Las lluvias del monzón de agosto en la India fueron un 40 % inferiores en 2023.
Y eso es una mala noticia para quienes dependen del mayor exportador de arroz del mundo para su suministro de alimentos.
Pero la agricultura inteligente impulsada por la IA podría salvar cultivos incluso en las condiciones más extremas, según un análisis del Foro Económico Mundial.
La India acaba de sufrir su agosto más seco en más de 120 años, con unas lluvias del monzón muy inferiores a lo habitual, lo que ha generado temores de que el suministro de alimentos se vea afectado negativamente.
Las precipitaciones durante el mes estuvieron casi un 40 % por debajo de la media, y las lluvias acumuladas del verano fueron un 10 % inferiores a lo normal desde que comenzó la temporada del monzón el 1 de junio, según declaró a Reuters Mrutyunjay Mohapatra, director general del Departamento Meteorológico de la Indiasegún citó Reuters.
Los meteorólogos han atribuido el agosto seco al fenómeno de El Niño, que se sabe que afecta a los patrones meteorológicos en todo el mundo. Causado por el calentamiento del océano Pacífico, El Niño desvía el flujo de nubes portadoras de lluvia lejos de la India.
Aunque el Departamento Meteorológico de la India prevé que los niveles de precipitación se recuperen más adelante en 2023, lo que dará lugar a cantidades cercanas a la media para el conjunto del año, el último año en que El Niño alteró el monzón fue 2015, cuando el país sufrió una sequía generalizada.
El término monzón se refiere a los vientos que tradicionalmente traen intensas lluvias de verano a la India. Los científicos explicaron al diario indio Economic Times que el cambio climático ha hecho que los monzones sean más irregulares y volátiles, lo que provoca frecuentes deslizamientos de tierra e inundaciones repentinas en el norte himalayo del país.
Un año de clima extremo
La India ha experimentado una serie de fenómenos meteorológicos extremos en 2023. Febrero fue oficialmente declarado el mes más cálido desde que se tienen registros en 1901, mientras que en junio el ciclón Biparjoy se convirtió en la tormenta ciclónica de mayor duración en el norte del océano Índico desde 1977.
Los fenómenos meteorológicos extremos en la India pueden tener graves repercusiones en el suministro mundial de alimentos. La India es el mayor exportador de arroz del mundo y Reuters informó de que el país ya había aplicado restricciones a los envíos por temor a que el verano seco afectara a los rendimientos de los cultivos.
Es una medida que afectará no solo a la seguridad alimentaria, sino también al aumento de los precios mundiales de los alimentos, según el Instituto Internacional de Investigaciones sobre Políticas Alimentarias (IFPRI). La India representa el 40 % del comercio mundial de arroz, con exportaciones de 22 millones de toneladas por valor de 9660 millones de dólares a 140 países.
Cuarenta y dos países de Asia y del África subsahariana obtienen de la India más de la mitad de sus importaciones de arroz, aunque, en África, la cuota de mercado de la India en 2022 superó el 80 % en varios países, según los datos del IFPRI.
Para conservar el suministro de alimentos destinado al mercado interno, la India también ha impuesto un arancel del 40 % a la exportación de cebolla, pero está eliminando los aranceles a la importación de legumbres, según informó Reuters.
Los datos publicados a mediados de agosto mostraron que la inflación minorista subió al 7,44 % desde el 4,875 % del mes anterior, según Reuters. La inflación alimentaria superó el 11,5 %, su nivel más alto desde 2020, y Reuters informó de que el Gobierno estudiaba prohibir las exportaciones de azúcar.
Solución impulsada por la tecnología
La agricultura desempeña un papel fundamental en la economía de la India, de 3,75 billones de dólares, ya que el 58 % de los hogares rurales depende de la agricultura para su sustento, según el informe Inteligencia Artificial para la Innovación Agrícola del Foro Económico Mundial.
Más de la mitad de las tierras de cultivo de la India depende de las lluvias del monzón, pero el informe señala que una mejor recopilación de datos y el uso de la tecnología de IA para analizarlos podrían ayudar a mitigar los peores efectos de episodios como las escasas precipitaciones de agosto.
Al combinar las previsiones meteorológicas y los datos históricos de precipitaciones con análisis periódicos del suelo, la tecnología permite una agricultura inteligente que proporciona a los agricultores la información que necesitan para plantar y cosechar en el momento más adecuado.
El análisis meteorológico mediante IA también puede utilizarse para elaborar microprevisiones, lo que permite a los agricultores planificar las sequías previstas mediante el ahorro de agua. Un proyecto piloto que puso a prueba la tecnología salvó 25 796 hectáreas de cultivos de cacahuete en Andhra Pradesh, según indica el informe.
En otro ejemplo citado en el informe, los rendimientos de los cultivos aumentaron un 17 %, los ingresos agrícolas subieron un 25 % y el control de plagas mejoró, al tiempo que se redujo el uso de pesticidas nocivos; todo ello como resultado de la recopilación eficaz de datos y su análisis mediante IA.






