Las algas cultivadas de forma sostenible podrían ayudar a satisfacer la creciente demanda de alimentos de origen vegetal y de envases respetuosos con el medio ambiente;
La start-up británica Oceanium ha desarrollado una tecnología «verde y limpia» que permite convertir las algas tanto en una fuente de alimentos como en envases compostables e inocuos para el medio marino;
Los cultivos de algas también protegen el lecho marino de la pesca comercial y de otras prácticas perjudiciales, y contribuyen a una economía baja en carbono.
La demanda de alimentos y nutrición de origen vegetal está creciendo. Según datos recientes de ventas minoristas, las ventas de alimentos de origen vegetal que sustituyen a productos de origen animal en los supermercados aumentaron un 29 % en Estados Unidos, hasta alcanzar los 5000 millones de dólares, entre 2017 y 2019.
Los cultivos de algas sostenibles podrían ayudar a satisfacer esta necesidad y, al mismo tiempo, proporcionar envases compostables e inocuos para el medio marino. La start-up de biotecnología con sede en el Reino Unido Oceanium ha desarrollado una innovadora tecnología de biorrefinería «verde y limpia» que hace posibles ambas cosas.
Con la financiación de subvenciones de Innovate UK y la inversión inicial de Sky Ocean Ventures y Katapult Ocean (estas dos últimas son fondos de capital riesgo de impacto oceánico), la empresa se centra en ampliar su biorrefinería de alta tecnología e innovadora y en el desarrollo de productos, para conocer más sobre la historia, el desarrollo y los planes de futuro de la start-up. Hablamos con Karen Scofield, de Oceanium, para conocer más sobre la historia, el desarrollo y los planes de futuro de la start-up.

¿Cómo surgió Oceanium?
Conocí a mi cofundador y director de tecnología, el Dr. Charlie Bavington, PhD, en mayo de 2018. Mi experiencia se centra en las alianzas y el desarrollo de negocio, la creación de marca y el marketing. He trabajado con (RED) y Comic Relief y, además, dirigí mi propio negocio de comercio electrónico, que tuvo éxito. Tras completar un certificado de posgrado en el Instituto de Liderazgo Sostenible de la Universidad de Cambridge, realicé una amplia investigación sobre qué tipo de negocio podría crear que tuviera el mayor impacto, y fue entonces cuando descubrí las algas. Desde entonces, me apasiona compartir sus beneficios medioambientales y sociales.
Charlie es un brillante bioquímico que lleva 20 años desarrollando y comercializando productos de origen marino. Fue fundador de la exitosa empresa de biotecnología GlycoMar y tiene una amplia experiencia en el desarrollo de productos marinos para uso comercial. Actualmente cuenta con cinco patentes y está a punto de presentar otras dos para los bioenvases de Oceanium. Compartí con Charlie mi visión de fabricar envases a partir de algas; él confirmó que era posible, aunque también que existía la oportunidad de aprovechar todos los ingredientes alimentarios y nutricionales de las algas. Charlie y yo cofundamos Oceanium en junio de 2018 y desde entonces hemos avanzado con rapidez.
¿Cómo contribuye Oceanium a la economía baja en carbono?
La misión de impacto de Oceanium es impulsar la emergente industria de cultivo sostenible de algas creando demanda de algas cultivadas. El cultivo sostenible de algas ayuda a mitigar el cambio climático mediante la absorción de carbono y nitrógeno. Según el Banco Mundial, las algas pueden absorber 47 kg de carbono por tonelada de peso húmedo, lo que equivale aproximadamente a una tonelada de carbono por hectárea al año.

Por supuesto, parte de ese carbono volverá al sistema. Por ello, estamos realizando un análisis del ciclo de vida de nuestro proceso y de nuestros productos, para mejorar la eficiencia y también para medir e informar sobre nuestro impacto a medida que crecemos y salimos al mercado. Estamos en contacto con organizaciones como Seaweed for Europe y el Manifiesto de las Algas del Pacto Mundial de la ONU para ayudar a cuantificar esta absorción de carbono y garantizar que esta nueva e interesante industria crezca de forma sostenible y gestionada.
Los cultivos de algas protegen el lecho marino de la pesca comercial y de otras prácticas perjudiciales, y crean un santuario marino para la vida marina. El cultivo de algas también tiene otros impactos medioambientales muy positivos, ya que no requiere terrenos desbrozados, agua dulce, insecticidas ni fertilizantes. Nuestros materiales a base de algas pueden sustituir a alimentos y materias primas que requieren muchos recursos y que a menudo contribuyen a la deforestación. Además, los cultivos de algas fomentan la gestión responsable de las costas y crean zonas marinas protegidas para la vida marina.
¿Cuál es el impacto económico y social de su empresa?
Las algas como fuente de alimento contribuirán a garantizar la seguridad alimentaria. Son increíblemente nutritivas y ricas en vitaminas, minerales y proteínas, micronutrientes esenciales, en particular antioxidantes.
El mundo necesitará entre un 50 % y un 70 % más de alimentos para 2050 y, con el aumento de las sequías y la disminución de la calidad del suelo, las algas ofrecen una solución sostenible a este desafío.
Las algas pueden ayudar a cerrar la «brecha proteica» a corto plazo: Europa importa actualmente el 70 % de sus proteínas pero Oceanium prevé procesar y vender sus productos a nivel regional para reducir las distancias de transporte. Nuestro objetivo es contribuir al desarrollo económico y a la creación de empleo en las comunidades costeras, apoyando a los pequeños agricultores al comprar algas, promoviendo las mejores prácticas de cultivo y ayudando a impulsar la incipiente industria de cultivo sostenible de algas en el Reino Unido, la UE y el mundo en desarrollo.

¿Cuál ha sido el impacto de la COVID-19 en Oceanium?
Oceanium ha seguido avanzando a pesar de la pandemia. En una start-up siempre hay mucho que hacer, y hemos estado trabajando en el desarrollo de relaciones a lo largo de la cadena de valor, investigando y analizando nuevas oportunidades y llevando a cabo investigación. Curiosamente, nuestro producto nutracéutico, el fucoidán, ha demostrado ser un eficaz antiviral contra la COVID-19 in vitro, y seguimos de cerca esta investigación.
¿Qué nos depara el futuro?
Oceanium sigue avanzando en la investigación y el desarrollo de sus ingredientes alimentarios (proteínas y fibra), nutracéuticos (fucoidán, beta glucano) y materiales de bioenvasado circulares de ciclo de vida completo (película y cartón).
También hemos iniciado el trabajo en dos nuevas subvenciones de Innovate UK. La primera se centra en el desarrollo adicional de los materiales de bioenvasado; la segunda analiza cómo maximizar la eficiencia en todos los aspectos del proceso de producción, desde el cultivo de algas hasta el desarrollo del producto final.

Estamos ampliando nuestro innovador proceso de biorrefinería: en diciembre procesamos aproximadamente 8 toneladas de algas húmedas y tenemos previsto procesar 45 toneladas en 2021.
Mientras tanto, seguimos estableciendo relaciones con cultivadores de algas en el Reino Unido, la UE y Norteamérica. También estamos recaudando fondos para más I+D, solicitudes de patentes y trámites normativos, a medida que nos preparamos para lanzar productos en 2021. ¡Estamos muy cerca de conseguir «Kelp the World»!
¿Qué recursos o ayuda necesita para alcanzar sus ambiciones que actualmente no tiene? ¿Podría ofrecer la comunidad Uplink alguna ayuda?
Por supuesto. Nuestros productos nutracéuticos saldrán al mercado el próximo año y buscamos expertos en comercialización o desarrollo de negocio en el ámbito de la nutrición y la cosmética. Además, también estamos recaudando fondos, así que siempre estamos interesados en conectar con financiadores e inversores.




