El Gobierno japonés anima a las empresas a actuar frente al cambio climático

Japanese Prime Minister Shinzo Abe attends a bilateral meeting with South African President Cyril Ramaphosa (unseen) at the G20 Summit in Osaka, Japan, on June 29, 2019. Charly Triballeau/Pool via REUTERS - RC1D82569DB0
Japan's has set itself ambitious climate change objectives.Image: REUTERS
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El Gobierno japonés ha anunciado su estrategia climática y de crecimiento a largo plazo en el marco del Acuerdo de París sobre el cambio climático. El anuncio llega antes de la Cumbre del G20 que Japón acoge esta semana (28 y 29 de junio) en Osaka.

La legislatura nacional de Japón, la Dieta. Image: Flickr/mbell1975

La publicación de la estrategia a largo plazo por parte de Japón es una valiosa contribución al proceso del Acuerdo de París. Aunque se queda por debajo de los objetivos de emisiones netas cero anunciados por otros países (como el Reino Unido, Suecia y Costa Rica), sí incluye componentes pioneros de participación empresarial e innovación. De hecho, las acciones de las empresas están en el centro de la nueva estrategia a largo plazo de Japón para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, lo que lo convierte en el primer país que ofrece un respaldo gubernamental explícito a las empresas para fijar objetivos basados en la ciencia (SBT, por sus siglas en inglés) para la reducción de sus emisiones de gases de efecto invernadero.

Al asumir objetivos de mitigación ambiciosos, las empresas japonesas están sentando unas bases para que el Gobierno establezca políticas y normativas más ambiciosas, dando lugar a un círculo de retroalimentación positiva en el que las políticas gubernamentales audaces y el liderazgo del sector privado se refuerzan mutuamente y, juntos, llevan la acción climática a un nuevo nivel.

Creciente papel de los enfoques sectoriales y empresariales para la estabilización climática

Japón señala en su estrategia a largo plazo que los programas climáticos internacionales, entre ellos la Iniciativa de Objetivos Basados en la Ciencia (SBTi) "están adquiriendo cada vez más influencia, y las empresas japonesas deben responder a estas iniciativas". Así, la respuesta de Japón ante el clima se centra en la transición hacia una "sociedad descarbonizada" mediante la innovación liderada por las empresas, un planteamiento articulado por la Federación Empresarial de Japón (la Keidanren) y reflejado en las declaraciones del primer ministro Abe a comienzos de este año. Objetivos de emisiones sectoriales y los objetivos basados en la ciencia a nivel empresarial impulsan la innovación climática liderada por las empresas y una reducción más amplia de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI).

Objetivos basados en la ciencia son compromisos corporativos para reducir las emisiones de GEI en línea con lo que indica la ciencia climática más reciente como necesario para alcanzar los objetivos del Acuerdo de París. La estrategia de Japón —en concreto, las secciones de la estrategia a largo plazo sobre la mitigación de emisiones del sector industrial y las finanzas verdes— desarrolla un enfoque sector por sector, subraya el concepto de emisiones en toda la cadena de valor y promueve los esfuerzos de las empresas para fijar objetivos basados en la ciencia. Estos principios reflejan la necesidad de acciones de mitigación globales y sectoriales para lograr la estabilización climática, especialmente ante la ausencia de una acción política firme por parte de los mayores emisores.

Vista de Minato, un importante distrito comercial de Tokio en el que tienen su sede Sony, Honda, Fujitsu, Mitsubishi y otras grandes empresas.Image: Flickr/Thomas Buehler

Japón había animado previamente a las empresas a fijar objetivos de GEI de alcance 1 y 2 para su uso en su sistema voluntario de comercio de emisiones (establecido en 2008). Las emisiones de alcance 1 se producen dentro de las operaciones de una empresa como emisiones directas procedentes de fuentes propias o controladas. Las emisiones de alcance 2 proceden de la electricidad, el calor, el vapor o los servicios energéticos adquiridos. Una contribución singular de la SBTi es que exige a las empresas abordar sus cadenas de valor, incluidas las emisiones de alcance 3 que proceden de actividades ascendentes (por ejemplo, las emisiones de los materiales adquiridos por la empresa) y descendentes (por ejemplo, las emisiones derivadas del uso de un producto vendido).

Cómo Japón involucra al sector privado en la acción climática

Este no es el primer capítulo del impulso de Japón hacia los SBT, sino el más reciente. El país cuenta desde 2006 con un Sistema Obligatorio de Contabilidad e Información de GEI para las empresas con grandes emisiones. En 2015, Sony se convirtió en la primera empresa japonesa en fijar un SBT. Desde entonces, 44 empresas japonesas han fijado SBT en 18 sectores. En 2017, el Ministerio de Medio Ambiente de Japón empezó a respaldar la innovación empresarial baja en carbono mediante un presupuesto específico que ayuda a las empresas a fijar SBT con la Iniciativa de Objetivos Basados en la Ciencia. En el ejercicio fiscal 2019, el presupuesto total del programa de apoyo a los SBT de Japón asciende a aproximadamente 150 millones de yenes (1,4 millones de dólares). Las empresas presentan su solicitud al Ministerio de Medio Ambiente; si son seleccionadas, reciben asesoramiento individual sobre SBT por parte de consultores. Tras centrarse inicialmente en las grandes empresas, el programa se ha ampliado a las pequeñas y medianas empresas.

El programa ha sido muy eficaz para aumentar el número de empresas japonesas con SBT aprobados. En 2018, Japón se convirtió en el primer país con un SBT de una empresa del sector químico. Durante 2019, Japón ha intercambiado posiciones con Estados Unidos como el país con mayor número de empresas con SBT aprobados, y lidera claramente en número de empresas de alta emisión. A finales de 2020, el Ministerio de Medio Ambiente pretende contar con al menos 100 SBT aprobados de empresas japonesas.

Image: World Resources Institute

El compromiso del sector privado de Japón con el clima va más allá de los SBT. Basándose en el éxito del programa de SBT, el Ministerio de Medio Ambiente ha ampliado su apoyo a las empresas para incluir la participación en RE100, un grupo de empresas que se comprometen a funcionar al 100 % con energía renovable, y el desarrollo de la información que las empresas publican conforme a las recomendaciones del Grupo de Trabajo sobre Divulgación Financiera relacionada con el Clima (TCFD). Presión creciente de los inversores está empezando a convertir estas iniciativas en fuentes de ventaja competitiva para las empresas. En 2019, el Ministerio de Economía, Comercio e Industria de Japón (METI) y el Ministerio de Medio Ambiente publicaron una guía de apoyo para que las empresas japonesas se sumen a iniciativas internacionales consolidadas, entre ellas la SBTi. En el ámbito internacional, el enfoque de Japón en la participación y la innovación lideradas por las empresas se refleja en su Asociación para Reforzar la Transparencia en la Coinnovación (PaSTI), entre otras iniciativas.

Lecciones de la participación empresarial en materia climática para otros países

Los esfuerzos de Japón en la participación empresarial pueden replicarse sin dificultad en otros países que busquen impulsar la transición hacia objetivos climáticos ambiciosos a largo plazo. Dado que la SBTi incorpora criterios que abarcan el informe 1,5 del IPCC, los países pueden garantizar el crecimiento futuro de sus empresas siguiendo el ejemplo de Japón.

En el mundo descentralizado y de abajo arriba de la gobernanza posterior al Acuerdo de París, los objetivos a nivel nacional para el desarrollo de SBT empresariales pueden formar parte de un enfoque políticamente viable para impulsar la acción de las empresas y la industria que contribuya a alcanzar los objetivos climáticos nacionales. La participación climática de las empresas y las políticas de apoyo (como la tarifa regulada de inyección a la red de electricidad renovable) son dos componentes de la transición en curso de Japón hacia una sociedad descarbonizada, lo que también se refleja en la reducción de sus emisiones de carbono relacionadas con la energía en más de un 10 % desde su máximo de 2012 hasta 2018.

Image: World Resources Institute

La teoría del cambio que subyace a programas de participación como la SBTi es que una masa crítica de empresas líderes puede definir las mejores prácticas emergentes para fijar objetivos de GEI, impulsar la acción en las cadenas de valor globales y reforzar las ambiciosas políticas gubernamentales de mitigación. El aspecto de carrera hacia la cima de las políticas climáticas y de la estrategia a largo plazo de Japón es un impulso positivo para la innovación, pero no puede sustituir a los enfoques regulatorios aplicados a los rezagados y a las instalaciones obsoletas.

La búsqueda por parte de Japón del liderazgo empresarial mundial en SBT plantea la cuestión de cuándo y cómo los objetivos empresariales se traducirán en políticas gubernamentales de mitigación más ambiciosas. El punto de inflexión climático del país aún no se ha identificado, pero el proceso de elaboración de la estrategia a largo plazo indica que probablemente se vinculará con las asociaciones industriales y las empresas del sector privado. Mientras tanto, la participación y la innovación empresariales son componentes esenciales de la transición, pero no bastan para la estabilización climática mundial. Para estabilizar el clima, necesitamos políticas que respalden a las empresas en la consecución de reducciones y que atiendan a los rezagados y a los impactos adversos. Una gama completa de enfoques voluntarios y obligatorios complementarios puede abordar ambos extremos del espectro de desempeño y catalizar círculos de retroalimentación de ambición entre los gobiernos nacionales y el sector privado.

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