 1.000 demandas judiciales relacionadas con el clima contra gobiernos y empresas de todo el mundo en la lucha por un planeta más limpio.

Un caso histórico en los Países Bajos en 2015 llevó a un tribunal a ordenar al gobierno neerlandés que tomara medidas para reducir las emisiones nacionales de gases de efecto invernadero en al menos un 25% antes de que terminara 2020. En su fallo, el tribunal citó el consenso científico según el cual superar el umbral de calentamiento de 1.5 °C supondría «un grado grave de peligro» para la ciudadanía neerlandesa. El gobierno logró una reducción del 24% en 2020, y ahora los demandantes buscan exigirle responsabilidades.

En Estados Unidos, las ONG han recurrido a la Ley de Aire Limpio para obligar al gobierno a establecer medidas de protección contra la contaminación atmosférica y proteger el derecho de las personas a respirar aire limpio. Organizaciones como Earthjustice han luchado con éxito para eliminar vacíos legales que permitían a las empresas industriales cubrir comunidades enteras con contaminación atmosférica tóxica.

En 2021, un tribunal francés declaró culpable al Estado por incumplir sus compromisos de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, en un fallo histórico que activistas celebraron como una «victoria histórica para el clima».

En Filipinas, la ciudadanía ha presentado una petición en la que acusa al gobierno filipino de no abordar la crisis del plástico que contamina el entorno natural del país. En Australia, adolescentes demandaron a su gobierno y sostuvieron que este tiene el deber de proteger a las generaciones jóvenes de los daños futuros causados por las industrias con altas emisiones. Sin embargo, el fallo no fue favorable a los demandantes.

Aunque el tribunal alemán podría concluir, como ocurrió en Australia, que el gobierno no tiene la obligación de tomar más medidas para proteger a la población de la contaminación atmosférica y que está haciendo lo suficiente, la lucha mundial por el aire limpio y la acción climática está lejos de terminar.

Las organizaciones ambientales y la ciudadanía podrían recurrir cada vez más a los tribunales como una vía valiosa para proteger sus vidas y las de las generaciones futuras: «Ya sea que las personas lleven a gobiernos y empresas ante los tribunales o actúen con su voto o mediante campañas, el cambio está ocurriendo y los políticos y las empresas más sensatos están tomando medidas», afirmó Burston.

Motivos para el optimismo

Varios gobiernos y administraciones municipales intentan adelantarse a la ley y trabajan activamente para combatir la contaminación atmosférica. Milán utiliza un sistema de monitoreo digital para hacer un seguimiento de los niveles de contaminación y, en Bogotá, el Plan Distrital de Desarrollo Cuatrienal de la ciudad incluye objetivos para mejorar la calidad del aire en un 10%.

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