La primera ministra de Nueva Zelanda, Jacinda Ardern, tuvo palabras contundentes para sus colegas jefes de Estado que no están haciendo su parte en la lucha contra el catastrófico cambio climático.
Al intervenir en la sesión Salvaguardar nuestro planeta junto al presentador y naturalista Sir David Attenborough, Ardern fue interrogada por el exvicepresidente de Estados Unidos Al Gore sobre qué diría a los líderes mundiales que no creen que la crisis climática sea real.
«Me pregunto si diría algo o si simplemente les mostraría algo», dijo. «Basta un viaje al Pacífico para comprobar que el cambio climático no es una hipótesis, y no hace falta saber nada de ciencia... para que alguien de las naciones insulares del Pacífico le lleve a un lugar de la costa donde solía jugar de niño y le muestre dónde solía estar de pie y hasta dónde sube ahora el agua».
«No hace falta ceder poder por actuar frente al cambio climático», añadió. «No hay nada que temer sobre su condición individual... Se trata de estar del lado correcto de la historia. ¿Quiere ser un líder que mire atrás y diga que estuvo del lado equivocado del debate cuando el mundo clamaba por una solución? Es así de sencillo».

Al hacérsele la misma pregunta, Sir David Attenborough declaró: «Piensen en sus hijos y en los hijos de sus hijos, y en lo que estamos haciendo al planeta en este momento. ¿Podrían mirarlos a los ojos y decir: “Sabía qué se podía hacer para detener la degradación del planeta... y no lo hice, y ahora deben afrontar las consecuencias”?».
Ardern también habló de los planes de su gobierno para alejarse de los métodos tradicionales de medición del crecimiento y el desarrollo económicos y avanzar hacia un «presupuesto de bienestar» que tenga en cuenta tanto la salud de los neozelandeses como la del mundo natural.
«¿Qué amenaza mayor hay para nuestro bienestar que la actual amenaza del cambio climático?», dijo. «El PIB puede indicar que su país prospera, pero no prospera si también degrada el medio ambiente y contribuye a las emisiones de CO2».
«Este año, por primera vez», afirmó Ardern, «elaboraremos un presupuesto de bienestar, en el que incorporamos la idea de tomar decisiones que no se centren solo en el crecimiento por el crecimiento en sí, sino en cómo les va a nuestra gente. ¿Cómo está su bienestar general y su salud mental... cómo está nuestro medio ambiente? Estas son las medidas que nos darán una verdadera medida de nuestro éxito».




